En mayo se realizará el juicio de la causa que investiga muerte de Jorge Nahuelquín ocurrido hace tres años y cuya única imputada es su mujer, Verónica Arellano. La querella y la Fiscalía presentarán pruebas de cruces de llamadas telefónicas que la presunta homicida habría hecho durante la madrugada del crímen.
Marcela Taboada abogada de la madre de Nahuelquín, que representa la querella dialogó con B2000 que "este año, el Servicio de informática de Viedma incorporó un aparato que analizó los chips de los teléfonos celulares de la imputada y sus familiares e hicieron el seguimiento de las llamadas de esa madrugada".
La magistrada, señaló que los diálogos comprometerían aún más a la imputada, e indicó que el fiscal Carlos López presentará las mismas pruebas en el juicio. "Con las telecomunicaciones ahora nada está oculto" sostuvo Taboada.
El cuerpo de Nahuelquín fue hallado con marcas y dos cortes en el cuello, en una mañana lluviosa de un jueves santo frente a su vivienda del barrio 150 viviendas. Según relataron los vecinos, su mujer se acercó al cadáver y llamó a sus familiares para solicitarles ayuda.
Semanas después, el juez Miguel Ángel Gaimaro Pozzi ordenó el procesamiento de Arellano al considerar que existen elementos "claros y concordantes": según señala el juez, en esa oportunidad Arellano habría dado muerte a Nahuelquín, "aprovechando que éste se encontraba dormido y en estado de ebriedad. En la ocasión ató las manos de la víctima, lo asfixió, para luego ahorcarlo con un cable o elemento similar. En forma inmediata posterior trasladó el cuerpo, lo depositó frente al domicilio y le provocó un corte en el cuello".
Gaimaro Pozzi arribó a esas conclusiones en base a que al momento de ser hallado, el cuerpo tenía una temperatura normal, su ropa estaba seca y en perfectas condiciones, pese a que esa madrugada fue muy fría y había llovido. El magistrado además señaló que curiosamente, la mujer llamó a sus familiares y solicitó ayuda a los vecinos pero no a la ambulancia luego de ver el cuerpo.
Arellano se defendió y apuntó a una hipótesis que involucraba su cuñado, Alejandro "el Taca" Nahuelquín, quien mantenía enfrentamientos con titulares de la Asociación Empleados de Comercio. La mujer sostenía que el crímen habría sido "por venganza" y en una entrevista que dio a Noticiero Seis meses después del homicidio, declaró que "acá hay cosas tapadas, hay mucha política, mucha plata, yo no tengo ni siquiera un abogado para defenderme, a la gente que me acusa solamente que espere y que después se va a dar cuenta de dónde viene todo".
Verónica Arellano estuvo en prisión domiciliaria durante algunos meses, y en diciembre de 2012 Gaimaro Pozzi resolvió hacer lugar al beneficio de eximición de prisión ya que "no registraba antecedentes penales y ha concurrido a todas las convocatorias efectuadas".
El juicio, que comienza en mayo, contará con las declaraciones de más de 15 testigos entre ellos la actual pareja de Arellano -con quien tiene un bebé-, empleado de la Policía Federal que al momento del homicidio sería el "amante" de la mujer, explicó la abogada. También darán su testimonio familiares de la víctima, vecinos del barrio y la hija de la pareja, de 17 años, que será indagada en Cámara Gessell.
"Será un juicio difícil y largo, que durará dos o tres días" dijo la abogada querellante y detalló que "se expondrán todas las fotografías de la autopsia, y del momento en que fue hallado el cuerpo, aunque entendemos que es fuerte y violento" reconoció. La Cámara primera del crímen, representada por los jueces Alejandro Ramos Mejía, Marcelo Barrutia y Gregor Joos -en reemplazo de Gaimaro Pozzi- deberán fijar una fecha del juicio para el próximo mes.
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