Lezcano denunció fraude y el Tribunal Electoral lo desmintió

No habló de fraude porque adujo que “es una palabra fea”, pero aseguró que “nos bajaron 1.000 votos que estaban seguros” y que “a una buena cantidad de gente que iba a apoyarnos le dijeron que ya había votado”.
Con esas palabras, el perdedor del domingo en la interna del PJ para la intendencia, Jorge Lezcano, blanqueó sus sospechas contra la junta electoral partidaria y el Tribunal Electoral Provincial.

Pero no se quedó ahí, sino que arremetió con dureza contra su adversario, y candidato oficial del PJ para las elecciones de octubre, Luis Larrañaga. “Es un muchacho que... es una circunstancia. Cada vez que abre la boca, dice cada cosa. Por eso hay que tener cuidado con los dirigentes que llegan en un plato volador”.

Las imágenes del domingo a la noche, con Larrañaga y Lezcano abrazados, parecieron mostrar un intento de unidad puertas adentro del peronismo, aunque 36 horas después esa intención quedó dinamitada. “La unidad es difícil porque Luis es un muchacho que... es un emergente de una necesidad que hubo en Santa Rosa para que no ganáramos nosotros. Pobre, cada vez que abre la boca, dice cada cosa...”, sostuvo Lezcano.

– ¿Es un emergente?

– Luis es una circunstancia. No estoy hablando mal de él, sino que digo que una construcción política es otra cosa. Lo nuestro es un proyecto que enfrentó a un sector minoritario del vernismo que se está yendo, pero que todavía tiene fuerte injerencia como para hacer cualquier cosa en un proceso electoral. Y esa construcción seguirá adelante. Contra todos, obtuvimos un 49 por ciento genuino de votos. Hasta Luis, en un reportaje, dijo que el proceso fue lícito cuando nadie le había preguntado eso.

– ¿Usted reconoce a Larrañaga como un par, como un militante del PJ?

– Sí. El tuvo cargos provinciales en el ‘83, aunque se presentó como alguien nuevo en la política que no quería pertenecer a estructuras y que buscaba ser autónomo; pero al otro día salió a buscar apoyos de Convergencia, después estuvo al lado del NEP (del diputado nacional Roberto Robledo), luego fue el candidato de (Carlos) Verna en Santa Rosa y, además, la junta electoral del partido trabajó para él.

– Pero él se despegó de Verna.

– Puede despegarse del que quiera. Es un emergente, y un emergente provoca estos problemas. Mis palabras son consecuencia de lo que leí en los diarios, porque para mí el domingo había terminado todo. Ahora, si vamos a empezar a hablar, hablemos todos.

– Larrañaga aseguró que la municipalidad trabajó para usted.

– Hay que tener cuidado con los dirigentes que llegan desde un plato volador. Los muchachos que están a su lado, Miguel Solé, Pablo Larrañaga y “Toti” Garay, deberían hablarle y decirle que los radicales votaron en General Pico y no acá. Acá votaron los independientes y los afiliados al PJ.

Robo de computadoras.

En otro capítulo de las acusaciones, Lezcano recordó que el 10 de julio robaron dos computadoras de su local partidario. “Ahí teníamos un listado con los votos seguros, pero resulta que cuando esas personas fueron a votar estaban tachadas o directamente no figuraban en el padrón. Ese trabajo de los militantes nos permitió a tener un listado con 7.000 avalistas que eran votos seguros. Después del robo abrieron el sistema (informático), fueron a ver a esa gente y al final muchos de ellos aparecieron tachados en el padrón”, aseguró.

– ¿Como es lo de las tachaduras? ¿Quién pudo tachar nombres del padrón?

– No lo sabemos. La junta electoral partidaria le proveyó información al Tribunal Electoral Provincial y la justicia procesó esos datos. Nosotros solamente recibimos comunicaciones. El aparato (partidario) es quien maneja el proceso electoral.

– ¿Sus fiscales no dijeron nada el domingo al ver esas irregularidades?

– Ellos no tenían facultades para decir quién podía votar o no, y además se encontraron con un padrón que estaba adentro de las urnas el domingo a primera hora.

