Liceo: amparo contra los cambios

Liceo: amparo contra los cambios
La Asociación Civil Padres del Liceo Militar analiza un recurso para frenar la reforma que propone el Ministerio de Defensa. Harán un abrazo solidario el viernes. Cuestionan que se eliminen las prácticas militares extracurriculares y que la reforma se aplique ya en 2013.

Los padres de los alumnos del Liceo Militar General Paz analizan la presentación de un recurso de amparo ante la Justicia Federal contra las resoluciones N° 59 y 96 del Ministerio de Defensa, que disponen la eliminación de todas las actividades y contenidos relacionados con la instrucción militar.

Intentan coordinar la medida entre los nueve liceos que existen en el país y, en el caso de Córdoba, organizan además un abrazo solidario para este viernes, entre las 11 y las 12.30, en la puerta del Colegio. Allí les informarán la situación a otros padres. Calculan que la semana próxima podrán estar en condiciones de presentar el amparo.

Los nuevos cambios fueron anunciados el sábado por el ministro de Defensa, Arturo Puricelli. Plantean una profundización de la reforma iniciada por el Ejecutivo tres años atrás. “Sentimos que todo se ha ido degradando y que ahora nos quieren sacar todo, el Liceo no va a ser más el Liceo”, se lamenta Leandro Sosa Abrile, egresado de la institución y con una hermana aún cursando.

El fundamento vertebral de las resoluciones de Defensa es la desmilitarización de la educación. Plantea desterrar el uso de las armas, la enseñanza de tácticas de combate y que todo el personal directivo sea civil. También se propone eliminar la cuota que pagan los padres y asemejarlo a un colegio público, con financiamiento excluyente del Estado.

Historia. Los liceos se rigen por la Ley Nacional de Educación, y dependen del Ministerio de Defensa. El General Paz, de Córdoba, tiene 1.600 alumnos, entre jardín (sala de 3, 4 y 5), primaria y secundaria. La primaria cuesta 750 pesos y el secundario, 1.400 pesos. Si optan por el internado, dos mil pesos. Al uniforme lo pagan las familias.

El nivel inicial y primario se asemeja a un colegio corriente y la enseñanza militar aparece en el secundario, aunque con el paso de los años se ha ido recortando. “Hoy se da cuatro días al mes, una vez a la semana, cuando años atrás era una semana completa”, dice Sosa Abrile.

Sólo en el último año se manejan armas de fuego, tres veces al año. En esos contenidos extracurriculares, que se dictan por la tarde, se practica desfile, disciplina y paracaidismo, entre otros.

“No defendemos el uso de armas, el adiestramiento militar del cadete va mucho más allá de eso, es una forma de vida: se aplica el compañerismo, la camaradería y el respeto al prójimo”, dice Raúl Benedini, papá de dos chicos cadetes. “Los liceos se han ido aggiornando , se ha incorporado a la mujer, pero nunca se planteó la intención de hacerlos desa­parecer como ahora”, dice Guillermo Berardo, otro exliceísta.

Los padres aseguran que la intención del Ejecutivo es aplicar estos cambios desde 2013, con lo que afectaría a quienes ya están cursando y esperando egresar con el grado de subteniente reservista, además de bachiller. “Queremos que sea gradual, que se respete a los que ya están”, dice Juan Carlos Sosa, otro papá que integra la Asociación Civil de Padres del Liceo Córdoba.

Remarcan que el Liceo, en 2014 cumplirá 70 años desde su fundación. “Es parte de la historia de la provincia y del país”, dice Sosa. Y buscarán la influencia de otros exliceístas, como Oscar Aguad, Luis Juez, Aldo Roggio y Carlos Ñáñez, entre otros. Anoche, versiones indicaban que en Tucumán, los cadetes estaban devolviendo los uniformes y que el personal militar había sido trasladado.

Dicen los padres

Emilio Rodríguez (papá de cadete de 2º año). “Me preocupa que nos quieran imponer un director civil. La Presidenta quiere que sean analfabetos para dominarlos”.

Celina Belén (mamá de cadetes de 2º y 4º). “Yo apunté a una educación distinta, superar el nivel que yo tuve. Con esto se nos viene abajo toda una estructura”.

Miguel Barrionuevo (padre de dos alumnos). “Si quieren hacerlo público, no habría problemas, pero sacar el primario... no entiendo por qué. En 2010 quisieron cerrarlo”.

Sergio Donatone (papá de un alumno de 5º año). “Estoy en desacuerdo con los cambios, es una institución excelente. Mi hijo va a 5° del secundario. No sabemos nada”.

Marcelo Cuaranto (papá de cadetes de 1º y 3º). “Están equivocados. Me gustan los valores que se inculcan, y si cambian la currícula, los cambio de colegio”.

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