El PT llegó a la adultez en año electoral

Fundado en una escuela de San Pablo, llegó al poder de la mano de un obrero metalúrgico 22 años más tarde. En 2010, Dilma Rousseff espera ser su sucesora.
A pesar de que entró en su tercera década de existencia, el gobernante Partido de los Trabajadores (PT) dejó las celebraciones pendientes hasta después de las elecciones generales. En octubre, se pondrá a prueba el plan para lograr que Dilma Rousseff sea elegida como la sucesora de Luiz Inácio Lula da Silva.

El partido fue fundado por un grupo de intelectuales, obreros y militantes de izquierda entre los que se destacaba Lula, el 10 de febrero de 1980, en un colegio de San Pablo, en plena dictadura militar. En la época, Lula era un locuaz dirigente sindical que impulsaba huelgas de obreros metalúrgicos en San Bernardo de Campo, en pleno cinturón industrial paulista.

En el aniversario de los 30 años del PT, Lula atraviesa los últimos meses de su segundo mandato. No puede presentarse a una segunda reelección y ha comenzado a licenciar a una quincena de sus ministros, que dejarán sus cargos para ser candidatos en los comicios presidenciales, regionales y legislativos.

El primero en irse fue el titular de Justicia, Tarso Genro, quien será candidato a gobernador del estado de Río Grande do Sul. El presidente brasileño admitió que, a estas alturas, su gobierno ya no puede "inventar ministros" para sustituir a los que renunciará, por lo cual en cada caso el viceministro será ascendido.

El PT alcanzó el poder en las elecciones presidenciales de octubre de 2002, 22 años después de su creación. Lula fue reelegido en 2006 y entregará el cargo el 1 de enero de 2011.

A pesar de las resistencias dentro del PT y de la división en la izquierda brasileña –el Partido Verde espera presentar como candidata a la ex ministra Marina Silva–, el mandatario espera que su actual ministra de la Presidencia, Dilma Rousseff, conquiste la candidatura del oficialismo y finalmente sea quien gobierne Brasil a partir de 2011.

La dirigencia del PT, recompuesta después de los escándalos de corrupción que la descabezaron en 2005, se ha planteado como meta obtener otra victoria en octubre para ampliar a doce años su hegemonía. En el camino, también se interpone el gobernador de San Pablo, José Serra, que busca la candidatura por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

El último estudio de la encuestadora CNT Sensus señala que Rousseff subió seis puntos en tres meses y registra una intención de voto del 27,8%, detrás de Serra, que es favorito con un 33,2% de las preferencias.

Una cuesta arriba para las clases medias

Con una renta mensual de entre 600 y 2.600 dólares, la clase media brasileña era un estrato en franco crecimiento desde 2003, pero la crisis frenó su ascenso en 2009. Según la Fundación Getulio Vargas, la "clase C" representaba el 53,58% de la población en diciembre, algo menos que el 53,81% de diciembre de 2008. Las clases A y B crecieron un 2 por ciento.

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