Referentes de distintos sectores muestran preocupación por los problemas que deben sortear. El comercio exterior, la vitivinicultura y la construcción aparecen entre los más afectados. Análisis y propuestas de varios especialistas.
Sin lugar a dudas, el pueblo se manifestó en las urnas y mostró un claro descontento con el gobierno kirchnerista, no sólo en la provincia, sino también en buena parte del país. De este modo es que resulta interesante unir flechas y responder interrogantes que aparecen posteriores a los números que arrojaron las PASO. Ahora llega una de las mayores preguntas y es si el gobierno nacional y el provincial tomarán medidas que cambien algunos aspectos de su política económica.
Entre las respuestas generales parecería que nada va a cambiar de cara a los comicios legislativos del 27 de octubre próximo para la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.
Esto se debe, según indican los economistas, a que este gobierno niega el agotamiento que está sufriendo el partido y el modelo económico.
Además, el equipo económico que asesora a la Presidenta ratificó el rumbo de la economía el miércoles pasado.
Sin embargo, es cierto también que después de las elecciones, sean buenos o malos los resultados, se han tomado grandes decisiones, como fue el caso en 2011 cuando llegó el cepo al dólar.
En este sentido es que los empresarios y economistas manifestaron que todo puede pasar luego de octubre, pero de acá a esa fecha es difícil que se tomen medidas.
¿Qué nos espera?
Los economistas consultados por Los Andes manifiestan un panorama inquietante.
José Vargas, economista y director de Evaluecon, vaticinó que la situación de la economía regional y nacional no va a ser muy distinta.
“Este es un año atípico, ya que por lo general en años eleccionarios se toman medidas populares. Pero el 2013 ha sido todo lo contrario. El gasto público y la emisión monetaria aumentaron, lo que ha traído aparejado una inflación elevada, que ha subido más de la cuenta”.
Entre las medidas difíciles de sacar, el economista enumeró el congelamiento de precios de los productos en los supermercados y también los topes de precios fijados para los combustibles, el cepo cambiario y las trabas a la importación. A lo que indicó, que fue lo que complicó la credibilidad y generó más incertidumbre en una economía que venía en picada, y de tal manera se manifestó en las urnas.
El economista Sebastián Laza resaltó, por su parte, que el gobierno va a profundizar las medidas, “expandiéndose con el gasto público, déficit fiscal y mayores niveles de emisión monetaria”.
Para revertir un poco esta situación “el gobierno salió con el fracaso del Cedin, el cual no es un mal instrumento, pero la falta de credibilidad e incertidumbre con las herramientas de implementación hacen que nadie quiera traer los dólares en negro, siendo que están en paraísos fiscales, mejor resguardados que en Argentina”.
Se mostró de acuerdo con esa postura Rodrigo González, economista de la Fundación Ideal, quien señaló que “el cambio de timón que necesita la economía nacional y provincial son medidas de fondo”.
De este modo es que marcó que el deterioro de la economía está en una inflación que se estabiliza en el 25% y no cree que cambie porque el gobierno interpreta bastante bien el riesgo que implica devaluar. De este modo es que la política monetaria y la emisión del Banco Central continuarán por la misma vía, y el gasto público estará por encima de las capacidades del gobierno.
Bajo este cuadro es que el economista de Evaluecon remarcó que “el problema lo vamos a tener a fin de año y comienzos del próximo”. Según evaluó, la situación económica de 2014 será mucho más complicada y se espera un modelo más duro, con tires y aflojes entre los sectores.
A esta situación, Laza sumó que “el equipo económico gubernamental quiere mejorar la economía, pero no quiere hacer los cambios que debería hacer, es por esto que insiste en lo mismo”.
En relación a cómo el gobierno mantiene su poder, el economista mencionó que hoy lo salva el precio y buena cosecha de la soja, así como el buen posicionamiento de la industria automotriz, que comparado con 2012 las ventas han sido muy altas y crecen a tasas récord.
Poniendo estas fichas sobre la mesa es que el kirchnerismo se apalanca en un año en el que la economía crece a tasas muy bajas. Pero cuando los especialistas la confrontan con los números de 2011, puntualizan que estamos muy lejos de un buen año.
