La Reserva Federal sostiene su optimismo sobre la economía pero sigue desvelada por la coyuntura, con el desempleo como la principal preocupación. La continuidad de Bernanke, en pleno debate.
"La actividad económica continúa recobrando fuerzas, el deterioro en el mercado de trabajo se está reduciendo y la inflación seguirá sometida por un tiempo", describió la FED en un comunicado. En diciembre pasado los directivos de la Reserva habían anticipado su intención de dejar las tasas a un nivel "excesivamente bajo". En el documento difundido ayer lo ratificaron y ahuyentaron los fantasmas de un posible aumento de precios.
Además el comité aseguró que comprarán 1.250 mil millones de dólares de deuda de hipotecarios respaldada por el gobierno.
En la reunión, que comenzó el martes, participaron los presidentes de los bancos centrales los distintos estados. Pero esta vez la decisión final no fue tomada con unanimidad.
El presidente del Banco de la Reserva Federal de Kansas, Thomas Hoenig, votó en contra de la resolución final. El banquero consideró que mantener las tasas bajas por mucho tiempo puede generar presiones inflacionarias.
El disenso también se encuentra en el Congreso, que debe expedirse acerca del futuro de Bernanke. El presidente debe conseguir 60 de los 100 votos para seguir en su cargo. Todo indica que los obtendrá. El economista recibió el apoyo del presidente de la Nación, Barack Obama, y también de reconocidos colegas como Paul Krugman y Nouriel Roubini. Pero la opinión pública no está de su lado. Muchos le recriminan su esfuerzo por salvar al sistema financiero olvidando uno de los objetivos principales de la FED, que es mantener el empleo máximo.

Comentá la nota