La «minisemana» clave: Esta semana habrá más fallos del STJ sobre anulación de urnas. La política se vuelca a la batalla judicial. Las estrategias del FPV y del PJ.
...resolver lo que la política no puede. Es un error pensar que los fallos del Superior Tribunal de Justicia, los consecuentes del Tribunal Electoral y las apelaciones que se sucedan, van a saldar el enorme problema político en que está inmersa la provincia del Chubut: la división del peronismo ha cruzado todos los diques de contención, y se vienen semanas de denuncias cruzadas muy fuertes.
El problema ahora es institucional. El FPV podrá decir que hubo irregularidades en el escrutinio, que la justicia convalidó la anulación de urnas, que al final habrá unos 2.400 votos en juego contra 400 de diferencia a favor de Martín Buzzi, y forzará la máquina para votar de nuevo. Cuenta para ello con la presión del gobierno nacional y el fuego mediático que se dispara a discreción, sobre todo desde Buenos Aires. El gobierno provincial podrá argumentar que vino gente de Buenos Aires a «ensuciar» la elección, que se montó un operativo para erosionar todo lo posible a Das Neves, que se lanzaron acusaciones en el aire, que los funcionarios nacionales hablaron sin saber, y que si bien hubo irregularidades, hablar de fraude es algo distinto. Para el PJ Modelo Chubut, «el fraude es intentar cambiar el resultado de las elecciones».
Todos tendrán algo de razón. Pero ninguno la tendrá totalmente.
La pregunta es: ¿quién se está preocupando por la legitimidad del próximo gobierno de Chubut? ¿Quién se preocupa por la institucionalidad de la provincia, que debe seguir sana? ¿Quién piensa que en la provincia aún hay un gobernador que debe gobernar y administrar con éxito hasta el último minuto del 10 de diciembre? ¿Quién piensa en el enorme daño público que entre todos han fogoneado? Y finalmente. ¿A quién le conviene que a Das Neves le vaya mal de aquí a fin de año? A nadie. Ni siquiera, al FPV.
Ganar o perder elecciones...
...es el juego normal de cualquier democracia. El gobierno ha tenido ocho años exitosos, y ahora tiene en sus manos un resultado electoral ajustado y cuestionado, tan así que terminará decidiendo la Justicia si se convalidan las urnas anuladas, o si se vota de nuevo en ésas. Pero la dirigencia, tanto del PJ como del FPV, debería estar pensando en dotar de legitimidad al próximo gobernador. Otra vez: a nadie conviene un mandatario chubutense cuestionado en su origen. El problema es que si no se vota, el FPV no reconocerá a Buzzi, y que si se manda a votar, el gobierno trataría de ir en queja ante la Corte. Más judicializaciones, para un problema político.
«Hay que acordar las reglas de juego, y que se acepte lo que decidan los «árbitros», o el resultado, o lo que fuere. nosotros no podemos seguir estirando esto de manera indefinida», dijo a esta columna un dirigente cercano al Modelo Chubut pero que no es dasnevista de paladar negro. Es decir, mucho más que el terreno político que va a transitar el próximo gobernador, lo que ya preocupa es la fortaleza institucional.
Esta semana se cumplirá un mes desde que los chubutenses fueron a votar. No se sabe aún quién es el gobernador, y no se sabrá por algún tiempo más que va de semanas a meses, según la expectativa y el color político del consultado. La situación no es buena. Por eso, habría que tratar de no arrojar más leña al fuego.
Más allá de los fallos adversos...
...en el gobierno han tomado alguna iniciativa para responder las acusaciones del FPV, y tratar de pararse de alguna manera ante el insoportable goteo judicial de urnas anuladas. En ese sentido, la solicitada que publica EL CHUBUT, firmada por el Partido Justicialista, que reconstruye la votación en las urnas que ya recibieron el pulgar hacia abajo judicial, aporta información, y algo de acción política en un gobierno que ha decidido cerrarse sobre sí mismo. «Muchos que no eran nadie cuando llegaron al gobierno con Mario, y que ahora son figuras muy públicas, por lo menos deberían retribuirle al gobernador con buenos consejos», dijo otro peronista a esta columna, viendo con asombro cómo los pocos que han salido a poner la cara en esta mala situación, se han enredado incluso en argumentos complicadísimos de defender. Que el ministro Castro haya tenido que salir a aclarar el tenor de las «grabaciones» con que cuenta el gobierno da una pista del clima que hay. Meses atrás, era impensable.
