De acuerdo a un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), La Pampa se encuentra en el 21º puesto en lo relativo a los estándares de transparencia en el rubro compras, licitaciones y proveedores. Ello es un dato no menor en medio de la controversia sobre el caso Jubete, firma que se queda con más del 80% de las licitaciones públicas realizadas por la Dirección Provincial de Vialidad.
Tal relevamiento se da en momentos donde asistimos a enormes avances en trasmisión de información sobre las actividades pasadas, presentes y previstas de los gobiernos en áreas fiscales, más aún cuando lo que se eroga es dinero público. En la difusión de los sueldos de la administración pública, viáticos y movilidad, la transparencia es todavía menor (ver recuadro).
A contramano.
Según el Iaraf los avances de la tecnología y el uso cada vez más intensivo de Internet en todos los ámbitos de la sociedad, han hecho que los estándares de transparencia gubernamental vayan en línea con una difusión sistemática y detallada de la información de las cuentas públicas. Cuando se compararon entre sí la mayoría de los portales oficiales de las provincias se llegó a la preocupante conclusión de que La Pampa es una de la que menos informa a la sociedad sobre su actividad fiscal y administrativa. No somos transparentes en las compras, licitaciones y proveedores, tampoco en las Finanzas Públicas (ejecución presupuestaria y planta de personal, entre otros).
Tampoco aquí se observa el acceso a información referida a la ejecución presupuestaria del primer bimestre de 2011 (todavía no sabemos nada del 2010); menos aún la evolución de la recaudación tributaria mes a mes. La principal debilidad detectada es también institucional, y refiere al rol de la Legislatura en el proceso presupuestario. Por falta de capacidades técnicas en algunos casos, y porque en muchas ocasiones la mayoría oficialista impone su número, el control en la aprobación y ejecución del presupuesto y de las licitaciones públicas suele ser sustancialmente menor al indicado en la Ley 3 de Contabilidad y en la Constitución provincial.
Cero en trasparencia.
La transparencia es un concepto que ha ganado relevancia en la agenda de las
administraciones estatales y de los organismos internacionales. Durante la última década se ha visto acrecentada la bibliografía en torno a dicho tema y la búsqueda de nuevas prácticas gubernamentales que fomenten una mayor apertura hacia la ciudadanía. Dentro de ello, uno de los rubros más importantes analizados refiere a las licitaciones y el proceso que aquello conlleva, es decir el verdadero costo de las licitaciones otorgadas, la cuantía recibida por el proveedor y los detalles de cada una de las operaciones.
En ese rubro nuestra provincia hace agua por todos lados, según lo indica el informe. En el acceso público a la información no sólo los legisladores, la prensa y la gente en general no saben absolutamente nada de lo que aquí se hace, sino que además también es cuestionado desde las consultoras que analizan la transparencia fiscal de cada una de las provincias.
En compras, licitaciones y proveedores La Pampa igualó a Santiago del Estero en el penúltimo lugar con 2 puntos (el promedio en el país es de 6, sólo superando a la Rioja). Chaco, Santa Fe y Córdoba alcanzaron el mayor puntaje (14 y 13 respectivamente). Trece jurisdicciones se ubicaron por sobre el promedio y 11 provincias por debajo del mismo. Las fallas pampeanas son muchas. Existen tres partes en esta sección: "pago a proveedores", en la cual cada proveedor a través de su número de CUIT puede ver los pagos que tiene a disposición, "registro de proveedores" y "consultas de proveedores".
En el registro se tiene que acceder al listado completo de todos los proveedores de la Administración Central (del tipo proveedores y Municipios, habilitados y activos), con los datos fiscales respectivos, mientras que en la parte de consultas, debiera surgir el monto total acumulado que se le ha ido abonando a cada proveedor durante el año, y al concepto al cual corresponde dicho gasto. En el portal (lo hacen Córdoba, Santa Fe, Chubut y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) se deben presentar no sólo datos del proveedor y los costos de las licitaciones adjudicadas, sino también ofrecer datos de cantidades solicitadas, características de los bienes comprados, repartición solicitante, y otros datos relevantes, con elevado grado de detalle. Acá brillan por su ausencia.
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