En el ranking de la peor despedida el 10 de diciembre en el patio de casa de gobierno, el primero por nivel exposición fue Arturo Colombi. El segundo cómodo fue José María Roldán. Ni por respeto a la madre de Ricardo las silbatinas y el abucheo descansó. La otra que pasó sin pena ni gloria y furiosa fue Virginia Almará. Sin dudas que ese momento quedará marcado como el peor día de su vida. La sonrisa, no se le borró nunca.
Lo cierto es que el ex gobernador terminó de la peor manera su gestión. Repudiado e insultado por la gente. Insultos, empujones y hasta algún golpe tirado al aire debió soportar Arturo Colombi esa noche al salir de Casa de Gobierno tras entregarle el poder a su primo el gobernador Ricardo Colombi. El clima contra quien gobernó la provincia en los últimos cuatro años no era el mejor. Alguien temió una segunda "versión del zapatazo", pero no ocurrió. Cada vez que fue nombrado durante los actos fue abucheado y silbado por la gran cantidad de público que incluso le dedicó cánticos cuando la ceremonia de Casa de Gobierno llegaba a su fin. Recibió a su primó con forzada sonrisa. Soportó el primer abucheo de la noche estoicamente, con una nerviosa mueca, cuando fue nombrado por el locutor oficial. Tras la acelerada entrega de la banda y el bastón palmeó a su primo y se bajó presuroso, no queriendo ver lo que sucedería. Atrás le siguieron su esposa, su hija mayor y después parte de la banda. Tressens, Schneider, Aún, Roldan y "pantufla" Fagundez. Intentaron sonreír pero fueron más largas las caras y más fuertes los rechazos. Arturo, sin Mosquera y sin Zampa (presos), fugó como nunca imaginó que terminaría. Repudiado, rechazado, vituperado, agraviado, insultado. Arturo se fue victima de las reacciones que el mismo generó. Arturo, se fue...

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