La sesión, prácticamente "a escondidas" el miércoles en el despacho de la Presidente, dejó mucha tela para cortar. Se pretendía dar tratamiento a un proyecto del Ejecutivo que persigue como fin tomar un empréstito de más de 700 mil pesos para la compra de maquinaria. Finalmente, una evidente fisura dentro del propio arco oficialista derivó en el pase a Comisión del expediente.
En sus diversas lecturas la prensa local fustigó la desproligidad en la que incurrió el Concejo al cambiar el lugar de la sesión obligando a la ciudadanía a "jugar a las escondidas" en el marco de una reunión en la que era de público conocimiento debía tratarse el proyecto presentado por el Ejecutivo para la toma de un empréstito por 720 mil pesos para la compra de que, para mayor sorpresa de los que creían que estaba todo dicho, finalmente pasó a comisión.
A pesar que el oficialismo copa la banca, en esta oportunidad no consiguió las adhesiones necesarias, dos tercio del Cuerpo. Según los datos recabados por este diario, no existiría información suficiente sobre la iniciativa y la conveniencia de optar por el sistema leasing de empréstito que en principio le facilitaría al intendente Cristian Guastavino acceder a la adquisición de las maquinarias. La operación posibilitaría el financiamiento del 80 por ciento de la compra y para cubrir el 20 por ciento restante se requeriría de otra erogación del presupuesto comunal.
Las dudas existentes en torno a la propuesta derivó en su pase a comisión. El concejal oficialista Omar Cáceres (FdT) fue quien mocionó para el tratamiento del expediente sobre tablas, pero desde la oposición, Oscar Contreras (ECO) entendió que el tema debía pasar a comisión para su correspondiente estudio. Llamativamente los ediles que responden al oficialismo Roque Araujo y Javier Galarza también mocionaron por el pase a comisión. ¿Fisuras en el arco oficialista? Es una de las incógnitas que rondó por la cabeza de más de uno.
ANOMALÍA
No obstante, una de las cuestiones más preocupantes tiene que ver con una serie de irregularidades en el funcionamiento del Concejo que comenzaron saltar a partir de esta última sesión realizada prácticamente "a escondidas" y que, por citar un ejemplo, Mburucuyaaldia.com.ar, catalogó como "un verdadero papelón y falta de respeto a la comunidad por parte de sus representantes".
Las anomalías se vendrían sucediendo desde el momento mismo de conformación de las comisiones de trabajo. Según EL LIBERTADOR pudo saber de las cuatro comisiones existentes, dos de ellas están integradas sólo por ediles del oficialismo, mientras la minoría directamente no tiene representación. En tanto las comisiones de Gobierno y la de Presupuesto cuentan con tres representantes oficialistas y sólo uno de la minoría.
También es cuestionada la designación de la Viceintendente como presidente del Concejo Deliberante, teniendo en cuenta que Mburucuyá aún no cuenta con Carta Orgánica Municipal y que esta designación es avalada en la mayoría de los municipios sólo en los casos en que se haya logrado la redacción de la norma que establece que el Viceintendente ocupará la Presidencia del Cuerpo.
Trascendió un acto que podría llamarse discriminatorio: aseguran que los ediles del oficialismo cobran sus salarios en tiempo y forma, mientras un edil del PJ hizo notar en varias oportunidades que le pagan a destiempo. Se trata del concejal Benjamín Balmaceda, quien fue autor de un pedido de informes por una supuesta expropiación de terrenos municipales presentado en una de las primeras sesiones del Concejo y que arrogando su supremacía, oportunamente el oficialismo decidió sin ni siquiera darle lectura, pasar el expediente a comisión.
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