Dijo que "el hemisferio está viendo la violencia, las protestas y los ataques a la oposición". Pero omitió que hubo muertos chavistas.
"Estamos defendiendo las instituciones, la paz, la democracia, al pueblo de Venezuela (...) podemos sentarnos con quien sea, hasta con el jefe mayor de los diablos: Obama", desafió Maduro.
La denuncia del presidente bolivariano fue desplegada en una cadena nacional de radio y televisión en la que su ministro de Relaciones Exteriores, Elías Jaua, leyó un comunicado de rechazo a las declaraciones de Obama en México consideradas como "injerencistas". En una entrevista con la cadena Univisión, Obama había dicho que los venezolanos deben "determinar su propio destino libre de la clase de prácticas que ya se han desterrado" en gran parte de América Latina. Luego abundó en que según informes a los que da crédito, en el país bolivariano no se observan los principios básicos de "Derechos Humanos, democracia, libertad de prensa y libertad de reunión".
"El hemisferio completo está viendo la violencia, las protestas y los ataques a la oposición", señaló Obama, antes de dejar México para trasladarse a Costa Rica. Nada dijo entonces sobre los nueve muertos registrados luego de anunciarse el resultado del comicio. Todos ellos militantes chavistas .
"Causa indignación en el pueblo venezolano, en los familiares de las víctimas del 15 de abril, que afirme de manera falaz" que el hemisferio completo está viendo un "ataque" de que es "víctima" la oposición en Venezuela, leyó Jaua.
El gobierno afirmó que el presidente de Estados Unidos está impulsando el surgimiento de un "Pinochet" en Venezuela, a través del apoyo a Henrique Capriles. Jaua invitó a Obama a informarse mejor sobre los alcances del sistema electoral en Venezuela, "uno de los más seguros del mundo entero". En el comunicado alertó sobre el "plan del Gobierno Norteamericano de provocar la llamada 'Guerra de Perros' en Venezuela, para justificar la intervención imperialista".


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