En este escenario pleno de baches, encima pareciera acompañar al Modelo Chubut cierta dosis de mala suerte. En la semana en que senadores nacionales del Peronismo Federal, incluido Carlos Reutemann, brindó su apoyo a Das Neves y al resultado que el gobierno defiende, el espacio estalló con un escándalo de proporciones por la interna presidencial del sector. «Peor, imposible. Por eso todo lo que venga desde aquí es ganancia», reflexionaba un dirigente optimista este fin de semana, puesto a analizar la situación.
En el Gobierno...
...más allá de la solicitada del último fin de semana tratando de contrarrestar el que denominan fraude del FPV, se imaginan el peor escenario para el desenlace electoral. Una fuente que tiene un papel decisivo en la estrategia judicial del Ejecutivo y que dialoga con esta columna, reconoció que el último fallo anulando otras tres mesas, pero más aún, revocando dos decisiones del TEP, fue una gran sorpresa. «No me lo esperaba, yo creía que iban a ratificar lo actuado por el tribunal, dejando tal cual las 5 mesas anuladas y las otras válidas. Ahora lo que espero es que directamente anulen las diez», confesó esta fuente. Pero más grave aún para el gobierno es lo que se espera luego de estas decisiones, y es que más allá de que el TEP pueda no convocar a elecciones complementarias, se sabe que esta decisión será apelada al STJ.
De acuerdo a las estimaciones del oficialismo «la jugada está clara, van a convalidar la convocatoria». Lo que ya se está charlando es si se utilizará el recurso de ir «en queja» a la Suprema Corte, una vía de pocas posibilidades reales que dilatará aún más la convocatoria, «pegándola» con las internas abiertas de agosto o las generales de octubre, el panorama menos conveniente para el Modelo Chubut.
Las estrategias de ambos...
...sectores ahora están claras. Carlos Eliceche, por ejemplo, está convencido que se votará de nuevo y que ganará esas elecciones complementarias, de manera de quedarse con la gobernación. Por eso el FPV planteará inmediatamente el llamado a estos comicios especiales, e intentará forzar en su favor el artículo del Código Nacional Electoral que establece esta necesidad. Funcionarios nacionales y medios afines ya están trabajando activamente en ese sentido. Más allá de la estrategia judicial y de todo lo que ya se ha dicho, es poco probable que los principales candidatos sumen acciones. Está todo en manos de Blas Meza Evans y los abogados. Juegan todas sus cartas a la combinación entre presión pública y judicialización, convencidos de que tienen razón y que así lo entenderán los jueces del Superior Tribunal, los que en definitiva terminarán recomendando si debe votarse o no, algo que el dasnevismo resiste.
En el gobierno no están quietos. Han hiperconcentrado la comunicación, tratan de no exponer al gobernador Das Neves ni a Martín Buzzi y varios de los que estaban hablando se llamaron a silencio. Después comenzaron una serie de «solicitadas» para contar lo que es su verdad. Así, publicaron los resultados de las urnas cuestionadas. Mientras, la amenaza de «hablar» y «contar» algunas cosas «cuando sea necesario» (esto será después de conocerse los fallos sobre las diez urnas o luego de que se sepa si se vota de nuevo o no), va tomando otro tipo de forma. Se sabe que desde la Fiscalía de Estado por ejemplo, se ha estado consultando a especialistas porteños sobre las figuras de «asociación ilícita» y los artículos de la Ley de Defensa de la Democracia. Los estrategas del dasnevismo estaban contentos con los sondeos hechos hasta el momento, y amenazan con una denuncia de proporciones bíblicas por lo que entienden una «campaña para desprestigiar al gobernador, a los chubutenses, y para cambiar el resultado de las elecciones».
Como se ve, será una semana muy corta y muy intensa. El martes, se espera, habrá nuevos fallos del STJ. Los chubutenses, por ahora, seguirán sin saber quién es el gobernador.
El cuadro es muy complejo y tenso. Es de esperar que la política, los dirigentes de mayor experiencia, puedan articular acuerdos para que la sangre, que ya llegó al río, no empiece a salir directamente por las canillas.
