El candidato de CAMBIEMOS Guillermo Arroyo, podría no asumir en su cargo de concejal, a partir del 10 de diciembre. Cualquiera sea el resultado del próximo domingo, su primer lugar en la lista, le asegura su banca según el resultado en las últimas PASO.
Pero a raíz de la convulsionada candidatura de Carlos Fernando Arroyo, tras haber sido elegido como el candidato más votado, el mismo ha tomado distancia frente a lo que han denominado desde el espacio CAMBIEMOS, como la instalación de una campaña sucia en su contra. A raíz de ello se ha decidido reducir sus selectivas apariciones, siempre en procura de evitar entrar en polémicas ni debates que agreguen más estado de confusión. Así pudo observarse que el doctor Arroyo, se ha excusado de intervenir en debates televisivos realizados en Canal 8 y Canal 10, de los que si participaron los restantes candidatos a intendentes.
En este contexto, evalúan que Guillermo Arroyo no asuma como concejal o asuma y solicite licencia para desempañarse en el área de la Secretaría Privada, en el caso de que su padre logre la intendencia el próximo domingo.
La decisión ayudará a evitar pagar más costos políticos, ya que debido a la falta de experiencia como concejal, elevará su exposición y en este caso en especial. Lo que se acostumbra en la política es que el partido ganador al que pertenezca (en este caso Agrupación Atlántica – PRO) el primer concejal, presida su propio bloque y en caso de haber acuerdo la presidencia misma del Concejo. Como es regla desde 1983, el partido que más votos sume en la elección ejecutiva o de medio término, tendrá el derecho de elegir a la autoridad máxima del cuerpo deliberativo.
La especie surge como una novedad que excede los pasillos del HCD, y la misma toma cuerpo por la inexistencia de participación de Arroyo hijo, en su rol de primer concejal, un vice intendente en su caso, ya que logra la banca en la misma elección en la que su padre puede ser electo intendente, como lo indica el resultado del 9 de agosto.
Se ha tornado un verdadero enigma, cuál será su función y la misma se vuelve más trascendente aún por la responsabilidad que le cabe como una figura pública.
Por otra parte, no está demás contemplar, que Carlos Arroyo, obviamente, deberá dejar la banca que ocupa actualmente, y lo propio sucedería con el contador José Reinaldo Cano, si como se indica finalmente se hará cargo de la Secretaría de Economía y Hacienda. Se abre así un juego de corrimiento en la lista de concejales 2013 – 2017 (mandato de Carlos Arroyo y Cano) de Agrupación Atlántica, y la de 2015 con la integración de CAMBIEMOS.
De cumplirse esta sucesión de probabilidades, no se descarta que la contador Cristina Coria (UCR) sea finalmente designada en la presidencia del Concejo Deliberante, siempre y cuando Carlos Arroyo ratifique en las urnas el resultado del 9 de agosto, quedando por dirimir quién se hará cargo del bloque CAMBIEMOS, aunque esto también guarda relación con la nueva composición del HCD, que surgirá de la distribución que contempla el sistema, tras la aplicación del cociente 8,33 %, piso de votos para acceder a una banca.




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