Lo sostuvo el Presidente del Tribunal de Cuentas Municipal ante el intento de la quita de fondos coparticipables al Municipio de Río Grande por parte del Gobierno provincial.
“Es una medida que nos afecta a todos; a nuestra tarea como Tribunal de Cuentas y encima adosado que tenemos un tope presupuestario del 8% del gasto e inmediatamente que se baja el presupuesto municipal, se baja también nuestro presupuesto operativo, ya que nuestro principal gasto o inversión, es el propio personal. Esto a nosotros nos pone en una situación compleja para funcionar”, advirtió el contador José Labroca.
Jorge Martín estuvo acompañado por funcionarios de su Gabinete y el intendente electo, Gustavo Melella, y fue recibido por los tres vocales del organismo de control, encabezados por su presidente, contador José Labroca; doctora María Rosa Muciaccio y contador Miguel Vázquez; además de todos los auditores y empleados del organismo, con quienes se departió sobre distintos aspectos institucionales y sobre la actual realidad del Municipio de Río Grande.
Labroca dijo que el encuentro sirvió para ratificar “el respeto a la institucionalidad y reflotar el valor de las instituciones públicas porque en el fondo son las que manejan la cosa pública que no es ni más ni menos que la vida y el bienestar de las personas que están en la ciudad”.
En este sentido advirtió las consecuencias sobre el organismo de una reducción tan importante de fondos, tal cual lo impulsa el Gobierno provincial en el proyecto de Presupuesto 2012 enviado a la Legislatura.
El titular del organismo recordó que “estoy vinculado con el Municipio de una forma u otra desde el año 2001, y siempre se ha intentado cortar la coparticipación y creo que es por una incapacidad de resolver los problemas desde otro ángulo”.
En este sentido entendió que “en realidad hay una duplicidad de funciones como en el área de deportes, en algunos temas de salud y creo que si no se duplicaran esas funciones el presupuesto marcharía mejor. Si tengo una provincia que con más de 3 mil millones dispone solo de 10 o 15 millones para obras públicas con su propio presupuesto y los dos municipios pueden estar en 50 ó 60 millones haciendo obras de infraestructura para las ciudades y como Ejecutivo provincial les corto el presupuesto con un valor que a la provincia no le va a solucionar absolutamente nada, porque se va a perder en un canasto, no va a servir de nada y creo que lo que hace la provincia, es hundir los botes salvavidas”, graficó.


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