El santacruceño está impulsando la candidatura a intendente del diputado socialista de buena sintonía con el Gobierno nacional. Lo hace a través de una serie de grupos kirchneristas locales y con el aval de Sabbatella, que hizo una buena elección el año pasado en el distrito de la Primera Sección. Alerta para Horacio González, el presidente de la Cámara baja bonaerense que aspira a ser vicegobernador.
Quien quizás haya padecido en mayor escala la ira del marido de la presidenta es el jefe comunal de La Plata, Pablo Bruera. Pero ahora el turno parece haberle llegado a uno de los intendentes más cuestionados por lo bajo por la estrategia electoral del año pasado. Es Alberto Descalzo, que administra el partido de Ituzaingó desde su creación, en 1995.
Como pudo saber este medio, el ex presidente Kirchner está fogoneando a un candidato ajeno al justicialismo para destronar a Descalzo. A través de una serie de grupos kirchneristas locales, están nombrando por estas horas al diputado nacional del llamado socialismo K, Ariel Basteiro, como posible candidato en las elecciones municipales del año que viene.
Basteiro confirmó a La Política Online que está siendo impulsado para encabezar un frente electoral que agrupe a varios sectores, entre ellos el kirchnerismo y el justicialismo que esté en disidencia con Descalzo.
Este frente contará además, como agregó Basteiro a este medio, con la estructura del diputado nacional Martín Sabbatella.
El ex intendente de Morón es un aliado entre las sombras del kirchnerismo que en las elecciones legislativas de 2009 sorprendió a todos en Ituzaingó al sacar el 21 por ciento de los votos, obteniendo el segundo lugar a través de su candidato Sebastián Sanguinetti detrás del propio Descalzo, que a pesar de contar con el aparato justicialista y propiciar el corte de boleta, llegó al 30 por ciento.
Preocupación
Fuentes del peronismo están preocupadas porque el frente que encabezaría Basteiro ya se aseguró una buena porción de votos en los últimos comicios y de contar con el apoyo de Kirchner, la victoria después de 16 años de gobierno estaría lejos de garantizarse.
Y no saben si esta venganza se extenderá a otros distritos del Conurbano, principalmente de la Primera Sección, cuyos intendentes imitaron en gran medida la estrategia dual de Descalzo.
Como sea, el propio Descalzo aún no sabe si se va a presentar para ganar por quinta vez consecutiva, y en el PJ tampoco saben quién lo va a suceder en caso de que se baje de la candidatura.
La incertidumbre alcanzó a su histórico ladero, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Horacio González, que en los últimos tiempos parece haberse olvidado de la condición de discípulo y ya siente que es un par de Descalzo.
González no oculta sus aspiraciones de ser vicegobernador, pero que su sector pierda en el propio distrito no lo deja bien parado para pelear esa candidatura, codiciada también por viejos lobos de mar como el ministro de Desarrollo Social de la provincia, Baldomero “Cacho” Álvarez de Olivera.
Este no es el primer avance de Kirchner contra el espacio de González y Descalzo
En diciembre del año pasado, el santacruceño bendijo la postulación del diputado nacional José María Díaz Bancalari como presidente del Congreso del PJ bonaerense, que justamente compitió contra González. El triunfo fue de Díaz Bancalari, y de Kirchner.







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