Luis Juez reconoció rápido la derrota y dijo que ya piensa en 2015

El candidato por el Frente Cívico remarcó sus diferencias con Unión por Córdoba. Dijo que serán celosos custodios de la gestión electa. “No esperen contemplaciones ni actitudes generosas”, advirtió
Eran exactamente las 22.26. Las pantallas de led acababan de actualizar los datos del escrutinio oficial. Entonces alguien exclamó: “Lo pasamos a Aguad”. Alguien esbozó un grito festivo. Aquella voz repitió su proclama, ahora más fuerte: “¡Lo pasamos a Aguad!”. Otro exclamó una arenga y recién entonces, casi cuatro horas y media después del cierre del comicio, estalló un cerrado aplauso en el salón del hotel internacional, convertido en búnker del Frente Cívico.

Sólo esa voz, estentórea, había logrado rescatar algo positivo de una jornada aciaga para el juecismo. Las principales figuras habían apelado a malabares verbales para encontrar un dato positivo ante la inminente derrota. Sólo quedaba el reconocimiento por parte del líder del espacio, Luis Juez, quien se encontraba reunido en otro piso del hotel junto a colaboradores estrechos, el candidato a vicegobernador Marcelino Gatica, la senadora nacional Norma Morandini y el precandidato a presidente por el socialismo, Hermes Binner.

Aunque tardó poco en admitir la derrota, Juez se cuidó de nombrar a su vencedor José Manuel de la Sota en su discurso. En rigor, tampoco mencionó al gobernador Schiaretti, ni a la fuerza Unión por Córdoba.

“Hay un legítimo ganador y no somos nosotros. Trabajaremos desde esta misma noche para buscar la adhesión de este pueblo que hoy no nos ha acompañado”, señaló el actual senador en sus primeras palabras.

Tras asegurar que habían tenido que enfrentar varias dificultades en su campaña, Juez felicitó a los vencedores, aunque remarcó sus diferencias: “No compartimos nada.

Tenemos otras ideas, otras metodologías, otros sueños, otros valores, otros principios.

Pero nos ganaron y es de hombres reconocerlo”, indicó.

De inmediato, dijo que serán celosos custodios de quienes gobernarán la provincia. “Está más que claro que los cordobeses nos han puesto como una cuña a ese bipartidismo.

Nos han puesto sigilosamente a controlar”, señProxy-Connection: keep-alive Cache-Control: max-age=0 ló. “Hemos ganado en la ciudad de Córdoba por quinta vez, hemos retenido todas las intendencias que teníamos en juego, hemos ganado varias ciudades más, pero no nos alcanzó. Pero esta misma noche nos comenzamos a preparar para otro agosto. Dios sabe por qué hace las cosas”, explicó quien sufriera la segunda derrota por la gobernación.

Finalmente, tras agradecer a quienes lo habían apoyado, embistió contra los radicales que no se sumaron a su propuesta. “Les dijimos con claridad a los miles de radicales de Córdoba que esta era una gran oportunidad para terminar con una forma de hacer política en Córdoba. No nos creyeron. Algunos dirigentes mañana tendrán que dar una explicación de por qué las circunstancias son como son. Nosotros siempre decimos la verdad”, sentenció. “Vamos a seguir peleando. Lo haremos por nuestros hijos. Hoy empezamos una nueva marcha, para ver si en cuatro años los cordobeses nos conceden el honor de poder gobernarlos. Nuevamente felicito a los triunfadores, aunque deben saber que los vamos a controlar. No esperen contemplaciones ni actitudes generosas de nosotros, ni miradas esquivas. Los vamos a controlar porque no compartimos su forma de hacer política y estamos decididamente contra los valores que imponen”, concluyó.

“Es una incógnita saber qué pasará con el juecismo”

Los magros resultados que se proyectaban sobre una pantalla gigante de la sede del Frente Cívico Río Cuarto, sobre la calle Alvear, eran un espejo del ánimo que reinaba en el búnker juecista. Humberto Benedetto, candidato a legislador departamental, y un salón vacío a sus espaldas eran la postal de la derrota.

Rápidamente el análisis de los resultados se posó sobre el voto de la Capital provincial, donde Juez ya no fue el mismo de 2007, cuando se impuso por más de 20 puntos. “Las diferencias en Córdoba no fueron tan grandes como en 2007 y en los departamentos del interior, en particular Río Cuarto, la ventaja de Unión por Córdoba fue mayor. Todo fue al revés de lo que esperábamos”, admitió Benedetto.

En la sede del Partido Socialista, integrante también del Frente Cívico, casi no había más movimiento. Se habían retirado la concejal Viviana Yawny y Roberto Birri, el único de esa fuerza que en el sur se aseguró una banca. Benedetto arriesgó que “nuestro mensaje no fue el que la gente estaba esperando, o el mensaje de cambio se dividió tanto entre el radicalismo y nosotros que le permitió al oficialismo ganar cómodamente”, dijo.

¿Qué puede pasar después de esta derrota con el Frente Cívico?, le consultó PUNTAL.

Muchos de quienes estamos en el Frente Cívico difícilmente podamos volver a nuestros partidos. Ahora, ninguno de nosotros se piensa jubilar. Así que es una incógnita hacia el futuro qué puede pasar con el Partido Nuevo en términos generales.

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