Ladrillos nuevos, sonrisas anchas, horizonte libre

Ladrillos nuevos, sonrisas anchas, horizonte libre
Cuando los convocaron al escenario para entregarles las llaves de su hogar dulce hogar, nacía un tiempo distinto para un puñado de vecinos bolivarenses afincados en el nuevo sector edificado del barrio Los Zorzales. Fue en el gris mediodía del viernes 25 de abril pasado, en un acto en el que los propietarios de las primeras veinticuatro casas que entrega la gestión Eduardo Bucca pusieron el color que el cielo escamoteaba.
Ese tiempo distinto hoy se consolida. Ya 'aquerenciados' en sus flamantes moradas, las familias van armando rincones, disfrutando de juntarse frente al tele para mirar fútbol (ya parece una anécdota, pero hasta hace unos años para ver goles -y sólo algunos, nunca todos- había que pagar, y si no, a joderse y esperar unos días, hasta que a la empresa privada que poseía los derechos le conviniera pasarlos) o en la cocina para comer. Hasta el mate tiene otro sabor si es en la casa propia, buscada durante años y sólo conseguida hoy por la única vía al alcance de sus manos, ya que para esta gente es imposible acceder a un crédito para construir o 'ligar' un Pedro Barnetche que mire hacia las afueras.

Todavía no están ocupadas las veinticuatro casas, algunas se hallan en plena etapa de mudanza familiar. En las ocupadas reina una serena alegría, según pudo apreciarse el fin de semana, en el marco de una recorrida por el flamante barrio realizada para el episodio 210 del programa Fuga de Tortugas (sábados, Radio Federal).

MARÍA ANTONIA PALAVECINO: "YO CREÍA QUE NUNCA IBA A PODER TENER MI CASA"

María Antonia Palavecino tiene 40 años. Nació en El Impenetrable, Chaco, y arribó a Bolívar junto a una iglesia evangélica, hace dos décadas. Enseguida resolvió quedarse, aquí puso los cimientos de su nueva vida y hoy disfruta de su hogar junto a su novio. Es empleada doméstica, y está viviendo estas semanas de mayo "con gran felicidad; tener esta casa y empezar a proyectar cosas es hermoso".

Antes de llegar aquí vivió en una iglesia evangélica, luego se hizo empleada doméstica cama adentro. Cuando su nombre salió sorteado, lo primero que hizo fue abrazar a Lorena Palacio, la conductora del acto público. Pero casi sin saber lo que hacía, nublada por la emoción. Ella creía que por su origen pobre en el Chaco jamás llegaría a poseer su casa propia. "Eternamente le agradeceré a 'Bali'", dice esta mujer morocha, de rasgos fuertes, que completó en Bolívar sus estudios primarios y realizó los secundarios.

La cocina, donde se come y se matea (tiene un mate con el escudo de River; lo que habrá circulado el domingo entre manos radiantes, mientras a varias cuadras de allí, Pablo L. Pequi sufría como un perro en el Diario) es su espacio preferido de su hogar. Ahora planea poner sillones y armar un lindo refugio en el living, donde juntarse a charlar, ver tele y escuchar radio. "¡Será mi primer Mundial en casa propia!", se entusiasma, y si su buena estrella 'tira' un poco más, de su mano y de su grito Argentina picará alto en tierra verdeamarelha.

Hoy María Antonia celebra con la gente para la que trabajó y trabaja, que desde su lugar también vive como propio este triunfo. Y a la distancia, con su padre y su madre, ya fallecidos. "Mi papá lo que siempre quería era que pudiéramos tener nuestra casa", recuerda con nostalgia.

Ahora se abre la etapa de proyectar. "Levantar tapiales, poner pisos, una serie de cosas que estamos pensando con mi novio", anuncia.

