Leonardo Boto: “Soy un lujanense por elección”

EL CIVISMO dialogó con Leonardo Boto, el funcionario nacional que “sueña” con llegar a la Intendencia. Cómo trabaja en el armado de su espacio; la financiación de la campaña; su “invitación” a otros sectores del PJ.
La primera pregunta es la misma que escuchamos en los últimos meses por fuera del microclima político: ¿quién es Boto?

- Lo que siento es que soy un lujanense por elección. Hace casi diez años que vivo acá. Obviamente no tenía vida pública hasta hace un año y medio cuando empezamos a hacer un trabajo político. Me defino como un apasionado por el hacer. Desde mi formación y mi labor en el sector público o privado, lo mío fue el hacer. Acceder a un sitio con problemas y trato de dejarlo mejor de como lo encontré. Estuve en diferentes fundaciones relacionadas al mundo político. Soy geógrafo y tengo un posgrado en la Universidad de San Andrés en Políticas Públicas. Estudié en Estados Unidos programas relacionados a Medio Ambiente y otro estudio en Suiza, siempre relacionado a la construcción de políticas públicas. Pasé un breve tiempo por la Secretaría de Seguridad desarrollando seguridad turística. Después en la Secretaría de Turismo, con una reforma del turismo estudiantil. En 2008 apareció el Dakar y me hice cargo de la organización. En 2009 asumí en INPROTUR.

- ¿Ese fue su inicio en la función pública?

- En 2000 ó 2001 trabajé y estuve a cargo de la Fundación Octubre, una especie de tanque de ideas del Partido Justicialista. Se generaron programas para varios candidatos de Buenos Aires o nacionales, y ahí conocí a Néstor Kirchner. Integré la mesa de su campaña en 2003. Fue una experiencia muy linda y resultó mi primer contacto con lo que hoy es el kirchnerismo. Días antes de la elección me salió una beca para ir a Suiza. Me fui y cuando volví Kirchner ya había asumido.

- Hay quienes reparan en que hoy hace campaña en Luján pero hace dos años hizo campaña en Mercedes y hace cuatro en Capital Federal. ¿Qué es lo que determina que este será el objetivo definitivo político de Boto?

- Voy a aclarar. Lo que se lanzó en Buenos Aires fue FAPPU, una fundación de trabajo y estudio para el análisis de políticas públicas. Jamás tuve en una candidatura en Capital. También hay FAPPU más chicas en Entre Ríos y San Juan. En Mercedes no hice nada. Sólo fui a dar una charla de turismo en un hotel y apadriné o aconsejé algunos puntos como funcionario y experto en turismo. No participé en la campaña y no conocía a nadie.

- ¿Cómo define su relación con La Cámpora y qué impacto electoral cree que tiene esa relación?

- Qué se yo, depende de muchas cosas. Pero como digo siempre, aclaro y reafirmo que no pertenezco a La Cámpora. No tengo ninguna relación orgánica. Sí reconozco que es uno de los grandes actores políticos a nivel nacional y con algunas de las personas que la integran puedo tener muy buena relación. En un montón de ámbitos trabajamos estratégicamente. No tengo ningún prejuicio hacia La Cámpora, pero no fui a sus actos.

- En su armado local se sumaron dirigentes de distintos sectores. ¿Qué plantean para sumarse?

- Desde el primer día nosotros visitamos a prácticamente todas las agrupaciones políticas peronistas y kirchneristas. Fuimos con mucha humildad y tranquilidad. Expresamos que queremos un espacio nuevo que dé una alternativa a corto, mediano y largo plazo. Y que vaya más allá de lo partidario. Porque creemos que Luján perdió el rumbo, el libreto, el relato hacia donde ir. Por eso desde el Centro de Estudios hay una construcción política pero también para ver a Luján de acá a 15, 20 años. Queremos armar una matriz productiva para que, venga quien venga, deje de administrar pobreza. A esa invitación muchos se sumaron, otro no, otros están por sumarse.

- Habló de la falta de rumbo en el partido de Luján. ¿Cuánta responsabilidad atribuye a las gestiones anteriores que fueron de su mismo signo político?

- Es un punto de mucha discusión. Es difícil hablar para atrás. Creo que hay responsabilidad de todos los actores. Me incluyo, y sumemos a las entidades intermedias. Es odioso y voy a tratar de evitar trazar responsabilidades directas. Nosotros creemos que Luján se tiene que recrear, repensar. Y construir un perfil nuevo de ciudad del que estemos orgullosos. Pensemos el Luján del futuro y veamos qué salidas tiene para cada tema.

- ¿Hubo una orden de Nación para que cada dirigente participe electoralmente en su territorio? Porque de lo contrario cuesta imaginar que de manejar el INPROTUR tenga aspiraciones de ser concejal, con la acotada capacidad de respuesta de esa tarea.

- Cuando hicimos el lanzamiento del proyecto no hablamos de venir a pelear una concejalía. Hablamos de un proyecto colectivo que buscaba la transformación y el crecimiento de Luján. Pensar que uno viene por una concejalía es una visión acotada de lo que estamos intentando. En lo personal, Luján es muy importante. Estoy convencido de la importancia de Luján y de su proyección. Tuvo un protagonismo histórico que puede recuperar si hacemos las cosas bien. Yo sueño con eso; con ponerlo muy arriba. Tal vez por estar del otro lado lo veo diferente. Muchos amigos, políticos, me dicen: "vos estás complemente loco, porque nosotros trabajamos toda la vida para llegar ahí". Bueno, yo ya llegué. Yo quiero estar recorriendo los barrios, casa por casa para construir territorio. Hacer y construir poder real. Eso no es menor. Es la base.

- ¿Esta bajada a Luján implica que usted sea el candidato?

