Maduro busca reconstruir el lazo con Bogotá

Maduro intentó poner paños fríos, pero su canciller volvió a criticar a Santos por recibir a Capriles

Tras una resonante acusación sobre un supuesto plan de Colombia para envenenarlo, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, intentó poner paños fríos en una semana diplomática caliente, y dijo que evalúa cómo "reconstruir" y "reconfigurar" la relación con el gobierno del mandatario colombiano, Juan Manuel Santos.

Maduro dijo anteanoche que había dado "instrucciones precisas" a su canciller, Elías Jaua, para reencaminar las relaciones entre ambos países.

Sin embargo, en una entrevista concedida luego a la televisión VTV, Jaua fue, en realidad, bastante crítico con Bogotá y dijo que "no es justo" que desde Colombia se "estimule" al ex candidato y líder opositor Henrique Capriles.

Bogotá y Caracas, que vivieron varios períodos de ruptura diplomática desde el primer triunfo electoral de Hugo Chávez, en 1998, entraron nuevamente en conflicto esta semana luego de que Santos recibió a Capriles en el Palacio Presidencial.

El viaje del ex candidato a Bogotá forma parte de una campaña de búsqueda de respaldo para que se cumpla una auditoría de los comicios del 14 de abril, en los que perdió por apenas 1,49 puntos porcentuales, y que impugnó al denunciar irregularidades.

Pero Jaua dijo ayer que "no es justo que desde Colombia se promueva y se estimule a quien de manera abierta desconoce las instituciones del Estado venezolano".

También recordó que, hace algunos meses, Venezuela no objetó la decisión de Santos de recibir a Capriles cuando éste lo visitó en su carácter de candidato presidencial y gobernador del céntrico estado de Miranda, ya que entonces el líder opositor aceptaba y "estaba sometido a las reglas del juego democrático".

En esas condiciones, añadió Jaua, Santos "tenía el legítimo derecho a recibirlo, pero hoy la circunstancia es distinta: el gobernador del estado de Miranda no reconoce los resultados oficiales del 14 de abril, tal como lo pidió la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur)", remarcó.

Además de criticar la reunión, Maduro dijo que en Bogotá "se configuró una situación de conspiración total" en su contra, no sólo para derrocarlo sino para matarlo, y denunció que, para esto último, en los últimos días, habían viajado desde Estados Unidos a Colombia unos expertos con un veneno mortal que pretendían inoculárselo.

Maduro agregó que lamentaba que Santos "haya roto las reglas de juego establecidas" en 2010 -cuando se restablecieron las relaciones diplomáticas- y que sintetizó en que cada país tiene su propio y distinto modelo económico y político, y ninguno se inmiscuye en ello.

En respuesta a la gira de Capriles, los oficialistas también anunciaron que harán un recorrido por algunas naciones, entre ellas, Colombia, para que se conozca la versión del gobierno sobre la situación poselectoral venezolana.

"Lamento mucho que Santos se haya dejado llevar por el falso consejo de desconocimiento de la autoridad legítima de Venezuela, y el falso consejo de que nos pueden derrocar, un falso consejo de sectores de traidores de la derecha fascista venezolana", remarcó Maduro.

"Queremos buenas, muy buenas relaciones, y queremos la paz en Colombia también", agregó después de amenazar esta semana con dejar el papel de acompañante que tiene Venezuela en el proceso de paz del gobierno colombiano con las FARC.

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