La Legislatura acumula temas pendientes

Los legisladores sesionan a cuenta gotas. Por lo bajo dicen que no hay temas fuertes en tiempo de elecciones. Sin embargo, la designación de cargos para el Consejo de la Magistratura sigue pendiente.

La Legislatura porteña sesionó el jueves 12 de mayo después de un mes de no hacerlo. Durante esa jornada, los legisladores votaron: nuevos límites máximos de velocidad para colectivos y transportes escolares; una ley que promueve la protección de los adultos mayores contra el maltrato y la discriminación; nuevas normas para venta de alimentos en la vía pública y; -lo más importante- la modificación de leyes electorales que permite que se unifiquen las boletas, además del aumentó el límite para gastos y contribuciones destinados a la campaña electoral.

Los dos jueves siguientes, 19 y 26 de mayo, la Legislatura tampoco sesionó. Ni siquiera hubo reunión parlamentaria, aquel espacio en el que los jefes de bloque definen la agenda para debatir en el recinto. Por este motivo, no existe una lista formal de asuntos pendientes. El radiopasillo todavía argumenta que "no hay temas fuertes" y que "estamos en tiempo de elecciones", por lo que las sesiones se disuelven en la nada, jueves tras jueves, casi con naturalidad.

Sin embargo, lo cierto es que el parlamento tiene un tema especialmente importante a definir: la disposición de cargos en el Consejo de la Magistratura, el órgano encargado de la selección de magistrados y la administración del Poder Judicial de la Ciudad.

A fines del año pasado, los legisladores intentaron avanzar. Sebastián De Stéfano, un hombre del "Tano" Angelici, sonaba como candidato PRO. El michetista Martín Borreli también estaba en la lista del partido de Mauricio Macri. Por el lado del ibarrismo, aparecía la legisladora Laura Morresi y, por Proyecto Sur, la disputa estaba entre Beinusz Szmukler y la abogada Claudia Rocca. En el interior de la Coalición Cívica, los nombres fuertes eran los de Diana Maffia y de Héctor Maggi. Pero todas estas negociaciones quedaron en pausa, si es que no se anularon.

Por lo tanto, el Consejo de la Magistratura trabaja con tres cargos pendientes a partir de la salida de María Teresa Moya, Julio Di Giovanni y Mauricio Devoto. Sus bancas no están ocupadas porque la Legislatura no los designa. El acuerdo para las designaciones requiere, en cada caso, de 40 votos en el recinto. Si bien se trata de cargos que no deben surgir necesariamente de la representatividad parlamentaria, deben definirse por consenso (por eso es que puede considerarse la postulación de un espacio minoritario como el ibarrismo).

El Consejo de la Magistratura está formado por nueve consejeros: tres designados por la Legislatura; tres, por los jueces; y tres abogados matriculados en la Ciudad. Es un órgano permanente de selección de magistrados y administración del Poder Judicial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la función de asegurar su independencia, garantizar la eficaz prestación del servicio de administración de justicia, promover el óptimo nivel de sus integrantes y lograr la satisfacción de las demandas sociales sobre la función jurisdiccional del Estado.

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