El intendente saliente, Miguel Lifschitz le traspasó el mando en el Salón Carrasco a la flamante mandataria, Mónica Fein y dijo que durante su prolongada gestión hizo que Rosario deje de ser provinciana y se convierta en una ciudad que mira al mundo con la ayuda de la gente.
Asimismo, aseguró que gracias a su gestión, Rosario dejó de ser "provinciana y se convirtió en una ciudad que mira al mundo".
"Llenamos la ciudad de futuro y trabajamos en el día a día con la participación de la gente", enfatizó Lifschitz.




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