Lissalde: "Esta administración ha quedado obsoleta, ya no puede manejarse así"

A pocos días de haber confirmado que Enrique Wallace tomará su banca en el Concejo Deliberante, dialogamos con el ex senador y representante del espacio de Francisco De Narváez en nuestra ciudad, Ricardo Lissalde, quien se refirió, al inminente tratamiento del presupuesto. Además, opinó acerca de la gestión municipal y la realidad nacional.
En los próximos días estarán tratando el presupuesto...

El tratamiento del presupuesto viene con prórroga del año pasado, porque hasta que no se aprobara la ordenanza impositiva, la Provincia no asegurara la masa coparticipable, y se conocieran los recursos que ingresarían no podía hacerse. Creemos que cumple con los requisitos generales, pero es cierto que si somos un poco exégetas y vemos en comparación con el presupuesto nacional y el provincial, vemos que termina siendo un poco un dibujo. El presupuesto nacional tiene un bache de alrededor de los $40.000 millones, y uno se pregunta cómo pudo aprobarse, y la verdad es que técnicamente cierra, el análisis es político.

Cuando empecé como concejal pensé que todo tenía que ver con el deber ser, y el transcurso del tiempo y la experiencia política me han dado el conocimiento de que cada partido al que le toca gobernar debe moverse con ese márgen de maniobra, porque este país es muy incierto e inestable. Y uno piensa, si fuera gobierno, ¿qué haría? Lo cierto es que haría lo mejor posible. Yo no creo que los demás tengan mala fe. Creo que todo el mundo trata de hacer lo mejor que puede.

El gobierno municipal

El gobierno hace, con su impronta, con la que cada uno tiene, lo mejor que puede. La realidad es que si nos ajustamos a lo ideal, a la forma en que uno manejaría su casa o su empresa, deja mucho que desear, pero tampoco el Estado es una empresa. Se trata de encontrar el justo equilibrio de todas esas razones, se hace lo que se puede. No siempre vas por el lugar por el que querés.

Pero ustedes son un espacio con vocación de poder, que quiere ser alternativa, entonces hay cosas con las que no están de acuerdo...

Nosotros tenemos ambición de poder, y si nos tocara gobernar algunas cosas importantes las haríamos distinto. Pero la gente no nos eligió para gobernar, y sí para ser parte de un órgano colegiado y legislar, donde tampoco somos mayoría. Entonces hay que ser respetuoso de lo que la gente ha elegido, hay que ser prudente y no estar en contra de todo. Discutiremos el presupuesto, uno no está de acuerdo con la delegación de facultades, nos vamos a oponer a esos artículos.

Wallace dijo que le preocupa el tamaño del Estado, lo que generó algunas otras preocupaciones...

Nosotros no vamos a poder cambiar el Estado hasta que no seamos gobierno, pero hay algunos ejes que hacen a la gestión. Uno es la política salarial, los empleados municipales están postergados, podrían estar mejor, no hay política salarial de distribución de la riqueza ni de acompañamiento de las políticas nacionales y provinciales en ese sentido. Los sueldos están apenas por arriba de la línea de pobreza. Pensamos que la cantidad, el exceso, el criterio punteril y clientelar, teniendo en cuenta un criterio de oficina de empleo, hace que el dinero se reparta en una masa más grande, en detrimento de la calidad de los salarios.

Bien, pero es distinto hacerlo más eficiente que achicarlo...

Achicar no, pero pensemos qué hacían nuestros padres o abuelos. Este fue un país muy próspero, basta ver los edificios viejos, todo eso se hizo con donaciones de vecinos en buena situación. Qué nos pasó que hoy un tipo gana 2 o 3 mil pesos, por eso la gente no quiere ir a trabajar al campo, por eso se van a otros países. Estamos en manos de un criterio gobernante para el cual todos somos lo mismo. El Estado ha devorado la economía nacional, y si no entendemos eso la Argentina ya perdió el tren.

Con una producción completamente rudimentaria nuestros abuelos hicieron un país próspero, y nosotros con toda la maquinaria y aparatología que tenemos, no alcanza. No alcanza con eso y no alcanza con industria, con la ciencia y la técnica, ¿cómo hacen otros?

La torta está mal repartida, el Estado lo devora todo en cosas innecesarias y para lo que hace falta nunca hay. Las docentes piden para pintar las escuelas. Yo soy político y esas cosas me desvelan. El Estado no tiene que ser ineficiente, no puede no haber respeto, jerarquías, orden. Cuántos somos, qué hace cada quien, qué rol y función tiene cada uno, así de sencillo. Si la cadena se rompe se vé qué eslabón se rompió, porque ninguna cadena es más fuerte que el más débil de sus eslabones. Un Estado municipal, con muchos empleados, tiene que funcionar como un reloj, cientos de engranajes que funcionan a la perfección. Esta administración ha quedado obsoleta, porque ya no se puede manejar más así.

En cualquier tema que analices en la municipalidad no hay planificación de acá a diéz años. En el último período no democrático, cuando entró el gobierno había 258 empleados, y cuando se fue había 258, y había muchas más cosas en manos del Estado. Hay algo que no funciona bien, y eso es lo que nos interesa.

¿Por qué se notó cuando asumió José Luis Salomón? Primero, porque todos los empleados a él no le deben favores, tenía jerarquía y podía impartir orden, no había una relación clientelar. Cuando vos entrás lo hacés con compromiso. Cuando te quedás veinte años se relaja la administración.

¿Por qué se identifica a su espacio con la derecha y el conservadurismo?

Es una calumnia. No hay nadie de pensamiento más cooperativista y solidario que yo, y lo he demostrado con hechos. Mi conducta, para quién yo legislo, tanto cuando fui senador, como concejal, observá todos mis proyectos, todo en función de los más humildes. Los votos más humildes de la población los representamos nosotros, no otros. ¿Por qué? La gente sabe de qué nos ocupamos, y la realidad es que todo lo que no está legislado para el más débil, implícitamente lo está en su contra. Nosotros nos desvivimos por eso. La realidad es que es cierto que nuestro espíritu pretende representar el de un Estado progresista y eficiente, que no sea sobrepasado por lo clientelar. No creo que para tener un grupo político haya que meter veinte políticos en el Estado. Lo critican a Gorosito y hacen lo mismo. Yo no creo en el liderazgo del temor reverencial, el coactivo, no creo en el punteril, repartiendo yerba y chapas. Creo en el liderazgo de las ideas, del prestigio. La verdad que los políticos que tenemos hoy, en todos los órdenes, arman una estructura política con los recursos de los ciudadanos. ¿Por qué no hay una oficina de empleo? Cómo se seleccionan los que entran en ANSES. Y además, ¿qué es ser conservador? ¿qué es ser peronista hoy?

Esto es como un rancho de goma, se estira, se agranda. Vamos a ver en las próximas internas, si se la ven mal van a nombrar 200 más en la municipalidad, y si no alcanzan, 400. Kirchner lleva nombrados más de 100.000 empleados públicos, están locos.

Deja pronto su banca de concejal, ¿qué ha dejado su paso por el Deliberante?

Yo lamento tener que hacerlo, pero en política la palabra vale. Logramoa hacer un acuerdo con sectores que el peronismo difícilmente acerca, hicimos la mejor eleccion de la zona. Creo que he conducido convenientemente, si los demás hubieran acompañado hubiéramos ganado las elecciones. No entraron nuestro aliados, y cumplimos los acuerdos. Enrique, que es el primer aliado extrapartidario, el que me sucede en la lista, que representa a otros sectores, que representa valores que compartimos, es el indicado, quiero que tenga la posibilidad de lucirse.

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