El municipio gastó $ 2.260 millones en sueldos y apenas $ 381 en obras.
Por el contrario, el 60 por ciento de los ingresos corrientes del período 2004-2008 se destinaron a la partida salarial. El año pasado fue el período en que ese rubro llegó a acaparar la máxima cantidad de recursos: 69 por ciento de los ingresos.
Respecto de las obras públicas, el año que se destacó en el escenario paupérrimo del quinquenio fue 2007. En medio de la campaña electoral, la partida trepó al 16 por ciento. Cabe aclarar que ese año terminó con un déficit financiero de 120 millones de pesos, que se concentró en las deudas con las empresas que habían ejecutado esas obras.
El análisis de Con/Participación no comprende el destino de los recursos provenientes de créditos, sino sólo los ingresos corrientes (recaudación propia y coparticipación). Entre 2004 y 2008, fueron 3.844 millones de pesos. Los sueldos de los empleados municipales se llevaron 2.268 millones de ese total y a obras pública sólo se destinaron 381 millones de pesos.
Los datos provienen de las ejecuciones presupuestarias de la Municipalidad y son elocuentes a la hora de comprender el atraso de la Capital en materia de infraestructura.
El análisis también incluye una comparación con la Municipalidad de Rosario, que en el mismo período tuvo ingresos inferiores a Córdoba en mil millones de pesos y sin embargo destinó en ese lapso 100 millones de pesos más a obras públicas. La gran diferencia está en la partida salarial, que en Rosario insumió el 46 por ciento de los recursos.


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