Qué le dirías a alguien que está en la situación en la que estabas hace tan sólo unos meses, en una lista de espera por la casa propia, le preguntamos por último a Antonia: "que tenga fe, que no le importe lo que digan los demás, la negatividad, esos que te dicen que no podés. Creé en vos, confiá y no bajés los brazos, que las cosas en algún momento llegan. No te rodees con negativos y no pierdas la esperanza".

Como se sabe, la primera tanda de cincuenta nuevas casas en Los Zorzales fue construida por el gobierno municipal y el nacional en el marco del programa Más Cerca, Más Municipio, Mejor País, Más Patria, del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, y comprende un monto total de $9.598.240. Además, el día de entrega de llaves de las primeras veinticuatro edificaciones se anunció la construcción de cien casas más en el mismo barrio, a pocos metros de las recientemente inauguradas.

Las edificaciones fueron levantadas en lotes de doscientos metros cuadrados, y disponen de capacidad de ampliación.

CECILIA ROBLEDO: "NOS SENTAMOS A COMER Y NO PODEMOS CREER QUE ESTAMOS EN CASA"

Cecilia Robledo de Méndez es una piba muy joven, flaquita y vivaz. Tiene 25 años, y es padre de dos hermosos niños. Su marido tiene 27, y trabaja como pintor; ella es ama de casa.

La vivienda de los Méndez-Robledo está bastante equipada: una mesa sólida y sillas en la cocina, y en el living, sillones marrones y un buen tele colgado sobre la pared, para ver el Mundial y lo que la familia elija compartir. "Estamos felices junto a nuestros hijos, disfrutando nuestra casa. Todavía nos quedan cosas para traer. De a poco iremos organizándonos, y más adelante pensamos ampliar", anticipa.

"Desde que nos conocimos con mi marido siempre quisimos esto, así que hoy estamos felices. Queríamos ir por un terreno, pero nunca llegábamos", puntualiza. "Además nos parece muy importante tener un techo propio para dejarles a nuestros hijos el día de mañana, hoy que tenemos niños todo es distinto", dice Ceci, con uno de los pequeños curioseando todo desde la cumbre de sus brazos.

El jueves pasado festejó los 25 en su nuevo hogar, dulce hogar. "No lo podía creer, empecé a cocinar el día anterior y ese día tuve gente hasta las doce de la noche, todos chochos recorriendo la casa. Aún hoy no lo podemos creer, nos sentamos a almorzar y nos miramos, ¡estamos en nuestra casa!", expresa, con una sonrisa en la que cabe el cielo.

En línea con María Antonia Palavecino, Cecilia insufla entusiasmo a los bolivarenses que atraviesan su misma situación: "uno por ahí piensa que no va a tener la posibilidad de la casa, pero después llega. Por eso yo les digo a todos los que estén en nuestra situación, que se anoten", convoca.

Ahora queda esperar que llegue el gas natural a este sector de la ciudad, pero igualmente "si hay que pasar otro frío, lo pasaremos en casa los cuatro juntitos; ya hemos alquilado en viviendas sin gas, pero hoy las cosas son distintas", destaca la piba.

Por otra parte, se supone que el flamante barrio recibirá en los próximos años nuevos comercios, locales y más gente, lo que le imprimirá un movimiento hoy impensado.

El recorrido por Los Zorzales comprendió los testimonios de algunas familias más, que por razones de espacio no han sido incluidos en esta crónica.

Las otras verdades

Contar otras historias. Darles la espalda a los Martín Fierro y al glamour de los triunfadores sociales que hacen la revolución con un trozo de bronce en una mano y una copa del mejor vino en la otra, mientras afuera la guerra cotidiana juega con el mundo y en cada esquina olvidada de Cristo alguien mata por el mísero botín de un pan envenenado.

Vamos, que el sur aún resiste. "Bajemos" a sus ásperas tierras a reivindicarnos periodistas, a compartir el mate digno de los que portan manos curtidas de agarrarse a trompadas con su horizonte.

Vayamos a buscar esas otras verdades que crecen desde el pie, diría Zitarrosa; a volar un rato por esos rincones que las frías luces del centro siempre desdeñarán.

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