Luces de alarma en el gobierno: Cano se acerca día a día a Manzur y Alperovich se borra de los afiches

Luces de alarma en el gobierno: Cano se acerca día a día a Manzur y Alperovich se borra de los afiches
"Yo no soy candidato, no me pongan más en los afiches": la frase impactó a los funcionarios que escucharon al gobernador José Alperovich, cuando los instó a despegarlo de la insulsa campaña electoral de Juan Manzur.

Los síntomas de descomposición del alperovichismo son cada vez más evidentes.

El otrora todopoderoso gobernador ya parece dispuesto a emprender una retirada ordenada, y empieza por dejar que el costo político de mala elección el 27 de octubre lo paguen otros.

La nueva cartelería callejera de los candidatos del Frente para la Victoria vino con una novedad. Alperovich ya no está en la imagen de los afiches y dejó a Juan Manzur y Osvaldo Jaldo solos para la foto.

El gobernador tiene mucho olfato. Las encuestas le pronostican derrotas en Capital, Yerba Buena, Concepción, Monteros y otros centros urbanos importantes.

Por más ayudas que reciban, Fuerza Republicana y el PRO se derrumban por una razón muy simple: los votantes opositores saben que el único voto útil para dañar a Alperovich es el voto a Cano.

En el total provincial, los números que tiene Alperovich muestran a Manzur estancado o bajando, con una diferencia de apenas 8 puntos sobre José Cano, quien viene creciendo un punto por semana.

En la publicidad de las PASO del 11 de agosto el gobernador aparecía sonriente y abrazando a sus dos delfines. Ahora, prefirió resguardarse. Todo un mensaje entrelíneas que los dirigentes del oficialismo saben leer con claridad.

El retroceso de Alperovich ya no puede ser ocultado por la cadena oficial de medios que responden a la Casa de Gobierno. A comienzos de año, el mandatario había anunciado que sería candidato a diputado y que en los comicios se plebiscitaba su gestión. Algunas semanas después y luego de que el radical Cano confirmara que lo enfrentaría en las urnas, decidió cambiar de estrategia y postular a su vicegobernador en uso de licencia.

En agosto, se puso al frente de la campaña mientras Manzur mantenía su agenda en el Ministerio de Salud. En los afiches se lo veía sonriendo y en los spots publicitarios convocaba a votar por el Frente para la Victoria para "seguir trabajando fuerte".

La noche del "triunfo" Alperovich se escapó rápidamente. Por primera vez no fue al Salón Blanco en una noche electoral, dejando solos a Manzur y Jaldo.

El retroceso de más de 100 mil votos en las PASO y las proyecciones que plantean un crecimiento muy importante para Cano obligan a Alperovich a olvidarse del "vamos por todo" replantear toda su estrategia política hacia objetivos mucho más modestos y democráticos. Se contenta con sobrevivir sano y salvo a dos años de gestión que serán por demás difíciles.

En Casa de Gobierno hay quienes parecen intuir en la mente del gobernador la frase que hizo célebre el ministro de Economía, Hernán Lorenzino: "me quiero ir".

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