El "limbo" de la Justicia Federal de Mendoza por falta de jueces

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Desde hace años que la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza funciona con jueces subrogantes. Los pliegos de los cinco aspirantes esperan la aprobación del Senado para asumir.

 

La Justicia Federal se encuentra bajo la lupa en todo el país. Las demoras en la resolución de causas y la pertenencia ideológica de los magistrados suelen ser objeto de críticas cotidianas y opacan a uno de los tres poderes del Estado. A ello se le suma un problema estructural que Mendoza es más agudo: la enorme cantidad de juzgados vacantes que, por eso, funcionan con jueces subrogantes . Uno de los casos extremos es el de la Cámara Federal de Apelaciones, en la cual cinco integrantes son, en realidad, jueces de otros tribunales. Esa Cámara debe funcionar con "suplentes" que provienen de otras provincias y que suman esa tarea además de atender sus juzgados.

Desde que asumió el gobierno de Mauricio Macri se ha procurado acelerar los procesos para designar magistrados y reducir la cantidad de subrogancias. Pero falta que esa estrategia se concrete. "Es una práctica que afecta el funcionamiento de la Justicia, porque la misma gente atiende dos juzgados y no le puede dar dedicación plena al propio", explicó el presidente del Consejo de la Magistratura, Miguel Piedecasas. Según expresó el abogado, los pliegos de los candidatos para la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza ya han sido remitidos al Senado nacional, donde tiene que ser tratados en audiencia para luego ser aprobados en sesión en pleno. Los candidatos son: Olga Pura Arrabal, Gustavo Castiñeira de Dios, Alfredo Porras, Juan Ignacio Pérez Curci y Manuel Alberto Pizarro.

 

El problema es que no son los únicos pliegos que se encuentran en ese limbo, a la espera de su audiencia y aprobación en la Cámara Alta. Esto ha generado demoras que impiden que sean nombrados para que finalmente, tras casi siete años de vacancia, los cargos en la Cámara Federal de Apelaciones sean designados.

La espera ha despertado especulaciones de diversa índole dentro del ámbito judicial, pero Piedecasas afirmó que si los nombres han llegado hasta el Congreso es porque -por lo general- existe consenso para su aprobación. En este sentido, destacó que el atraso se debe a la enorme cantidad de ternas que se han enviado en menos de dos años, las cuales duplican a las que el anterior gobierno presentó entre 2011 y 2015. "En esos cuatro años se enviaron cerca de 45 y entre diciembre del 2015 y junio del 2017 van alrededor de 90", manifestó.

"Lo que pasa es que ahora hay muchas ternas, pero cuando se destraben en el Senado empieza a cambiar la situación", remarcó el titular del Consejo de la Magistratura. Según expresó, el objetivo es reducir al mínimo la cantidad de subrogancias y que no hayan más de 50 vacantes en el ámbito federal. Según expresó, ese sería un número lógico, pero hoy se ve ampliamente superado.

Un juez para dos juzgados

Mientras tanto, la Cámara Federal de Apelaciones sigue funcionando con subrogantes de diferentes provincias que además de atender sus respectivos juzgados, hacen lo propio en la Cámara.

Por ejemplo, el presidente del Tribunal Oral de San Luis, Raúl Fourcade; los jueces del Tribunal Oral de San Juan, Carlos Alfredo Parra y Hugo Carlos Echegaray; junto a los magistrados del Tribunal Oral 2 de Mendoza Roberto Julio Naciff y Héctor Fabián Cortéz.

Todos ellos -a excepción de Parra que renunció a la subrogancia hace pocos meses- tienen un salario cercano a los 150.000 pesos y cobran un 30% extra por ocupar interinamente la Cámara Federal de Apelaciones.

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Piedecasas admitió que esta situación no es la ideal y afecta al funcionamiento de la Justicia "porque atienden dos juzgados sin dedicación plena al propio".

En cuanto a los aspirantes a suplir esos lugares, tienen distinta trayectoria en el ámbito político judicial. Olga Pura Arrabal es profesora de Derecho Constitucional y se desempeña como jueza del Juzgado Federal 2 de Mendoza. Castiñeira de Dios también es constitucionalista y fue subsecretario de Justicia de Mendoza durante el gobierno de Julio Cobos. Hoy está a cargo de la Facultad de Derecho de la Universidad Aconcagua.

Alfredo Porras fue juez de la Suprema Corte de Mendoza y se desempeñó como ministro durante el gobierno peronista de Rodolfo Gabrielli. Juan Ignacio Pérez Curci está identificado con la gestión de María Eugenia Vidal y tiene el cargo de Defensor Público Oficial ante los Tribunales Orales en lo Criminal Federal de Mendoza. Por último, Manuel Alberto Pizarro es secretario de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia.

Todos ellos se encuentran a la espera de que ser considerados en audiencia para que luego sus pliegos sean tratados por el Senado en pleno. Pero como aclaró Piedecasas, no son los únicos que aguardan su turno.

Por ejemplo, hay otros cargos vacantes de la Justicia Federal de Mendoza que también estarían próximos a suplirse. Para el Tribunal Oral 1 ya se pasaron la audiencia Paula Marisi y Alberto Carelli, quienes esperan que sus nombramientos sean aprobados por el Senado. Mientras tanto, el candidato a juez del Tribunal Oral 2 Gustavo Fehlmann todavía espera que su pliego salga de la comisión hacia la Cámara Alta para su tratamiento.

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