Luciano Yacopini y Soledad Gómez, los más rápidos de la ciudad

Luciano Yacopini y Soledad Gómez, los más rápidos de la ciudad
Más de 200 personas concurrieron ayer a la tarde a la competencia que se realiza anualmente. Los representantes de La Capital y Pronto Pizza fueron los flamantes ganadores.
La carrera anual de camareras y mozos que organiza la Unión de Trabajadores Hoteleros y Gastronómicos de la República Argentina (Uthgra) en Santa Rosa, se realizó ayer a las 17 en la Plaza San Martín. Dicho evento se desarrolló en el marco del día del trabajador gastronómico, que se celebrará el próximo viernes 2 de agosto. "Esta carrera ya es tradicional en Santa Rosa. Los trabajadores se suman siempre y a la gente le gusta mucho. También organizamos durante todo este mes un campeonato de fútbol que termina el próximo fin de semana", dijo una de las organizadoras.

Esta competencia que se popularizó en Buenos Aires -donde los mozos corren por la Avenida de Mayo- y en Mar del Plata -durante la temporada de verano- se ha contagiado con éxito en distintos puntos del país durante los últimos años.

La competencia.

La carrera es de obstáculos. Cada competidor/a sale de la línea de largada con una bandeja en la que lleva una botella de gaseosa de 350 centímetros cúbicos para luego recorrer un circuito de 600 metros con cinco postas, en las que deberá cargar vasos de cartón llenos de agua. Al finalizar la carrera los recipientes deberán contener el líquido. En ningún momento el/la corredor/a puede tocar ninguno de los elementos que ya cargó en la bandeja. Si alguno de los vasos o la botella se cae, queda automáticamente descalificado.

Hay dos categorías: Mozos y Camareras. En esta oportunidad compitieron 5 camareras y 10 mozos. "Los primeros puestos recibirán una suma dinero y una bandeja grabada con sus nombres. Para los segundos y los terceros habrá otros regalos", dijo una de las organizadoras a LA ARENA.

Corredores.

Sergio González es uno de los mozos más antiguos de La Recova, mítico café del centro de la ciudad. Lleva 23 años trabajando de mesero y ya ganó cinco veces la competencia. "La clave -dice- es arrancar tranquilo, despacio, porque todos arrancan rápido y se cansan. La fatiga se nota las piernas a mitad de la carrera".

Marcelo Montes de Oca es el único que viste moño negro. El es parrillero de Los Pinos pero a veces le toca trabajar de mozo. Es la primera vez que corre y no tiene fórmulas. "Lo importante es competir", dijo a LA ARENA.

Daniel Fernández forma parte del equipo de Albahaca. Tiene 42 años, y es la séptima vez que participa de la competencia. Sin embargo nunca ganó. "Hace unos años salí tercero, es lo más alto que llegué en el podio". Para Daniel lo importante es "llevar el paso firme, y mantenerlo"

Melina Barón es la competidora más joven y la que más hinchada llevó ayer a la plaza. Tiene una sonrisa hermosa y lleva puesta la remera del lugar donde trabaja: Stones Bowling. Sus familiares y amigos la alentaron durante toda la carrera. Pese a ser debutante la muchacha tiene plena confianza en su pulso. En su trabajo -dice- nunca se le cayó la bandeja.

Soledad Gómez, camarera de Pronto Pizza lleva camisa blanca, pantalón de vestir y mocasines negros. Hace 18 años que trabaja en el rubro gastronómico, pero es la primera vez que se anima a la competencia. Antes de la partida Soledad está muy tranquila. Para ganar ella dice que deberá hacer lo que hace todos los días, solo que un poco más rápido.

María José es la representante de Amapola, un restaurant de la avenida Luro. Para la carrera trajo zapatillas deportivas y una alentadora especial: su pequeña hija. "Me dijeron que se podía venir como cada uno quisiera. No hacía falta la ropa de trabajo", dio a LA ARENA. Es la primera vez que participa.

Ganadores.

Las camareras fueron las primeras en largar. A las 17.20 las cinco competidoras vestidas con pecharas rojas apuraron el paso por el sendero señalizado en la plaza San Martín. Pese a que en una de las postas le sacaron unos pasos de ventaja, Soledad Gómez, mesera de Pronto Pizza ganó la competencia a fuerza de mantener el ritmo. Al llegar a la línea de llagada sus compañeros de trabajo la llevaron en andas y ella levantaba su bandeja de acero inoxidable como un trofeo.

Los mozos, con remeras celestes, comenzaron a correr cuando terminaron las mujeres. El favorito era Darío Bessano, del café La Recova, ganador de las últimas tres competencias. Sin embargo, en la tercera posta, el mesero que iba primero a paso firme, acomodó mal uno de los vasos y la botella se desparramó en la bandeja. Detrás suyo, iba su compañero Sergio González que al cruzar la meta llegó segundo. Sin embargo este último fue descalificado por el jurado porque supuestamente había tocado la botella de vidrio en dos oportunidades. El

ganador entonces fue Luciano Yacopini (25), mozo de La Capital, tercero al llegar a la meta, luego de Bessano y González. En medio de confusiones y reclamos sobre los ganadores, Yacopini, que hace seis años trabaja en La Capital, dijo que su clave fue "la tranquilidad".

A las 18, cuando todo terminó, meseras y mozos se sacaron las pecheras y volvieron a sus trabajos.

Comentá la nota