El diputado y posible candidato a intendente rosarino aseguró que llegar a un consenso es la clave para "ganar la provincia". Se dirigió también al radicalismo y afirmó que "de nada valen las descalificaciones" y apostó al diálogo.
Para Lamberto, "existe una gran vocación de todos los partidos de consolidar esta coalición como forma de gobierno y a través de distintas conversaciones hemos acordado la inscripción a la brevedad del frente ante el Tribunal Electoral".
Con respecto a algunas declaraciones realizadas desde el radicalismo en las últimas horas, el legislador optó por un tono conciliador: "De nada valen las descalificaciones. Hace falta mucho diálogo y entender que existen visiones distintas. A nosotros nos parece que la decisión del gobernador de apoyar la candidatura de su ministro (de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio) Bonfatti tiene que ver con un compromiso de continuar con una gestión exitosa y de cambio en la provincia de Santa Fe. Bonfatti es la gestión provincial, tiene el gran apoyo del partido, más de 120 centros socialistas, y es la decisión de una continuidad".
Lamberto invitó a todos los hombres de peso del socialismo a formar parte de un mismo proyecto de país: "El senador Rubén Giustiniani, el intendente Miguel Lifschitz, el gobernador Hermes Binner, el intendente Mario Barletta, tenemos que mirar el actual proceso con esta amplitud. De lo contrario, estamos restando a la gran posibilidad que tiene el país hoy que se da a partir del modelo del Frente Progresista proyectado a la Nación y a la provincia".
Finalmente, se refirió a su propia candidatura como posible intendente de Rosario: "Mi candidatura surge de los militantes barriales, la juventud del partido. Tengo una trayectoria política y siempre he tratado de tomar lo mejor del socialismo. Yo me siento parte de las gestiones de Binner y de Lifschitz pero a su vez me siento con personalidad propia", finalizó.





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