Quienes se expresaban sortearon una guardia policial que impedía el paso en el portón de acceso al edificio de la Legislatura. En el recinto fueron frenados por el cuerpo de Infantería de la Policía para evitar que avancen hacia las bancas. Legisladores denunciaron que hubo daños y actitudes intimidantes.
Con un clima de tensión y sospechas de presunto pago de «coimas» a los legisladores se desarrolló ayer la sesión de la Legislatura, donde la cuestión de la nueva política tributaria accionó un reclamo enardecido de la Unión Obrera Metalúrgica, que respaldó a empresarios y comerciantes que también acudieron al recinto de sesiones muy temprano.
A sabiendas de la presencia de los manifestantes, porque lo habían hecho público, el presidente de la Cámara, Roberto Crocianelli, solicitó que la Policía dispusiera la movilización del cuerpo de Infantería, los que actuaron para evitar que algunos de la columna de gremialistas pudieran alcanzar el sector de las bancas.
De todas maneras hubo quejas públicas del legislador del Partido Justicialista, Eduardo Barrientos, sobre la violencia ejercida por los manifestantes para ingresar al recinto, que desencadenó aún más el clima de furia, al punto tal que Oscar Martínez, secretario general de la UOM, seccional Río Grande, acusó de haber «una Banelco de Ríos» dando vueltas, en alusión a la supuesta compra de votos para lograr la sanción de las leyes tarifarias.
La «Banelco de Ríos»
Las críticas más duras fueron dirigidas en la persona del legislador Barrientos.
El titular de la UOM, Oscar Martínez, embistió duramente hacia el legislador Barrientos al afirmar que la movilización en el recinto y fuera del edificio Legislativo «puede afectar su negocio».
«Entiendo que él acordó un negocio para recibir alguna moneda por esta votación. Debe ser una moneda importante porque está funcionando la Banelco de Ríos», indicó.
Cuando la sesión se dio por iniciada y cuando se enumeraba el orden del día, a viva voz y con megáfono en mano, uno de los manifestantes pidió a Barrientos que se retracte de sus dichos sobre la violencia en la manifestación.
«La manifestación es pacífica», indicaron desde el público. El legislador se mantuvo en silencio absoluto.
En la mira
El legislador Eduardo Barrientos (PJ) y la legisladora Amanda del Corro (PSP) recriminaron a Héctor Tapia (FPV) haber impulsado la movilización, en su condición de integrante de la Unión Obrera Metalúrgica.
Como defensa, Tapia recordó a los legisladores que la movilización hacia la Legislatura fue acordada el lunes, entre empresarios y comerciantes, mientras que la UOM se adhirió el miércoles, luego de analizar el impacto negativo que causaría a los puestos de trabajo una mayor carga impositiva al sector.




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