El Banco Industrial y Comercial de China anunció oficialmente la compra del Standard de Argentina. El ICBC, por su sigla en inglés, es el mayor banco del mundo por capitalización con unos US$ 470 mil millones de dólares y es uno de los cuatro mayores prestamistas estatales del gigante asiático.
A pesar de tener operaciones en 28 países y territorios, la presencia del banco en el mundo no guarda proporción con su tamaño.
“No es una gran sorpresa para mí”, comentó Chak Wong a PERFIL. Wong es profesor de finanzas en la Universidad China de Hong Kong y está especializado en el sistema bancario del gigante asiático.
“Los bancos chinos, desde hace un tiempo buscan expandirse en el extranjero,” comentó Wong.
Si bien el anuncio se realizó en el mercado de Hong Kong, donde cotizan las acciones de este banco igual que en Shanghai, los encargados de relaciones con la prensa de la institución dijeron que no tenían información al respecto.
Mientras que para algunas empresas una adquisición de al menos US$ 600 millones y el desembarco en un continente como Latinoamérica sería una ocasión para capitalizar la atención de los medios, el ICBC prefirió mantener su perfil bajo.
“La expansión al mercado sudamericano es un componente importante de la estrategia de globalización del banco”, fue como se justificó la compra en un comunicado.
Esta manera de relacionarse con la comunidad es común en el gigante asiático, donde se deben cuidar las comunicaciones dado que los ejecutivos del banco tienen un rango alto en el Partido Comunista y, naturalmente, una carrera política que proteger en caso de que algo salga mal en los medios de comunicación.
La política, cerca de los negocios en China, deja límites poco claros entre unos y otros.
“Debería verse a todos los bancos chinos juntos, como una entidad única, todos trabajan para el mismo jefe”, ironizó Wong.
Y para un equipo argentino de trabajo, enfrentar la rigidez de la escuela comunista que domina el pensamiento burocrático en China puede ser un choque demasiado grande.
“Culturalmente, es casi imposible encontrar algo más distinto”, comentó sobre las diferencias entre los empleados y los nuevos jefes. “Las empresas chinas tienen poca experiencia en compras en el exterior.Pienso que será un desafío muy grande para el banco chino” dijo el analista.
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