– ¿Dejaron asentadas esas presuntas anomalías?

– No, no pudieron hacer nada.

– ¿Cómo puede ser que alguien que no había votado le dijeran que había votado?

– Porque dejás la mesa sola dos minutos y te meten el voto dentro de la urna.

– A ver, conviene ir por partes. ¿Hasta cuándo vieron que esos 1.000 votantes propios figuraban en el padrón?

– Hasta antes de las elecciones nos guiamos por la información proveniente de la justicia federal, pero el padrón que estaba en las urnas fue proveído por la justicia provincial.

– ¿Hasta el domingo a la mañana no habían tenido acceso a ese padrón de la justicia provincial?

– No, sólo al de la justicia federal. Por eso digo que en los comicios se usó el padrón que entregó la justicia provincial. Ahí nos encontramos con que nos habían bajado 1.000 votos que eran avalistas, nombres identificados con nuestra lista y otros que figuraban como votos seguros en las computadoras que nos robaron.

– ¿Hasta cuándo la junta electoral del PJ tuvo los padrones en su poder?

– Hasta el 30 de mayo, cuando se oficializaron las listas. Después se los proveyó al Tribunal Electoral. Desde esa fecha ellos dos manejaron el padrón.

– ¿Y hasta el 30 de mayo figuran esos 1.000 votantes?

– Así es. Estaban los 1.000 votos seguros y otra cantidad importante de personas que iba a votarnos y cuyos nombres aparecieron tachados.

– ¿Hicieron algo el mismo domingo?

– Sí, nuestros apoderados fueron a la justicia con esos afiliados que no figuraban en el padrón.

– ¿Y qué les dijeron?

– Que estaban afiliados a otros partidos, aunque no era así. Doy un ejemplo: Juan Carlos Tierno (candidato a gobernador por Comunidad Organizada) apareció en el listado de independientes y Carlos “Pity” Villarreal, un peronista muy reconocido, figuraba afiliado a un partido provincial o municipal. Y lo mismo ocurrió con otros viejos militantes.

– ¿A esos afiliados la justicia les dijo a qué partidos estaban afiliados?

– No, simplemente que estaban afiliados.

Como Jorge con Gazia.

– Lezcano, ¿usted esta diciendo que hubo fraude?

– Es una palabra fea, difícil e inexplicable que la dicen los que pierden, y nosotros no perdimos porque crecimos exponencialmente a pesar de estas desprolijidades e irregularidades.

– Todo bien, pero el 23 de octubre el candidato del PJ será un muchacho que es una circunstancia. Le faltó decir que es otro Del Sel...

– Las irregularidades fueron muchísimas y groseras.

– ¿Esta elección se pareció a la de 1991 entre (Oscar) Jorge y (Mauricio) Gazia? (NdeR: aquella vez hubo muchas sospechas alrededor de la escasa diferencia de 36 votos a favor de Jorge).

– Si, fue muy parecida, hasta por las mismas cosas que se contaron en aquella oportunidad.

– ¿Lezcano es hoy el Gazia de ayer?

– No, porque seguiremos trabajando. Debemos conducir seriamente un proceso democrático y participativo de cambios y metodologías. Algo más, ¿sabían que la junta electoral (del PJ) aprobó dos boletas para Larrañaga? Primero, una con letras más chiquitas, y después llegó una nota avisando que le habían aprobado otra.

– ¿Cómo?

– Acá hubo de todo, pero nosotros seguimos creciendo. Obtuvimos un 20 por ciento en 2008 y un 49 por ciento ahora.

– Larrañaga no sólo dijo que la comuna trabajó para su sector, sino que también los apoyó el marinismo de Convergencia.

– No vi a ningún dirigente de Convergencia trabajar para nosotros, sino más bien para Luis. Por ejemplo, la vi a Silvia Soto. Pero eso no me preocupa.

– ¿En octubre votará a Larrañaga?

– Lógicamente. Nuestra responsabilidad es volver a reunirnos la semana próxima y esperar los llamados de los candidatos a gobernador e intendente. Nosotros no jugamos un día a la política y al otro nos vamos a nuestras casas.

