Al endurecimiento en la postura de la UCR se sumó el giro del PRO, que votará en contra del proyecto. Los peronistas disidentes tienen votos clave y decidirán mañana
Esta semana, por lo pronto, no habrá sesión en la Cámara baja. El Frente para la Victoria sigue sin asegurarse la votación en particular y dedicará los próximos días a continuar en negociaciones con los diputados del peronismo disidente. Si consigue los votos que le faltan, el Presupuesto se debatirá el próximo 23 o el 30, según confirmó a El Cronista el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi. En ese contexto, mañana habrá varios encuentros clave para el destino del proyecto: se reunirán, por separado, los diputados que renunciaron al Peronismo Federal y los que todavía revistan en esa bancada para decidir su postura frente al tema.
De ellos, el salteño Marcelo López Arias, que comanda el Bloque Peronista, firmó el dictamen del Presupuesto con disidencias parciales y resta saber cómo se manejarán él y sus tres compañeros de bloque (entre ellos la duhaldista Graciela Camaño) frente a la votación en particular. La misma incógnita pesa sobre la flamante bancada que conformó Felipe Solá y sobre quienes aún permanecen en el Peronismo Federal.
El oficialismo apunta a ellos porque no cuenta con el resto de la oposición. Al endurecimiento en la postura de la UCR, que votará en contra del proyecto tanto en general como en particular, se sumó el fin de semana el giro del PRO. Los diputados macristas, que en la comisión mostraron clara sintonía con sus pares kirchneristas y acompañaron el despacho oficial con disidencias, anunciaron el sábado que lo rechazarán en el recinto. El cambio de postura tuvo lugar después de las denuncias sobre un pacto entre el PRO y el Gobierno para designar jueces federales, de las que el macrismo intenta ahora despegarse (ver página 10).
Estas dilaciones en la Cámara
de Diputados tendrán impacto directo en el Senado, donde los bloques del Frente para la Victoria y de la UCR acordaron suspender las sesiones a la espera del Presupuesto. Por esa decisión, la Cámara alta solo marca como pendientes el proyecto oficial y los pliegos de ascensos militares que siempre se tratan en el último tramo del período de sesiones ordinarias y que todavía el Ejecutivo no le envió.
En Diputados la lista de temas postergados es algo más amplia. El proyecto de ley contra la extranjerización de las tierras (que también impulsa la Casa Rosada y que la oposición trabó en comisión) lidera una nómina que se completa con la iniciativa que establece la muerte digna de pacientes en situaciones terminales e irreversibles; la que incorpora al Programa Médico Obligatorio la infertilidad como enfermedad, y la ampliación de las licencias por maternidad y paternidad, entre otras. Con poco tiempo antes del receso y con el Gobierno preocupado en otros temas, lo probable es que estos textos encuentren su destino en 2012.



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