- Eso lo veremos. Todavía no se discuten candidaturas. Estamos construyendo un espacio. Obviamente, el espacio lo estoy liderando, pero está en construcción y el diálogo es amplio. Todos los actores, sin mayores protagonistas, podemos pensar un espacio más grande que el Frente para la Victoria Lujanense. Otra cuestión es el término bajar. Yo no estoy bajando. Lo estoy haciendo, en el lugar donde estoy instalado y decidí poner mi energía y mi vida, es un trabajo político y público.

- Más allá de su explicación, si salimos hoy a la calle vemos la intención de instalar un candidato.

- El 20 ó 22 de junio se deben presentar las listas. ¿Hay tiempo? Yo lidero un espacio.

- Si se intenta ser más riguroso en la apreciación, podría hasta chocar con la ley, porque se supone que aún no se puede hacer campaña.

- Bueno, pero lo mismo le pasaría a De Narváez, a Macri. Y a otros tantos. Pero además no estamos con una lista partidaria ni mucho menos. Estamos trasmitiendo un mensaje y en un proceso de instalación. Las aspiraciones las tenemos y nos gustaría que se traduzcan en oportunidades electorales. Y si Dios y la Virgen y los lujanenses quieren, que nos vaya muy bien.

- ¿Usted tiene la intención de ser el intendente de Luján?

- Es un sueño, pero hay que ser muy prudentes. ¿A qué obispo no le gustaría ser cardenal? Pero vamos de a poco.

- ¿Cómo describe el momento dentro del kirchnerismo local de cara a las internas? Porque hay una publicidad radial suya que directamente habla de votarlo a usted en octubre (en realidad dice "en noviembre").

- ¿Publicidad radial? Preguntale a mi responsable de prensa (estaba a su lado). No lo sabía. Queremos ser muy prudentes. Todavía no pasamos las primarias y ni siquiera se inscribieron listas. Veremos cómo nos va. Si podemos participar, dejaremos todo en octubre. Estamos dialogando con los diferentes sectores y no es fácil. Cada sector tiene sus aspiraciones y su historia. Algunos más arriba, otros no tanto. Es un desafío.

- ¿Cómo financia su campaña y esto de dar a conocer el nombre, el espacio?

- Con mucha militancia, fundamentalmente. Con mucha militancia. Si ven pegar los carteles verán a militantes. Hay muchos mitos y cosas que se pueden decir, pero puedo asegurar que se hace con mucha militancia. Siempre verán militantes políticos de Luján. No hay súper estructuras ni cosas raras.

- ¿Se pueden conocer detalles de una reunión que mantuvo mano a mano con Prince?

- Charlamos, dialogamos. Fue una reunión muy correcta, agradable, donde más que nada intercambiamos visiones. Habló de su experiencia. Yo lo tomé como una actitud muy positiva de una persona que fue uno o él actor de los últimos 25 años de la política local. Me dio su parecer.

- ¿Cómo es la relación de usted, funcionario nacional, con el gobierno local?

- Tuve muy pocas intervenciones oficiales y no tanto como funcionario nacional sino como persona activa del FPVL. Todo lo que pueda conseguir para Luján lo voy a gestionar. Sí intervine en el momento en que estaban armando la planilla de Procrear para pedir que por favor un lote de créditos venga a Luján. Inmediatamente pedimos una audiencia con el intendente y ante el gabinete local presentamos el proyecto. Se hará si, sólo si, está la aprobación del Concejo Deliberante y del gobierno municipal. Sin eso, no se hace. El gobierno nacional puso el único terreno en el que puede hacerse y ahí viene la polémica por sí o por no. En ese mismo acto los representantes de Procrear entregaron el convenio marco para que si no se utiliza el terreno propuesto el intendente proponga otro, municipal o provincial. Y entiendo la polémica.

- ¿Qué opina al respecto?

- Luján tiene unas 7 mil personas que alquilan y un déficit de viviendas enorme. Ese terreno es importante y mucha gente se lo apropió, en el mejor sentido, como espacio verde y recreativo. Yo si estuviese en el lugar del intendente ya hubiese conseguido ocho, nueve, diez hectáreas, con los servicios en el borde. Con eso el problema está resuelto y me parece que no es imposible. Nación lo puso y lo dejará a disposición. Además, es muy feo lo que se ha dicho, bordeando lo xenófobo. Es un programa para la clase media. Sin recursos no se puede entrar a Procrear. El problema de los servicios no es puntual de este espacio. Es de todo el partido. Es una locura frenar un programa por la falta de servicios.

- Si llega a ese espacio que sueña de la Intendencia, ¿cuál sería su primera medida?

- Es difícil. No sé la primera medida. Pero habría un cambio de actitud muy fuerte y rápido. Seré el primero en llegar y el último en irme. Trabajaré con las puertas del despacho abiertas y seré infatigable en la búsqueda de soluciones para problemas que tienen solución. Humildemente, la experiencia de venir de un puesto nacional a la escala municipal me permite conocer el universo de recursos de financiación. Alternativas varias que hoy están desaprovechadas. Hay mucho por hacer. Con recursos y sin ellos. 1.621 contratados y empleados públicos, algo que es alto, y sólo 8 barrenderos. No hay que pedir al Banco Mundial para que se limpie un poco más que la plaza Colón. 2.100 familias viviendo en lotes que no saben quién es el dueño. Hay que trabajar en la regularización; pensar en lotes sociales. Con 500 ó 450 hectáreas y pequeños lotes se solucionaría un enorme problema. Trabajar en una visión integral del río. No son cosas imposibles. Para otras cosas habrá que poner mucha cabeza, mucho contacto y atraer a las inversiones públicas y privadas para que Luján despierte.

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