Hubo deslaves de lodo y tierra. Cayeron 300 milímetros de agua en apenas 24 horas. El pronóstico dice que las lluvias continuarán.
Las lluvias provocaron deslaves de lodo y tierra que sepultaron varias viviendas. Además de las 31 muertes y las dos desapariciones, los deslizamientos en más de 20 puntos de Petrópolis dejaron 44 personas heridas, 14 de las cuales continúan hospitalizadas, según publicó la agencia de noticias Efe.
Entre las víctimas mortales figuran tres agentes de Defensa Civil arrastrados por un alud cuando realizaban tareas de rescate. La presidenta del país, Dilma Rousseff, llamó a las autoridades a actuar con la mayor celeridad posible para resolver los problemas ocasionados por las tormentas.
En cuanto a las dos muertes registradas ayer, los familiares de las víctimas identificaron los cuerpos e indicaron que se trata de Pedro Fernandes y su esposa Cristina Moltor Brender, quienes vivían en la localidad de Espírito Santo.
El trabajo de los socorristas es cada vez más dificultoso debido a las intensas lluvias y las características del terreno en la zona, cubierto por montañas de tierra, piedras y barro. Las pesquisas están a cargo del personal de la Defensa Civil de Quitandinha, un barrio de la periferia de Petrópolis que fue el más afectado por el temporal de la madrugada del domingo pasado.
Las autoridades informaron que en Petrópolis cayeron 300 milímetros de agua en sólo 24 horas, y que las zonas más afectadas, además de Quitandinha, fueron Doutor Thouzet, Alagoas, Lagoinha, Bingen e Independencia. En otras ciudades, como Xerém, Duque de Caxias y Angra dos Reis, también se registraron inundaciones, derrumbes parciales y deslizamientos de tierra.
La búsqueda se concentra principalmente en los puntos donde las viviendas fueron sepultadas por los deslaves. Según el coronel Sérgio Simões, secretario estadual de Defensa Civil, las pesquisas en otros lugares de la ciudad ya fueron cerradas. El funcionario agregó que 120 hombres del cuerpo de bomberos, especializados en tareas de rescate en áreas montañosas, actuaron en diferentes regiones afectadas. Además, Simões contó que el mayor problema para llevar a cabo los rescates fue la inestabilidad de los terrenos.
Petrópolis, a unos 70 kilómetros de Río de Janeiro, es una de las principales ciudades de la región serrana del Estado. Esta región montañosa es castigada por intensas lluvias cada verano y fue escenario de la mayor tragedia natural de Brasil, ocurrida en enero de 2011, cuando cerca de 1000 personas murieron producto de deslizamientos de tierras e inundaciones.
Según publicó el diario brasileño O Globo, las lluvias no darán tregua a los municipios de la región serrana. De acuerdo con la información del Instituto Climatempo, todavía hay riesgo de nuevos temporales. De hecho, se esperan fuertes lluvias para el fin de semana. «

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