Está enfrentado con el dueño del laboratorio, que festejará sus 60 vestido de cowboy en Marrakesh.
La fiesta inolvidable en Marruecos de Alejandro Roemmers por sus 60 años hizo arder el lobby farmacéutico dentro de la cúpula del Gobierno nacional.
LPO anticipó que la celebración del dueño del laboratorio se va a hacer en febrero en el lujoso hotel La Mamounia, en Marrakesh, que tiene un costo de u$s 2.800 por noche y por persona.
Roemmers, que además de magnate es poeta, hizo llegar a sus 420 convidados una peculiar invitación: a los privilegiados les llegó una caja gigante con una especie de revólver, cuya bala es una llave que abre otra caja donde está la tarjeta para asistir al evento en Marruecos.
El líder del denso núcleo de laboratorios argentinos no suele ser modesto en sus costumbres. En su página personal opina que su libro de poesías titulado "El regreso del joven príncipe" es "una pequeña obra maestra" que ofrece "en cada frase una ayuda para acercarse a la felicidad", que "toca la esencia del corazón humano y será inolvidable para sus lectores".
La fiesta durará 48 horas y los invitados gozarán de traslados en aviones privados. La idea es que los agasajados sientan que están siendo protagonistas de Las mil y una noches, en un palacio que incluso es custodiado por esbeltos guardianes que portan su fez blanco.
Para la primera gala, el dress code será de blanco y negro, mientras que la segunda se permite un juego de roles más atrevido: será un western en el que los invitados deberán elegir entre ir vestidos de indios o de cowboys. El armador de la fiesta es Pablo Basualdo, dueño de Patagonik Travel, una agencia de viajes ubicada en San Isidro.
Fuentes del sector aseguraron a LPO que el empresario de laboratorios Hugo Sigman no iría a la fiesta. Muy cercano al kirchnerismo durante los 12 años del anterior gobierno, Sigman es también amigo de Mauricio Macri.
La entrada de La Mamounia, en Marrakesh.
Quien hizo lobby para bajar a Sigman y empezar a empañar la lista de invitados es Mario Quintana, vicejefe de gabinete, que recriminó lo inoportuno de mostrar esa opulencia cuando se habla de ajuste y el presidente es criticado por trabajar desde el exclusivo country Cumelén.
Por esas muecas del destino, el hermano de Alejandro Roemmers, Pablo, tiene una casona en el country de Villa La Angostura en el que Macri vacaciona desde Navidad.
Quintana, ex CEO de Farmacity, libró una guerra contra los laboratorios, en especial contra Roemmers, a quien acusa de hacerle lobby en contra para rechazar el desembarco de la cadena de farmacias en la provincia. El vicejefe por ahora no pudo, pese al lobby en la Corte Suprema y sobre María Eugenia Vidal, lograr que Farmacity entre en el negocio bonaerense.
Enfadado, Quintana amenaza con ir a fondo con la investigación sobre la sobrefacturación de los insumos importados de la industria farmacéutica e invita a cualquiera a observar el ejemplo de la cadena mexicana Dr Ahorro y compararlo con los precios que los laboratorios le imponen a Farmacity.
Para el vicejefe, la cadena argentina es víctima del "cartel de laboratorios" de Argentina, que imponen los precios más elevados en medicamentos de Latinoamérica.



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