Las estaciones saludables que comenzaron a funcionar a mediados de 2012 para ofrecer chequeos gratis y exprés. Dependen de la Vicejefatura de Gobierno, a cargo de María Eugenia Vidal.
El objetivo del plan diseñado por la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad es asistir a unos 700 mil vecinos por año y por lo que puede verse, la idea fue bien recibida y a diario la imagen de hombres y mujeres aguardando su turno mientras regresan de un paseo, de hacer las compras o simplemente porque vieron y les llamo la atención, demuestran que la apuesta es efectiva. Peso, presión, circunferencia de cintura y nivel de glucosa en sangre; son los controles de rutina que pueden hacerse al aire libre. Además, claro, de recibir pautas sobre una mejor calidad de vida y de nutrición.
En cada estación hay un equipo de promotores de la salud, que efectúan un control gratuito a los vecinos para evaluar su estado nutricional, o si sufre de males silenciosos como hipertensión o diabetes. Además, un nutricionista ofrece asesoramiento sobre alimentación sana y distribuye recetarios y folletos. Al mismo tiempo, la Subsecretaría de Deportes porteña es la encargada de las actividades físicas con profesores, como caminatas, bicicleteadas, clases de gimnasia, elongación y patinaje en rollers. También habrá juegotecas para que los padres puedan dejar a sus hijos y dedicarse un espacio para el cuidado del cuerpo. Y hasta se pueden tomar clases de yoga o de cocina saludable.
La estación del Rosedal marcó el debut de este sistema y funciona desde el 2 de abril, atendió 2.271 consultasen 20 días y el 37,3% de los que se acercaron no tenía cobertura de salud. El promedio, hay que decirlo, no fue alentador. El 46,7% presentaba sobrepeso u obesidad. Y el 15,2% presión arterial alta, aunque desconocían el dato al momento de hacerse el estudio.
Mas adelante, de acuerdo a encuestas que maneja la ciudad, las cifras indicaron que cuatro de cada diez habitantes no realiza actividad física. Y el 13,5% de la población es obesa. Sedentarismo y obesidad, son dos de los males modernos de las grandes urbes y Buenos Aires no está exento.
Las enfermedades cerebrales y cardiovasculares son en la ciudad la principal causa de muerte. No son trasmisibles y se pueden prevenir, por eso la detección juega un rol clave que se complementa con mejor nutrición y mejores hábitos de vida. El consumo de tabaco, también aporta a esta lista negra.
En Capital, 1 de cada 2 personas no hace actividad física ni consume frutas y verduras regularmente. Esta tendencia es aún peor en los más chicos, el 40% de los chicos en edad escolar tiene sobrepeso; casi la mitad de los niños que van a las escuelas de Buenos Aires. El cambio del juego entre amigos, en un club o plaza por play stations o programas de televisión, no ayuda y generará complicaciones a futuro. Y entre los adolescentes, solo uno de cada tres practica algún deporte, además de consumir regularmente gaseosas y no desayunar correctamente.
Además, la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo para Enfermedades No Transmisibles (ENFR) indicó que el 25,3% de la población argentina siempre le agrega sal a la comida luego de la cocción pero que en Buenos Aires se supera la media nacional y alcanza un 32,7%. De mal en peor.
El Rosedal, los parques Saavedra, Chacabuco, Centenario, Avellaneda, Los Andes, Indoamericano y Mujeres Argentinas, la plaza Uruguay, y el lago de Palermo ya tienen en funciones su estaciones de lunes a viernes, de 9 a 13 y de 16 a 20, y sábados y domingos de 10 a 19. Mientras, cinco estaciones móviles ya recorren las plazas Irlanda, Flores, Martín Rodríguez, Sudamérica, Miserere, Pompeya, Ricchieri y Aristóbulo del Valle, la plazoleta Casal, y los parques Lezama, Las Heras y Rivadavia. Otras cinco rotan en eventos, como maratones o recitales al aire libre y la meta a mediano plazo es alcanzar 20 puestos fijos distribuidos en toda la ciudad.

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