Madre condenada a 20 años por maltrato a sus hijos

Vanesa Baigorria (26 años) fue condenada ayer a un año y ocho meses de prisión condicional por "lesiones graves calificadas por el vínculo" en contra de su hija de 10 años.
Además de este expediente, la Justicia ha tenido durante los últimos meses varios casos en los cuales hubo delitos perpetrados por madres en contra de sus hijos menores de edad.

El Juzgado del Menor y la Familia confirmó que las dos hijas de Baigorria fueron reubicadas luego de los hechos ocurridos el 16 de abril de este año. Cuando la niña mayor salió corriendo de su casa, mojada y con signos de violencia, y se refugió en la vivienda de una vecina.

La mujer hace más de tres meses que no ve a sus hijas. Esa situación se extenderá por más tiempo ya que, además de la pena de prisión en suspenso y el tratamiento psicológico que le impusieron, no podrá comunicarse ni acercarse a las pequeñas por el término de dos años, a menos que logre pautar un régimen de visitas.

La menor de 10 años fue ubicada con un abuelo y la más pequeña quedó alojada con una familia sustituta.

Otros casos.

En los primeros días de agosto se confirmó la sentencia de Andrea Pérez (35 años) por corrupción de menores, agravada por el vínculo y abuso sexual. Este delito fue perpetrado en contra de una hija de 12 años por la actual pareja de la mujer. El concubino de Pérez también fue imputado a 17 años de prisión y otro sospechoso a 10 años.

Pero además de esa denuncia, la misma mujer es investigada por abuso en contra de sus otros hijos, una niña y un niño, de corta edad. La causa aún está en proceso. Los pequeños fueron reubicados, hace un tiempo, y están en familias de contención.

Sin resolución está aún el caso ocurrido el 19 de julio, cuando una mujer que reside en el barrio Malvinas fue denunciada por el padre de una de sus hijas. Al parecer la madre paseaba junto a su nueva pareja en el centro de la ciudad, con la beba producto de esa nueva relación, mientras que sus hijas de 7, 13 y 15 años quedaron inmovilizadas con precintos, atadas en una habitación.

La imputada recuperó la libertad pero no puede comunicarse con ninguna de las tres menores afectadas. Estas quedaron bajo la guarda de sus padres biológicos.

Por último, el pasado fin de semana hubo una fiesta en el nuevo barrio que concluyó con dos hombres heridos de bala. La dueña del domicilio (23 años), quien ejercería la prostitución, fue demorada. Dentro de la casa, en la que durante horas se concentraron cerca de 50 personas, hubo consumo de alcohol, posiblemente también de estupefacientes, y armas de fuego. Allí dentro estaban sus hijos, tres pequeños con edades que van de 1 a 5 años, que permanecieron encerrados en una habitación.

La mujer ya recuperó la libertad pero sus niños fueron asignados, de forma provisoria, a familias sustitutas.

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