El lunismo, un actor de reparto en los comicios por estamentos provinciales

El sector que lidera la vicegobernadora Teresita Luna, quien finaliza su mandato en diciembre próximo, sólo intentará pelear por la única banca a diputado provincial que se disputa en la Capital y algún que otro cargo de concejal. Por ello, apuntará todos sus cañones a las elecciones por cargos nacionales, para que su máxima referente obtenga una banca en el Congreso.
El lunismo está jugado y se podría quedar sin el pan y sin la torta. Es que tras vencerse los plazos para que los distintos partidos y frentes políticos presentan sus listas de candidatos a ocupar cargos por estamentos provinciales, como gobernador y vice, intendente y vice, diputados provinciales y concejales, el sector que lidera la vicegobernadora Teresita Luna prácticamente brilló por su ausencia.

Ejemplo de ello es que sólo presentó un candidato a diputado provincial por la única banca que renueva el departamento Capital, y alguna que otra lista colectora con candidatos a concejales que le sumarán votos al intendente capitalino Ricardo Quintela cuando busque su reelección el 29 de mayo próximo.

En ese marco, el lunismo apuntará todos sus cañones en los comicios del 23 de octubre, cuando en La Rioja se vote por candidatos a presidente, diputados y senadores nacionales. En ese marco, Teresita Luna buscará obtener el apoyo del gobernador Beder Herrera para poder competir por una de las tres bancas que se renuevan en el Senado.

Pero, en caso de lograr ese apoyo, cosa es que poco probable, deberá enfrentar a varios pesos pesados de la política riojana como Carlos Menem, Teresita Quintela, Jorge Yoma, Mario Guzmán Soria y posiblemente los candidatos a gobernador Ángel Maza y Julio Martínez, quien tiene muy pocas chances de lograr quedarse con el manejo del Poder Ejecutivo Provincial, e intentarían conseguir una senaduría.

Por ello, en el seno del lunismo están tratando de convencer a la actual vicegobernadora de que baje sus aspiraciones e intente conseguir un lugar en la Cámara Baja, como diputada nacional, donde advierten que sus contrincantes no serán de tanto peso, a excepción de la chileciteña Griselda Herrera, quien se presentará con la bendición de Beder Herrera.

Igual, decida lo que decida, está la posibilidad de que no acceda a ninguno de esos cargos por estamentos nacionales, lo que haría, como dijimos al comienzo de la nota, que Luna y su sector se quede sin el pan y sin la torta, por lo que como última instancia debería pedir auxilio al gobierno nacional, con quien tiene excelente dialogo, para intentar obtener un cargo de funcionaria nacional y poder mantenerse viva dentro del espacio político.

En fin, el lunismo la tiene dura, por lo que deberá demostrar que en las elecciones de octubre próximo si tiene tanto peso político como se jacta, o si sólo es un globo de ensayo. De ello depende la supervivencia de su sector, lo que no es poco.

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