Córdoba, Buenos Aires y San Luis ganan millones al año con sus circuitos. La atracción que generan estos espacios aún no se contempla en forma definida en Corrientes. Tras el hallazgo en la plaza Cabral, la ciudadanía abrió el debate para que se aproveche lo que hace más de cuatro siglos está al alcance de todos.
"Existen fuentes documentadas que dan cuenta de la existencia real de una red de túneles que corren por debajo del centro de la ciudad. No es raro que ahora encuentren un pozo y que éste pueda tener conexión con otros lugares, como la propia Catedral. Pero para eso hay que destinar fondos para una investigación profunda que permita conocer exactamente cada uno de estos lugares", explicó a EL LIBERTADOR el Director de Patrimonio del Municipio.
Por su parte, el experto en antropología, José Humberto Miceli, quien se desempeña al frente del Gabinete de Investigaciones Antropológicas de Corrientes (GIA), confirmó en una entrevista a la emisora Sudamericana de la existencia de lo que denominó "construcciones subterráneas" en la ciudad.
"Algunos son silos, túneles subterráneos y en algunos casos vías de escape -dijo-. Falta un estudio serio para saber cuál es la ubicación", explicó, coincidiendo con la postura generalizada al respecto.
En este sentido, dio a conocer también que se trata de un accionar muy costoso, pero que puede derivar en un "hito" para la historia provincial. "La investigación requiere mucha plata, aproximadamente 3 metros cúbicos estaba en los 12 mil pesos".
Aquellos que encaren la investigación van a quedar en la historia y para la empresa que lo haga va a tener mucho rédito económico. Desde el punto de vista turístico, va a ser de gran impacto. Corrientes es un paraíso antropológico", remarcó el investigador.
CONSENSO
Lo que algunos ya califican de "tunelmanía", refiriéndose a la amplia repercusión social que tuvo el hallazgo del pozo de la plaza, tomó mucha fuerza en las redes sociales. El ámbito virtual más destacado en este sentido fue la red social Facebook, donde un gran número de personas manifestaron su postura en cuanto a la necesidad urgente de investigar a fondo sobre la cuestión.
En la amplia mayoría de los casos, estas personas hacen mención a las posibles retribuciones económicas que conllevaría la explotación turística de la red de túneles que puede estar debajo de la ciudad. Y la idea no es descabellada si se toman los ejemplos de otras ciudades del país en las que el denominado turismo subterráneo se convirtió en una alternativa para habitantes y visitantes, para conocer un nuevo aspecto de la historia del lugar Los resultados en todos los casos fueron muy favorables económicamente, ya que las ganancias arrojan una cifra millonaria.
En cuanto a los impedimentos que hacen posible el emprendimiento, el director del Archivo General de la Provincia, Leopoldo Jantus, explicó -en una entrevista realizada hace dos años sobre la misma cuestión-, "la necesidad de una decisión política que permita concretar las investigaciones y recuperar más de 250 años de vestigios de fundadores y descendientes para su posible explotación turística de la ciudad", la que hasta hoy contninúa siendo el mayor de los problemas.
EJEMPLOS A SEGUIR
La Manzana de las Luces, provincia de Buenos Aires
Se trata de una red de túneles inconclusos (similar a los que presuntamente recorren el casco histórico correntino), que -se cree que fue construida por los jesuitas para escapar de algún posible ataque invasor- se encuentran debajo de los edificios encerrados entre las calles Perú, Moreno, Bolívar y Alsina.
Encima funcionaron las casas virreinales, la Procuraduría de Misiones, el primer periódico, la primera Universidad de Buenos Aires y el Congreso de la Nación, y todavía funcionan el Colegio Nacional Buenos Aires y la Iglesia de San Ignacio. Los túneles, con fama de cámaras de tortura utilizadas por los monjes para infieles y herejes, se ubican a 6 metros bajo tierra, datan del siglo XVIII y se visitan solamente los domingos.
Circuito Subterráneo, provincia de Córdoba
El Cabildo Histórico muestra profundos cambios a través del tiempo, desde sus orígenes a finales del siglo XVI, cuando sus paredes construidas de débiles materiales eran penetradas por el frío invernal y la humedad. Esta situación se mantuvo hasta que el primer gobernador intendente de Córdoba, el Marqués de Sobre Monte, cambió el edificio con la construcción de una más sólida e imponente.
El Cabildo ha seguido el curso de la historia cordobesa a través de los siglos, y hoy es el gran edificio de altas galerías, grandes patios y conmovedoras celdas subterráneas.
Rincón testigo de historias, diálogos y hechos, fugas, y tristezas de quienes conocieron el rigor de esa oscura prisión. Todo es develado en este circuito.
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