Lavagna afirmó que frente a la crisis la prioridad es recuperar el superávit

El ex ministro de Economía sostuvo en Idea que la recuperación del superávit es prioridad para poder profundizar el desendeudamiento, manejar con más holgura el tipo de cambio y hasta combatir la inflación. Además cuestionó a los piquetes porque “atentan contra la productividad” del país.
Roberto Lavagna intentó transitar un delicado equilibrio en su paso por el 47 coloquio de Idea que se desarrolla en el Sheraton de Mar del Plata, hoy bajo un sol radiante. Buscó mechar críticas “estructurales” a la actual política económica, pero evitando cargar las tintas a días de la elección presidencial.

“No soy candidato así que a dos semanas de la elección presidencial no voy a referirme a temas de coyuntura”, dijo a la prensa al bajar del escenario que compartió con el profesor Ricardo Hausmann de Harvard y el ex ministro de Hacienda de Chile, Andrés Velasco Brañes.

Pero si bien el panel debía exponer sobre “La competitividad de las naciones”, Lavagna no pudo con su genio y luego de dar una breve y formal exposición sobre el tema, se lanzó a analizar el actual contexto macroeconómico de la Argentina.

Señaló en ese sentido que la prioridad es recuperar el superávit fiscal de cuenta corriente. “No me agarró un ataque de ortodoxia, pero ante la crisis global es muy importante recuperar el superávit y crear un fondo anticíclico como propusimos en el 2005 y finalmente nunca se hizo”, explicó.

“Tener superávit permite sacar al Estado del mercado de crédito, lo que libera fondos para el sector privado y produce una baja de las tasas”, apuntó y agregó que “además si vamos a tener un régimen cambiario de flotación sucia, permite que se intervenga en el mercado con fondos del Tesoro, sin necesidad de usar las reservas del Banco Central”, un tema de particular actualidad ahora que por la fuga de divisas se vive una paulatina pérdida de reservas.

Sobre ese punto y en una elíptica referencia a la discusión sobre el “atraso cambiario” que sufre la Argentina, Lavagna opinó que “muchos creen en Argentina que con el tipo de cambio se pueden resolver todos los problemas, algunos lo ven como la única ancla ante la inflación y otros como la palanca para ser competitivos para producir cualquier cosa”, reseñó.

“Lo cierto es que ningún extremo es bueno, pero la importancia del tipo de cambio es clave”, concedió y reconoció que “entre 1975 y 2002 hubo tres grandes crisis y el producto cayó 14 años, período en el que hubo 17 años de atraso cambiario”.

Luego, en el turno de las preguntas del público, sí respondió una consulta sobre que habría que hacer para combatir la inflación, su única referencia directa a unos de los temas tabú de esta conferencia de Idea.

“Un programa económico y social resuelve el problema de la inflación”, respondió Lavagna con una sonrisa y luego del evidente silencio con gusto a decepción, entregó dos conceptos. “Obviamente es un problema que preocupa y no es fácil de resolver, más aún en un país con memoria inflacionaria como la Argentina”, agregó.

“Este problema se deriva de la pérdida del superávit, en los últimos cuatro años perdimos 4,5 puntos de superávit; y también está vinculado con el crecimiento del consumo que va a sustitución y no a inversión, habría que trabajar esos dos temas”, concluyó.

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