El dictamen de los diputados opositores no recomienda el enjuiciamiento al Jefe de Gobierno, pero la postura individual de algunos legisladores llevó al PRO a intentar poner el tema en consideración hoy, sabiendo que tenía los votos para archivarlo. Con tres conferencias de prensa en un solo día y una sesión plagada de gritos, culminó sin definiciones claras el trabajo de la comisión investigadora por las escuchas ilegales.
Es que en principio, estaba consensuado que hoy se iba a celebrar una sesión especial, casi una formalidad, en la que el PRO y la oposición presentarían sus dictámenes, luego de cuatro meses de trabajo de la comisión investigadora por las escuchas ilegales.
Pero el endurecimiento de tres legisladores (Marcelo Parrilli, del MST, Fabio Basteiro de Proyecto Sur y Gabriela Cerruti, de Nuevo Encuentro) en la presentación de un pedido de juicio político a Mauricio Macri enturbió el clima y los acuerdos previos empezaron a desarmarse.
Integrantes de la oposición criticaban por lo bajo a la legisladora Cerruti, a quien acusaban de haber armado una estrategia “mediática” para instalar el tema del juicio político -que en rigor de verdad, y por la cantidad de votos que necesita para ser aprobado, es imposible que se concrete- por encima de las conclusiones que elaboró la comisión y que apuntaban fundamentalmente a la remoción de la cúpula de la policía Metropolitana.
Otros, en cambio, aseguraban que el pedido de juicio de Parrilli (el único que estaba hoy presentado) abría directamente la conformación de una Sala Acusadora sobre la figura del Jefe de Gobierno; una posibilidad que el oficialismo buscaba rechazar de plano.
En medio de versiones cruzadas respecto de la aceptación que tendría o no la apertura de un juicio a Macri, el PRO denunció golpe institucional y llamó a urgente conferencia de prensa. Pero mientras las cámaras de televisión se disponían en el salón Montevideo, la oposición juntó 31 voluntades y dio inicio a una sesión que estuvo colmada de acusaciones y chicanas, y de la que luego de tres horas, se levantó, dejando al PRO hablando solo.
“El pedido de juicio político quedó en un limbo, nadie sabe cuándo, ni cómo se va a tratar”, reconoció frente a LPO el diputado socialista Julián D´Angelo. “Esta sesión fue una desgracia institucional”, dijo el presidente de la comisión Martín Hourest. “El PRO intentó que se archivara el pedido de juicio político y no lo logró”, señalaba el diputado ibarrista Eduardo Epszteyn, aunque inmediatamente aclaraba que él -como los legisladores de la Coalición Cívica, el kirchnerismo y el Bloque Peronista- no estaba a favor del enjuiciamiento.
“Cuando no tuvieron elementos probatorios reales, dejaron a los diputados “marginales” pidiendo el juicio político. Pero hoy se escondieron atrás de ellos, propagando infamias hacia el Jefe de Gobierno”, declaró el titular del bloque oficialista, Cristian Ritondo. “Les dimos vuelta la comisión como un guante y no tuvieron los huevos para bancárselo”, criticó muy enojado, Martín Borrelli.
La falta de acuerdos sobre el presupuesto y sobre la designación de los miembros del Consejo de la Magistratura fueron temas que toda la tarde pesaron en las negociaciones. Sin embargo, una oposición dividida, que no se decidió a firmar en forma conjunta el juicio político a Macri, y el apuro del PRO por archivar el pedido de Parrilli antes de que el Jefe de Gobierno entre en campaña llevaron a una sesión escandalosa, plagada de gritos y acusaciones en la que cualquier definición quedó en la nada.




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