Luego del fracaso electoral con el corredor de rally Orly Terranova, Macri regresó a Mendoza para convalidar los acuerdos con el Partido Demócrata que había descartado en la pasada elección. Luego de la crisis del Indoamericano, en el PRO comentan que "ahora volvió a dudar" de la estrategia de anticipar las elecciones porteñas para buscar su reelección. El cruce con Kunkel en el aeropuerto.
Parece ser un giro importante en cuanto a estrategia política. El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, reanudó la ronda de giras por el interior del país y desembarcó en Mendoza en donde participó de la cena anual de la conducción del Partido Demócrata (PD) y mantuvo una reunión con el PJ de esa provincia.
Así, el líder del PRO parece haber dejado atrás una estrategia política basada en el impulso de figuras ajenas a la política tradicional y avanza, ahora, en el camino de la política más “tradicional”.
“Trabajamos en la recomposición de las relaciones políticas que habían quedado complicadas después de las elecciones de marzo”, dijo a LPO el titular de la mesa nacional de PRO, Humberto Schiavoni.
Macri llegó a la provincia cuyana acompañado por Schiavoni y por el ministro de Desarrollo Económico porteño, Francisco Cabrera, coordinador de los equipos técnicos de la Fundación Pensar, usina de ideas del partido.
El PRO viene de una dura derrota en Mendoza luego de las elecciones de marzo cuando Macri quiso repetir en esa provincia las claves su triunfo en la Ciudad.
En esa ocasión, el jefe de Gobierno porteño, envalentonado por las encuestas que le acercaba su consultor ecuatoriano Jaime Durán Barba, quiso repetir en la capital mendocina el viejo atajo menemista de reemplazar trabajosa construcción política por el alquiler de alguna fama de ocasión.
El elegido no pudo ser más inconveniente: el corredor de rally Orly Terranova un deportista hijo y sobrino de los dueños de Publicidad Sarmiento, cuestionada firma que se quedó con una zona de la concesión del mobiliario urbano porteño.
Por el momento, dentro del macrismo mantienen cautela respecto del futuro de Terranova. “Fue un candidato y está afiliado al partido, pero en estos momentos está muy abocado a la organización del Dakar”, dicen desde la fuerza de Macri.
Con Kunkel en el aeropuerto
Cuando llegó al aeropuerto de Mendoza, Macri se topó la inesperada presencia del diputado ultra K Carlos Kunkel, que esperaba su vuelo de regreso a Buenos Aires. No se saludaron pero la prensa les hizo saber de la coicidencia.
Mientras jugaba con su moderno Ipad, Kunkel aprovechó para pegarle a Mauricio. “Quiere ser presidente pero no le da ni para ser legislador por la ciudad de Buenos Aires”, le dijo a unos periodistas.






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