Macri tiene 45 días para definir su estrategia electoral

Finales de abril parece ser el plazo máximo para que el Jefe de Gobierno convoque a elecciones de la Ciudad, y defina quien va a ser su sucesor, o si finalmente, opta por pelear la reelección y abandonar su carrera a la presidencia. El intento de unificación de comicios en octubre está, por ahora, “congelado”.

En el interior del PRO, todos hacen cuentas. Días más, días menos, el cálculo indica que hacia finales del abril, el Jefe de Gobierno porteño debería estar definiendo el calendario electoral porteño.

Es que de acuerdo a la ley 875 de Convocatoria a elecciones en la Ciudad, “el Poder Ejecutivo deberá convocar a elecciones de Jefe/a de Gobierno en fechas distintas a la fijada por el Poder Ejecutivo Nacional para elegir Presidente/a de la Nación”.

Hasta el momento, la fecha que más se escucha para elecciones municipales por los pasillos de Bolívar 1 es la del tercer o cuarto domingo de agosto, con su correspondiente ballotage, 21 días después. Es decir, a mediados de septiembre.

Pero para que este cronograma se efectivice, el Jefe de Gobierno debe convocar a elecciones con 90 días de anticipación. Por lo tanto, hacia fines de abril, o a más tardar a comienzos de mayo, la decisión tiene que estar tomada.

En ese momento, Macri deberá definir no sólo la interna entre Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta –una interna que sin dudas, se recrudecerá en este mes y media que resta- sino también su propio futuro político. Quienes conocen de cerca al círculo íntimo del Jefe de Gobierno, y más particularmente a Nicolás “Nicky” Caputo, saben que la opción de reelegir en la Ciudad no es una posibilidad descabellada, un mucho menos.

“Todo depende de cómo se arme el escenario nacional. Macri sueña con entrar en un ballotage con Cristina; pero si es para quedar en un tercer puesto, no tiene sentido la pelea”, asegura una fuente oficialista a LPO que analiza que en el caso de que las encuestas no resulten como el ingeniero las espera, la idea de retener el control de la Ciudad primará por sobre todas las otras cuestiones.

Mientras tanto, y tras la derrota del macrismo en la sesión del jueves pasado, el gobierno porteño deberá celebrar elecciones de Jefes Comunales el próximo 5 de junio.

Por ahora, no va a haber ningún nuevo intento del macrismo por modificar esa fecha.

“Esperamos que la oposición razone y entienda que no tiene sentido llamar a elecciones seis veces en un año”, analizan desde la bancada del PRO.

Por su parte, el intento por la unificación electoral en octubre, por el momento, quedó congelado. Los mayores impulsores de esta movida son los legisladores kirchneristas, quienes saben que por el impactante crecimiento que ha tenido la figura de Cristina entre los porteños, si las elecciones fueran conjuntas, harían una gran elección en la Ciudad.

En cambio, el PRO duda ahora de la conveniencia de la unificación en octubre; y tal como están planteadas hoy las preferencias del electorado, prefiere un escenario de comicios desdoblados que les asegure una victoria en la Ciudad y una buena plataforma a Macri, en caso de que después compita por la presidencia.

“Cuarenta y cinco días, más o menos, y ya va a estar claro el escenario”, estiman michettistas y larretistas. Ambos bandos saben que este período de tiempo es el plazo final con el que cuentan para disputar la candidatura que, acaso, suceda al Jefe de Gobierno.

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