Lotería dice que no se sumaron slots y promete no enviar más

El funcionario Gigena señaló a PUNTAL que en Río Cuarto existe la misma cantidad que en 2008. “Lo que pasa es que se está en una etapa de tránsito de máquinas”, dijo. El Municipio detectó 68 más
Lotería de Córdoba dijo ayer que no se incrementó la cantidad de tragamonedas en el Casino Río Cuarto a la vez que prometió que no se sumarán más máquinas a esta plaza.

“En Río Cuarto, existe la misma cantidad de máquinas que en diciembre de 2008. Además, como dijo el gobernador (Juan Schiaretti), no se sumarán más en los municipios que no quieran”, señaló a PUNTAL el presidente de la repartición provincial, Raúl Gigena.

La semana pasada, un operativo realizado por el Ente Descentralizado de Control Municipal (Edecom) detectó la existencia de 68 máquinas más en la sala de juego de la empresa Compañía de Entretenimiento y Turismo (Cet).

El mismo ente de contralor había contado 214 slots en abril del 2010. Esto significa que en la actualidad hay 282.

Pero Lotería de Córdoba dice que no se trata de un incremento sino de la misma cantidad que existe desde el 2008, con la salvedad de que las máqunas en cuestión van y vienen.

El Municipio convocó para febrero próximo a una reunión ampliada en el Concejo Deliberante a los efectos de revisar el contrato celebrado con la firma Cet.

Además, no descarta hacer un nuevo planteo judicial con la colaboración de la Defensoría del Pueblo.

En ese sentido, el ombudsman Eduardo Mugnaini le ofreció al intendente interino Eduardo Yuni el equipo de abogados para trabajar una recurso jurídico como el que se planteó en su momento con el tarifazo del gas.

“En Río Cuarto, está todo controlado. No ha habido un incremento de máquinas tragamonedas. Allí existe la misma cantidad que en diciembre de 2008”, dijo ayer Gigena en diálogo con PUNTAL.

-Pero se detectaron 68 máquinas más-, señaló PUNTAL.

-Lo que sucede es que hay una reestructuración de slots. Hay máquinas que salen de una sala y van a otra. Ya sea por cuestiones de mantenimiento, turísticas o de demanda.

“En Río Cuarto, no hay nada extraño. No ha habido aumento de máquinas desde hace dos años. En la actualidad, se está en un momento de tránsito. Tenemos a disposición la documentación respectiva”, añadió.

-¿Pero cuántas máquinas corresponden a Río Cuarto?

-No hay cupos. Legalmente, no hay nada definido en ese sentido. Lo que sí le puedo decir es que en la provincia no se puede exceder de la cantidad de 5.400.

“Las máquinas se mueven constantemente. Por ahí hay cuestiones de reposición, o turísticas o de demanda, porque hay tipos de máquinas que funcionan en determinadas plazas y no en otras, que motivan ese desplazamiento”, ejemplificó.

-¿Qué va a pasar con Río Cuarto en relación con las 2.100 máquinas que se van a instalar?

-El gobernador (Juan Schiaretti) ha dicho que municipio que no quiera no va a tener más máquinas. Ésa es la instrucción que se ha dado desde el Ejecutivo.

“Además, no se han definido los destinos de las 2.100 tragamonedas. No sabemos si se van a instalar todas este año o no”, puntualizó.

En Río Cuarto, las tragamonedas se llevaron desde que arribaron a la ciudad, en el 2004, $205 millones. En tanto, en Villa María, el monto es de $130 millones.

Además del perjuicio económico, las máquinas en cuestión causan una gran adicción al juego trayendo consigo un sinnúmero de problemas familiares y económicos para los apostadores.

Del microcentro a la costanera sur

Las máquinas tragamonedas llegaron a Río Cuarto en el 2004 y se ubicaron al principio al frente de la Plaza Roca.

Eso generó una fuerte polémica en la ciudad por tener precisamente una sala de juego enfrente del principal paseo público de la ciudad.

En virtud de esa controversia, las slots se mudaron posteriormente al Hotel Howard Johnson, ubicado en la costanera sur del río Cuarto.

Sin embargo, el traslado geográfico no disminuyó el juego en la ciudad. Por el contrario, éste fue creciendo paulatinamente.

El Municipio promovió limitar el horario de funcionamiento, pero la empresa Cet se opuso. El caso está en manos de la Justicia.

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