Tres horas después de que le robaran, Celia Alvarez almorzaba tranquila como si nada hubiera ocurrido. Una luz ominosa se colaba entre las cortinas y le daba a la comida un aire lúgubre.
La situación es ésta: entre las 9 y las 10.30, Celia Alvarez, 81 años, jubilada, se había quedado sola en su casa ubicada en Villegas al 700. Su hermano José Higinio, conocido como Pepe, 74 años, periodista retirado con el que convive, había salido a hacer trámites, quizás alguna compra. Celia tiene retinitis, algunos problemas para caminar y pérdida del equilibrio. "Me cuesta distinguir las cosas, ese es mi mayor problema". Sin embargo ayer por la mañana, el timbre sonó varias veces y la mujer se alarmó. Cuando abrió la puerta, supo que no era su hermano del campo quien venía a visitarla, sino una mujer que le pedía por favor pasar al baño. "Me dijo que estaba embarazada y la habían dejado afuera de su casa", recordó Celia. Por supuesto, la dueña del hogar hizo lo que una buena samaritana: la dejó pasar.
Sin saludar.
Luego de unos minutos, la supuesta embarazada salió del baño y se fue de la casa sin despedirse. Cuando Pepe regresó de los trámites y las compras, notó que de una de las habitaciones faltaba una caja metálica rectangular en la que guardaban algunos ahorros. "Una suma cercana a los 10.000 pesos", dijo Celia. Fuentes de la policía aseguran sin embargo que la cifra del robo asciende al doble de lo que confesaron los damnificados.
"Yo no quiero echar culpas porque no tengo pruebas, pero para mí, es alguien que ha trabajado en casa. Hace 60 años que vivimos en este lugar y nunca nos pasó nada igual", dijo Celia.
Además, en la caja que les sustrajeron había un juego de llaves de la casa, por eso los hermanos Alvarez debieron cambiar la cerradura. "Ella es muy confiada, yo le tengo dicho que no le abra la puerta a nadie. Pero bueno, ya está, qué va a hacer", dijo Pepe. La denuncia por el robo fue radicada en la Seccional Tercera minutos antes del mediodía.
Jubilados.
En las últimas semanas se han registrado otros robos contra adultos mayores. Sin embargo las modalidades fueron más violentas. El 25 de febrero desconocidos rompieron la ventana de una vivienda ubicada en la esquina de Olascoaga y Escalante para llevarse un LCD. El dueño de la casa denunció en la Seccional Tercera que era la segunda vez que ingresaban a su casa en menos de 15 días. En la misma jornada, pero en una vivienda del barrio Colonia Escalante, ubicada sobre la calle Schmidt a la altura del 1900, dos muchachos intentaron robarse un televisor. En esa oportunidad los desconocidos rompieron a golpes una puerta para ingresar a la casa pero no pudieron cumplir con su cometido porque un vecino los interceptó.
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