LA FOTO DE LA SEMANA
El radicalismo comienza a ensayar alguna autocrítica por el penoso resultado electoral del 20 de marzo. Perdieron legisladores, concejales, intendentes. Sólo quedó Rada Tilly, un par de bancas en la Legislatura y algún que otro edil. Poco para un partido de tantos años de gobierno. Por otro lado, Das Neves y Buzzi se mostraron juntos y preocupados por el desastre climático en Comodoro. Ambas fueron las imágenes más importantes de la semana.
Tribunal I: Salta
El domingo 10, la figura de Juan Manuel Urtubey aparecía en todos los canales nacionales como el gobernador reelecto por una diferencia de 30 puntos en Salta. Y mientras la TV mostraba los números de la victoria, los integrantes del Tribunal Electoral llamaban a algunos periodistas para marcarles un dato: a las 23 horas recién se había contabilizado el 70 % de las mesas, incluyendo aquellas en las que hubo voto electrónico. «¿Vieron? La carga fue aún más lenta que acá, lo que pasa es que allí hubo una ventaja de 30 puntos, esa fue la gran diferencia», remarcaba uno de los cinco miembros del TEP. Lo que aún no se explica es por qué no se permitió observar la carga de datos y no se la subió en tiempo real a una página en Internet. Ni tampoco cómo el sistema de carga de datos pudo permitir que a una mesa se le adjudicasen más de 800 votos.
Tribunal II: Colectoras
El escrutinio salteño no fue la única reivindicación de la semana para los integrantes del TEP. También entendieron algunos que el decreto reglamentario con el permiso para las denominadas listas de adhesión que se firmó a nivel nacional y también en provincia de Buenos Aires, dio la razón aunque seis meses después a aquel fallo del TEP a favor de las colectoras en Chubut, y vino a mostrar que el fallo del STJ revocándolo fue «una vergüenza» según las palabras de este interlocutor. «Ahora es tarde, ya no se pudo ir en las listas junto con el Provech, pero esto muestra que estas listas no estaban prohibidas», sostienen en el TEP, en la previa de otra polémica sobre si votar o no votar de nuevo en las mesas anuladas.
¿Qué pasa con el radicalismo?
En el plenario pidieron autocrítica. Se viene una dura interna por los diputados nacionales. La discusión por la Legislatura que asumirá en diciembre.
Radicales, entre el «adentro» y el «afuera»
El plenario provincial del Comité y la reunión abierta del sábado sirvieron para exponer la realidad que hoy atraviesa el radicalismo, y que ya excede al resultado electoral del 20 de marzo. Tiene que ver con definir cuál es el eje de discusión, que parecería ser una puja entre el «afuera» y el «adentro» del partido.
El encuentro que puso de un lado a los militantes y del otro a las autoridades partidarias, midió fuerzas de uno y otro espacio, y dejó en claro que las bases necesitan ineludiblemente analizar lo que pasó en el comicio provincial y en cada localidad.
La militancia puso como prioridad la «autocrítica», lo que parte de la conducción provincial intenta -parece- obviar. Mario Cimadevilla cuestionó en algún momento de la noche del sábado en el Comité Trelew la idea de seguir haciendo la «autopsia» del partido, e instó a debatir sobre el peligro institucional en Chubut con 25 bancas peronistas.
El senador intentó dejar de lado la discusión del «adentro», para avanzar sobre el «afuera». Pero parte de la dirigencia de base y los militantes reclamaron enérgicamente la autocrítica de los que «están ligados al poder del partido».
Al presidente, César Herrera, le reclamaron mayor protagonismo y presencia de la mesa de conducción.
Antes de incursionar en nuevas peleas con el peronismo, los radicales que aún militan pidieron «lavar adentro» los trapitos.
¿Jueces presionados?
El senador Mario Cimadevilla expuso enérgicamente sobre el riesgo político al cual se expondrá a Chubut con el accionar de «un peronismo que está dividido pero sigue siendo hegemónico, y que tendrá 25 bancas en la Legislatura y la mayoría para sancionar todo».
Y dejó en claro que el partido avanzará sobre el Superior Tribunal de Justicia para pedir que se cumpla con la Constitución y se le otorgue sólo 16 escaños al peronismo, aunque también aseveró que hoy por hoy los jueces están «presionados».
