Lifschitz dice que va a ganar más cómodo que Bonfatti en 2011

Lifschitz dice que va a ganar más cómodo que Bonfatti en 2011

El precandidato a gobernador por el socialismo se tiene fe para las internas y para las generales donde espera aventajar por más de tres puntos al segundo. Plantea profundizar la gestión del Frente

Miguel Lifschitz está confiado en que va a ganar no solo las internas ante Mario Barletta, sino también en las generales. Tan seguro está que afirma que esos comicios no serán tan polarizados como los de 2011 y que su ventaja sobre Miguel del Sel –el candidato del PRO– será mayor a los tres puntos por los que ganó Antonio Bonfatti hace cuatro años. Pero para llegar al 14 de junio –hasta el propio Lifschitz lo reconoce– todavía falta mucho.

En su visita a Diario UNO junto a Emilio Jatón, su candidato a senador por el departamento La Capital, Lifschitz sostuvo: “Estamos en una doble competencia, primero con Barletta en una interna, pero al mismo tiempo ya es una general porque nuestra expectativa es quedar muy bien parados después de la interna y para eso necesitamos tener una muy buena relación de fuerzas en comparación con las otras dos fórmulas que están compitiendo y que encabezan Miguel del Sel y Omar Perotti”.

Una de las cartas que exhibe el senador por Rosario y precandidato socialista es que su lista Adelante Santa Fe inscribió 414 listas locales en toda la provincia –que van a ser presentadas públicamente mañana, a las 18.30, en el club Regatas de Santa Fe– lo que define como “un gran armado territorial”.

“La nuestra va a ser una campaña de propuestas, no vamos a descalificar a ningún adversario”, aseguró y dijo: “No queremos entrar en los tironeos propios de las campañas porque queremos hacer una campaña bien propositiva. Tenemos muchos proyectos, sabemos bien lo que queremos hacer en el gobierno y eso es lo que vamos a contarle al santafesino”.

—Usted habla de no entrar en tironeos pero, ¿cómo le cayeron las declaraciones de Barletta que acusa al gobierno de usar fondos públicos para la campaña?

—No sé si lo dijo así, no sé a qué se refería. Pero es imposible usar fondos públicos para la campaña. Nosotros estamos haciendo una campaña austera y que la hacemos con los recursos que habilita la ley para utilizar en las campañas.

—La UCR define en los próximos días si hace una alianza nacional con el PRO, ¿eso debilita al Frente?

—Creo que no va a tener gran incidencia en la realidad santafesina. De hecho, el Frente Progresista ya tiene 20 años en Santa Fe y varias veces tuvimos posiciones disímiles a nivel nacional sin que eso sea un obstáculo en la provincia. Creo que hay una mayoría del radicalismo de Santa Fe que quiere seguir en el Frente y que no está de acuerdo con vincular al radicalismo con el PRO a nivel nacional.

—En el caso de que usted gane, ¿ve a Barletta trabajando con usted?

—Sí, eso lo descuento. Con Mario tengo una buena relación personal.

—De cara a las generales, ¿se ve compitiendo mano a mano con Del Sel o cree que Perotti también estará en la pelea?

—Creo que es prematuro para asegurarlo. Hay que ver cómo se posiciona la fórmula del peronismo.

Arrancó tarde y hay que ver hasta qué punto logra recuperar el electorado tradicional del peronismo en la provincia. Yo tengo la sensación de que tampoco va a ser una elección tan polarizada como la última donde Bonfatti le ganó por tres puntos a Del Sel. En esta oportunidad la diferencia va a ser mayor.

—¿Por cuántos puntos piensa ganar?

—No, todavía es prematuro. Pero tengo la intuición, y por lo que uno percibe, de que nuestra propuesta viene creciendo. Estamos convencidos de que vamos a retener el voto del Frente y lo de Del Sel está en un techo, por lo menos no vemos que vaya creciendo. Está en un valor interesante, pero no como para ganar una elección.

—¿Cuáles van a ser los ejes de su gestión si llega a la gobernación?

—Básicamente, en primer lugar, vamos por la continuidad de los grandes trazos de la gestión del Frente de (Hermes) Binner y de Bonfatti, que tienen que ver con la salud, con la educación, con el plan de obras de infraestructura que se han encarado y que por supuesto asumimos el compromiso de darle continuidad y finalizar aquellas que están en marcha. Pero, además, creo que la prioridad para estos años que vienen pasa por la infraestructura, el tema vial donde tenemos un deterioro importante. En ese punto asumimos el compromiso de triplicar el presupuesto operativo de Vialidad Provincial, el que se asigna específicamente a la reparación de rutas porque esa inversión es indispensable para mejorar la situación y lograr un nivel de equilibrio en el estado de transitabilidad en las rutas de la provincia. También vamos a invertir mucho en energía porque es otra demanda muy fuerte en distintas localidades del interior de la provincia. Obviamente vamos a poner prioridad en el tema seguridad y la violencia, que es uno de los ejes claves para cualquier gobierno en la Argentina.

