Los alegatos de las partes en el juicio por el homicidio de Cristian Azcona se escuchan este miércoles en la Ciudad Judicial. El único acusado es Oscar Ichoust por el crimen del chico de 13 años al que baleó en la madrugada del 28 de noviembre de 2009, cuando lo encontró subido al tapial de su casa del barrio FONAVI 42.
Durante las dos jornadas del juicio, la sala estuvo colmada por familiares de la víctima, por un lado, y allegados y parientes del acusado, por el otro. Una fuerte custodia policial controló las audiencias, aunque no hubo incidentes entre ellos en ninguna de las dos jornadas. A la madre de Cristian Azcona la acompañaron militantes del Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos.
La semana pasada Aguerrido desistió de la inspección ocular y la reconstrucción del hecho que había solicitado con anterioridad. En una oportunidad, esa reconstrucción motivó una postergación del juicio, ya que el abogado reclamó que se realizará en la misma época del crimen, en noviembre, para recrear fielmente las condiciones de luminosidad a las 3:30 de la madrugada.
“Creí que había logrado el cometido, asustarlo y darle un escarmiento para que no venga más”, dijo en su indagatoria el acusado. Sostuvo que disparó al aire, hacia arriba, sin apuntar ni ver a la víctima. “Fue un hecho desgraciado y lamentable, me tocó a mí como le podía tocar a cualquiera”, se justificó.
Oscar Alfredo “Nene” Ichoust es un empleado público de 62 años que era encargado del Albergue Provincial y dirigente del atletismo de veteranos. Según la imputación, aquella madrugada disparó con una pistola automática calibre 22 desde la ventana de su casa porque escucharon, junto a su esposa, ruidos en el techo de la casa, sabiendo de la consecuencia que podía causar.
La bala entró en forma oblicua, de arriba hacia abajo, en el pecho de Cristian y le atravesó el corazón. El chico cayó hacia la vereda, se levantó, caminó unos pasos y volvió a caer para morir desangrado mientras llegaba la ambulancia hasta el lugar. “No doy más”, le alcanzó a decir a Diego Rivero, el amigo que, según declaró, lo observaba desde la vereda de enfrente esa noche.
En un primer momento, la mujer de Ichoust, Sonia Noemí Tarquini, se atribuyó el disparo y fue detenida por la Policía. Pero a las pocas horas, con los resultados positivos de la prueba del guante de parafina que le habían practicado, fue detenido él. Estuvo preso un mes y llegó a este juicio en libertad.
Los jueces que integran la cámara son Elvira Rosetti de González, Miguel Ángel Gavazza y Miguel Vagge.

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