En un extenso discurso, definió como "responsable" haber previsto un crecimiento de 3,4 por ciento este año, dos décimas por encima de lo necesario para pagar el cupón de PBI."Si crecemos menos, lo invertiremos en erogaciones de capital, para lo que hace falta divisas".
El secretario de Política Económica habó por tres horas en la Comisión de Presupuesto, donde debía exponer los detalles del cálculo de egresos e ingresos para 2012. Fue casi una clase académica en la que repasó estadísticas y proyecciones y terminó con un cierre a toda orquesta reivindicando a Cristina Kirchner.
Pasadas las dos horas de su presentación, con la mayoría de los diputados opositores afuera, dejó entrever que haber previsto un crecimiento de 3,4% para el PBI de este año fue tal vez desmesurado, pero tendrá un rédito para el Gobierno.
El cupón de PBI sólo se paga si se supera un crecimiento del 3,2%, sólo dos décimas menos del presupuestado. Sin embargo, hasta las polémicas cifras del Indec contemplan una suba del PBI de 2,5% en lo que va del año, o sea, tiene que haber un crecimiento exponencial para cumplir con las proyecciones.
“Fue un cálculo responsable. ¿Qué iban a decir si no lo pautábamos y teníamos que pagarlos? ¿De dónde íbamos a sacar la plata?”, se jactó Kicillof, quien aclaró que no sería una buena noticia crecer menos que esa cifra.
Lo cierto es que el presupuesto crea un fondo de desendeudamiento de u$s 7.967.000.000, que contempla lo del cupón de PBI, pero establece que si alguna parte de esa plata no se usa puede derivarse de inmediato a gastos de capital, esto es maquinarias y equipos, obras públicas.
Siendo un año electoral, la oposición denunció de inmediato que en realidad se trató de una maniobra para hacerse de fondos frescos.
Kicillof no se esforzó mucho en contradecir esa tesis: "Si no pagamos el cupón de PBI usaremos el dinero en erogaciones de capital, para las que hacen falta divisas", explicó Kicillof. Y siguió hablando un par de horas.


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