—¿Cómo piensa bajar los índices de violencia?

—Hay que seguir insistiendo y profundizando las políticas que tienen que ver con la inclusión social de los jóvenes, con la aplicación de la justicia más efectiva a través del nuevo sistema procesal penal y también a través de una gestión policial de mayor presencia, operatividad y eficacia. Me parece que esa es la trilogía fundamental dentro del capítulo de la policía que es el más complejo de abordar. Vamos a darle continuidad a algunos cambios que se están haciendo como la creación de la Policía Táctica para fortalecerla y dotarla del equipamiento y el entrenamiento que tiene que tener una fuerza de esas características para que se parezca lo más posible a la Gendarmería, como la imagen de lo que se pretende.

“Tenemos que seguir avanzando mucho más rápido con la Policía Comunitaria –continuó–, es decir la policía en el territorio, y eso implica repensar toda la estructura territorial de las comisarías de las grandes ciudades como Santa Fe y Rosario. Hay que profundizar el trabajo de selección, capacitación y reentrenamiento de los cuadros medios y de los altos jefes policiales porque necesitamos una conducción policial que funcione bien, que es lo que va a garantizar que el resto de la fuerza funcione mejor. En eso vamos a poner todo el esfuerzo”.

“Además necesitamos una política de Estado. Para eso es indispensable sentar en una misma mesa al Poder Legislativo, con la cabeza de bloques de ambas cámaras; el Poder Judicial, a través del presidente de la Corte y del jefe de los fiscales; y por supuesto al ministro de Seguridad y al jefe de policía. Allí hay que agotar todo el debate y el diálogo para ponernos de acuerdo en una política unificada, sin fisuras para enfrentar el crimen, el narcotráfico y la violencia”, agregó.

—Jatón, ¿qué aportes se pueden hacer desde el Senado?

—Muchísimos porque la seguridad es un problema de todos, no solo de la ciudad capital sino de todo el departamento La Capital. Hay que mejorar las rutas, hay que mirar punto por punto el tema de la seguridad porque cada localidad tiene su problema. Lo primero que hay que hacer es ver cuál es el problema y empezar a analizarlo. El planteo que hace Lifschitz sobre seguridad también es trasladable al departamento La Capital donde hay que reforzar la policía y hay que lograr lo que se está pidiendo hace tiempo, que es el acercamiento entre la policía y la sociedad. Ahí está la clave de lograr mayor seguridad para el departamento que no es tan extenso, pero que tiene sus problemas.

Las lluvias y las obras

—Lifschitz, ¿qué análisis hace de la situación que tuvo que padecer la ciudad de Santa Fe con las últimas precipitaciones?

—El primer análisis es que hemos tenido una cantidad de familias damnificadas, algunas que debieron ser evacuadas, las menos. Pero también muchos otros que no se evacuaron y tuvieron agua en sus domicilios. Frente a esa situación tan traumática que es la inundación y la presencia de agua en los hogares es difícil dar explicaciones desde el Estado, porque siempre el Estado en general está en deuda. Después se pueden analizar las responsabilidades políticas, pero el Estado está en deuda. Si comparamos la situación de 2015 con la de ocho años atrás, esta fue bastante mejor en cuanto al impacto negativo de la realidad de la inundación ya que las precipitaciones fueron muy similares. Las obras que se hicieron durante estos años, la prevención en la que se estuvo trabajando por parte del gobierno de la provincia y del municipio dieron resultados. También faltan obras y hay tareas pendientes. Ese debe ser el compromiso del futuro intendente y gobernador, darle continuidad al plan de obras. Eso no debe estar en discusión. Habrá que gestionar los recursos, habrá que priorizar porque no todas las obras tienen la misma importancia. Hay obras de jurisdicción provincial y otras municipales y necesitamos que cada uno se haga cargo de lo que corresponde.

—¿Dice que los tres desagües más importantes de la ciudad le corresponden al municipio?

—No, los más importantes le corresponden a la provincia. Se podría discutir, pero creo que es lógico que eso lo aporte la provincia. Pero hay tareas de desagües como los de la avenida Facundo Zuviría, que no se hicieron cuando se hizo la avenida, mantener en buenas condiciones los desagües existentes, las bocas de tormenta y todo eso le corresponde al municipio.

—¿Y el canal Las Mandarinas?

—Esa es una obra clave porque es la que permite derivar toda el agua de lluvia que viene del norte y evitar que ingrese a Santa Fe. Desde el punto de vista técnico es una obra sencilla. Especialistas del Ministerio de Aguas nos informaban que había un debate técnico entre el municipio y la provincia sobre cuál es la mejor solución. Lo importante es que rápidamente se pongan de acuerdo y se elija la mejor propuesta y se empiece a trabajar. Aparentemente es una obra que se puede hacer en un plazo relativamente breve y que resuelve gran parte del problema.

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