Alfonsín vs Sanz
El duelo nacional está definido entre los dos presidenciables, uno oficial, y el otro que irá directamente a las primarias obviando la «preinterna». Pero esta división de aguas en el radicalismo ya está generando grietas en Chubut.
Mientras que Morena, la línea interna de Alfonsín, se está constituyendo en toda la provincia, el «sanzismo» está arrancando con su trabajo de campaña y se empiezan a notar tironeos por los espacios de poder.
El cimadevillismo se volcó contundentemente hacia el senador mendocino, mientras que sectores independientes están estructurando el alfonsinismo, lo que ya se percibe en la mesa ejecutiva del partido.
Por eso, el presidente del radicalismo dejó en claro que en agosto habrá varias propuestas electorales para diputados nacionales.
Un reclamo monetario
Muchos de los militantes que asistieron al comité el sábado le reprocharon a la conducción partidaria la escasa asistencia económica para realizar cursos y capacitaciones para la dirigencia y militancia provincial, pero fundamentalmente para la juventud radical.
La justificación fue que los fondos que llegaron años atrás para ese fin fueron gastados en campañas pasadas, lo que generó el enfurecimiento de los asistentes. Pero al parecer esta situación también afectaría al resto de los partidos.
Según se dijo, Nación no envía los fondos para los partidos. Pero habría un proyecto de ley que plantearía una «amnistía» para saldar deudas de uno y otro lado.
¿Y si no asumen los legisladores?
Cada vez que se reúnen más de dos o tres radicales, surgen dos temas recurrentes: la interna por el diputado nacional, y qué hacer con el próximo bloque de diputados radicales: dos sobre veinticinco peronistas. No tendrán fuerzas ni para generar un pedido de informes. Por eso, ha comenzando a circular la idea de que no asuman los legisladores electos, para «no convalidar una Legislatura apócrifa, de un solo partido», dicen quienes sostienen esta movida con tono de protesta política.
Los legisladores que deberían asumir son el ex gobernador José Luis Lizurume y Roberto Risso, quienes encima no tienen la mejor de las relaciones. Pero la iniciativa de no asumir es mucho más profunda. «Lo tiene que decidir el partido, y tiene que abarcar a todos los diputados titulares y a los suplentes. No hay que asumir esas bancas, porque vamos a estar convalidando todo lo que ocurra después», dicen en las entrelíneas los dirigentes.
El temor que existe entre los radicales que se interesan por la institucionalidad, es que después de las elecciones de las internas abiertas de agosto o de las generales de octubre, el PJ y el FPV vuelvan a ser un solo peronismo. «Se daría el inédito caso entonces de que se viola la mayoría constitucional de 16 diputados para la primera minoría», dicen en la UCR. Habrá que ver cómo sigue esta película. La pregunta es: ¿Estarán dispuestos los diputados electos y sus suplentes a no asumir, llegado el caso?
Un éxito editorial en la Legislatura
Si algo quedó claro en la última sesión legislativa, es que el libro «Hagamos futuro» del gobernador Mario Das Neves fue un éxito editorial entre los legisladores, a juzgar por la discusión que se dio a raíz de la intervención del pachista Roque González, quien quiso «cumplir con un deber sanguíneo» al corregir un error que allí se manifiesta. Roque citó la página 178 en la que el gobernador dice que eligió a Martín Buzzi como candidato, «y menciona que Comodoro nunca tuvo un gobernador». Ante este dato, el diputado aclaró que en los diez períodos constitucionales, el primer nativo asumió en 1963, y fue su padre, el escribano Roque González, nacido en 1918 «en la entonces pequeña Comodoro. Para hacer historia hay que manejar los elementos correctamente», pidió. Le respondió inmediatamente el justicialista José Karamarko, quien aclaró que el gobernador «quiso decir que se trataba del primer gobernador justicialista, no hay que hipersensibilizarse». Se metió luego en la discusión el diputado del FPV, Javier Touriñán, quien aclaró «de ninguna forma el gobernador dice eso, yo he leído el libro, y afirma que por primera vez va a haber un gobernador oriundo, es un error histórico que hay que corregir, como cuando afirma que del ’73 al ’75 estuvo en la resistencia, pero en la resistencia al gobierno peronista».






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