El bloque macrista quiere cerrar un acuerdo con el kirchnerismo para votar un paquete de 45 leyes luego de las elecciones y antes del recambio de bancas del 10 de diciembre. Macri vuelve a la carga por el Shopping de Caballito y pedirá ampliar nuevamente el presupuesto, endeudarse para obras en el arroyo Vega y comprar coches para el subte. A cambio ofrece cargos.
Para la sesión de hoy estaba previsto el tratamiento de un proyecto de endeudamiento de 190 millones para comprar 105 coches nuevos para la línea A del subte. El proyecto se bajó anoche y no porque el PRO no tuviera los votos para aprobarlo, sino porque el bloque macrista prefirió atar ese proyecto a un paquete mayor.
Una vez que termine la campaña para las elecciones del 27 de octubre el bloque del PRO intentará acordar un paquete de unas 45 leyes con el kirchnerismo, en el que se incluyen algunos proyectos que quedaron afuera del pacto de diciembre del año pasado.
La intención de Macri es aprovechar la actual composición de bancas de la Legislatura, que mutará a partir del 10 de diciembre, para avanzar con todas esas leyes.
El paquete
El jefe de gobierno envió ayer a la Legislatura un proyecto para reflotar el Shopping de Caballito, que no pudo aprobar el año pasado.
Otro de los proyectos es el “Plan Maestro de la Comuna 8”, que consiste en la venta de 70 hectáreas que pertenecen a la Ciudad (parte del Parque Roca y del Parque de la Ciudad) para la urbanización de asentamientos en Lugano y Soldati.
Además, Macri pedirá una nueva ampliación presupuestaria para este año, al mismo tiempo que espera que le aprueben el presupuesto para el año que viene. También se espera otro proyecto de endeudamiento para realizar obras en el arroyo Vega y otro endeudamiento para comprar coches para el subte, además de los 105 que se comprarán para la línea A.
Macri quiere además que le aprueben la construcción de un centro de convenciones en Recoleta.
La zanahoria
Para seducir al kirchnerismo, el PRO meterá en ese paquete el reparto de cargos en los organismos de la Ciudad que renuevan sus autoridades.
Los dos principales objetivos del kirchnerismo son la Defensoría General del Ministerio Público y la Defensoría del Pueblo. En la Defensoría General, hoy en manos del kirchnerista Mario Kestelboim, el kirchnerismo quiere ubicar al camarista Horacio Corti.
En tanto que hay al menos dos legisladores kirchneristas (Alejandro Amor y María Rachid) anotados para la Defensoría del Pueblo que deja Alicia Pierini, que tiene cinco defensores adjuntos. Como explicó este medio el año que viene tendrá un presupuesto de 255 millones de pesos, 40 por ciento más que este año.




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