– ¿Vale en estos momentos la frase de la marcha peronista “todos unidos triunfaremos”?

– Pero que no sea todos juntos, que es algo distinto. Yo acepto lo que pasó el domingo, pero tampoco puedo dejar que las cosas queden en el aire. Lo acepto con palabras, pero también con hechos, porque ya nos pasó que muchos compañeros se fueron a otros partidos cuando no les permitieron participar o los dejaron de lado después de un proceso electoral. No vamos a huir, sino que trataremos de que esos compañeros vuelvan.

– Ya que no mencionó la palabra fraude, ¿permite que se busque un sinónimo para el título de la nota?

– Sí, como no.

Engaño, estafa, trampa, timo...

“No me gusta judicializar”

– Lezcano, ¿irá a la justicia por todo esto que está denunciado?

– En lo personal opino que, pero la decisión final quedará en manos del grupo que nos viene acompañando. No me gusta judicializar los procesos electorales, sino potenciar los métodos políticos. Nosotros estamos reconfortados porque nuestra construcción fue a la intemperie y no estamos apadrinados. Pero fue llamativo que en algunas mesas se diera una diferencia de 30 votos cuando en todas estábamos voto a voto.

Di Nápoli negó acusaciones

El secretario del Tribunal Electoral Provincial, Horacio Di Nápoli, negó ayer las irregularidades en la confección de las actas para el comicio del domingo que denunció el precandidato Jorge Lezcano. Dijo que todos los afiliados que no pudieron votar fue por que estaban afiliados a otra fuerza del acto peronista y aseguró que nadie radicó una denuncia concreta.

"No sé bien qué dijo Lezcano, pero sé muy bien lo que hicimos nosotros en el Tribunal Electoral", retrucó Di Nápoli cuando LA ARENA le preguntó por los dichos del derrotado candidato. "El Tribunal recibió (del Juzgado Federal) el padrón electoral de la provincia de La Pampa con los ciudadanos independientes y con los ciudadanos a los partidos que participan en la contienda, llámese Partido Justicialista o los tres que integran la alianza del Frepam".

Sobre ese listado, el Tribunal inhabilitó a aquellas personas que pertenecían a fuerzas electorales ajenas a esta elección. "Se lo hizo manualmente y con la ficha del afiliado como respaldo", explicó Di Nápoli. Las fuerzas en cuestión comprenden tanto a partidos con reconocimiento provincial como a juntas vecinales.

"De las personas que el domingo vinieron a consultar, había muchas de ellas que estaban afiliadas al Frente para la Victoria, aquel partido que se formó allá por el 2007 y que tiene alrededor de 900 afiliados. En aquella oportunidad, fue un desmembramiento del Partido Justicialista".

Esas personas -simpatizantes del movimiento justicialista- eran las que, según Lezcano, quisieron votarlo y no pudieron porque, precisamente, estaban tachadas del padrón. "Hubo mucha gente el domingo que no se acordaba que se había afiliado, o tal vez pensó que (el Frente para la Victoria) era algo interno del Partido Justicialista", analizó Di Nápoli.

El Frente para la Victoria fue una fuerza política de carácter peronista que se conformó por fuera de ese partido. El impulsor en nuestra provincia del FPV fue el ex gobernador Néstor Rufino Ahuad, quien tomó la representación de esta corriente kirchnerista "porque era el único andarivel que estaba vacío", según confesó en aquel entonces a la prensa.

"A toda la gente que vino a averiguar se le mostró la ficha; había gente que hasta se había olvidado que se había afiliado a otro partido. Cada tacha está respaldada con la ficha correspondiente", enfatizó el secretario.

Para reforzar sus afirmaciones, Di Nápoli recordó que el padrón, con las tachas en cuestión, estuvieron disponibles en la página web del Tribunal Electoral durante toda la semana previa al comicio. "En la página se direccionaba cada una de las mesas, y en la pantalla aparecía el padrón con las tachas respectivas", sostuvo.

-¿Hubo alguna persona o agrupación política que formulara una denuncia concreta?

-No. Al día de hoy, no

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