El PJ analizó si le convenía pegar los comicios provinciales con los de la Capital. Por ahora, irán separados. Julián Cañas.
La última incógnita para anunciar el día de votación fue si hacían coincidir la votación para gobernador y para intendente de Córdoba. Por ahora, la decisión es que los comicios vayan separados.
El intendente Daniel Giacomino tiene la potestad de decidir la fecha de las elecciones en la Capital. Pero, como está encolumnado con la Casa Rosada y los K tienen un acuerdo con De la Sota, los comicios municipales se realizarán cuando crean que más le convenga al PJ.
Los peronistas admiten que una polarización entre De la Sota y Luis Juez es el peor escenario para el oficialismo. De allí que la estrategia será levantar las acciones del radicalismo.
En este sentido, la posibilidad de pegar los comicios municipales con los provinciales fue analizada profundamente. De este modo, se hubieran potenciado las chances electorales de la UCR.
Finalmente, esta posibilidad fue desechada por dos razones: por un lado, los problemas internos que tiene el peronismo en la Capital, y por el otro, la alta intención de votos que tendría Juez. Era un riesgo para el oficialismo hacer votar el mismo día para intendente y para gobernador.
Schiaretti intentó demorar lo más que pudo la confirmación de la fecha de los comicios provinciales. Sabía que cuando oficializara el cronograma, sería la campana de largada para la campaña electoral.
Su intuición no le falló. Ayer, los principales dirigentes opositores advirtieron sobre los riesgos del mecanismo de boleta única, sin un adecuado periodo de prueba. De ahora en más, cada decisión de gobierno será un tema de debate para la campaña.
Schiaretti pretende respaldar a De la Sota con los innumerables cortes de cintas de inauguración que tiene previstos en los próximos tres meses. Aunque también deberá lidiar con la discusión permanente y la erosión de poder que significa una campaña para un gobernante que tiene fecha de vencimiento de mandato.




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