Además, los economistas coinciden en que el modelo económico continúa gracias al poder político que tiene la Presidente. Sin esto, la situación sería totalmente distinta. Laza añade que el poder que tiene Cristina Fernández de Kirchner para no cambiar el curso de las medidas es porque ningún cacique se le ha revelado y hasta ahora le responden y respetan.
Sin embargo, acentuó que si pierde poder dentro del partido, “seguramente el mercado económico cambiará de timón, dado por la debilidad política. Esto podrá evaluarse después de los resultados que arrojen las urnas en octubre, cuando veremos si algunos más se cruzan al bando de Sergio Massa, del Frente Renovador”.
A pesar de que los economistas tratan de analizar por separado la situación provincial y nacional, manifiestan que en este momento es muy difícil despegarse, ya que Mendoza está supeditada a las políticas económicas nacionales.
De cara a fin de año, González acentuó que la caída en la competitividad por parte de las empresas provinciales será cada vez más fuerte, dado por cuestiones regulatorias, continua presión fiscal, insumos básicos que escasean por las trabas a las importaciones y una devaluación que no llega. Todo esto traducido en pérdida de rentabilidad.
El economista de Ideal adelantó que los únicos sectores más aliviados a nivel provincial son los que tienen que ver con el consumo. Esto se debe, según manifestó, a que las asignaciones y jubilaciones se han actualizado, del mismo modo que los sueldos del sector estatal y privado.
Y otro de los sectores es el de la construcción, que en este 2013 está teniendo un mayor respiro. Del otro lado de la calle, "encontramos a las industrias con proyección exportadora, como el agro y vitivinícola, que continuarán con el mismo panorama".
En este sentido, Mario Bustos Carra, titular de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, advierte que desde el sector verían con agrado que se modificaran varios problemas y que se comprendiera que el comercio exterior está atravesando por un mal momento. Pero no se ilusiona demasiado:"Todo indica que el gobierno va a seguir como viene; de todas formas, hay que esperar más y ver cómo interpretan el resultado de las primarias".
Una vez más, Bustos Carra volvió a explicar los principales problemas que padece el comercio exterior, como la inflación, que eleva los costos internos y "nos saca competitividad". También "el tipo de cambio, que sigue retrasado, y las trabas burocráticas para acceder a los reintegros de exportación, así como las restricciones a las importaciones".
Devaluación sistemática y por goteo del dólar
La coyuntura actual está obligando al gobierno nacional a devaluar. En el mes de julio, según los economistas, el dólar oficial, que se intercambia a 5,57 pesos en bancos y casas de cambio, continúa acelerándose en relación al paralelo. Asimismo, Laza agregó que el gobierno nacional seguirá controlando la política del dólar con el peso y de este modo vigilará de cerca a las casas de cambio, para que el dólar blue no se dispare. "La Presidenta cree que es el mejor camino y el único. Frente a este atraso cambiario, las economías regionales son las que más sufren".
El trabajo
Estamos en un año electoral en el que se juega a todo o nada lo que pueda pasar de acá a 2015. En este sentido es que las políticas económicas que se tomen no ayudarán, según los economistas, a la generación de nuevos empleos, sorteados principalmente por la incertidumbre.
González manifestó que el nivel de empleo es un reflejo de lo que sucede en la economía de la provincia. "La economía paso de crecer anualmente del 8% al 1-2%, por lo que es imposible que se genere empleo. Hay que recordar que en años buenos Mendoza empleaba alrededor de 10.000 puestos por año, hoy no llega a los 3.000, con la simetría que cada año entran al mercado laboral cerca de 5.000 nuevos trabajadores".
Asimismo, adelantó que la buena noticia, por ahora, es que no se está destruyendo empleo, "lo que está sucediendo es que se está generando poco trabajo. Esta situación se da por la caída en la producción, el deterioro de las industrias regionales, la inflación y el aumentos de costos que impacta en las empresas".
Finalmente, el economista Sebastián Laza indicó que hay un desempleo que se está perdiendo a cuentagotas y no se refleja "porque creo que el Gobierno está metiendo la mano en las tasas de desocupación de la provincia".


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