Keiko y Humala definen la elección mas reñida de la historia del Perú

Todas las encuestas pronostican un empate entre los dos candidatos que buscan suceder a Alan García. Los resultados podrían tardar varios días en conocerse. Temores de fraude.
Debatiéndose entre el regreso a un pasado ominoso y la elección de un futuro incierto, 20 millones de peruanos acudirán hoy a las urnas en el ballottage presidencial para definir la elección más reñida de la historia peruana, entre el nacionalista Ollanta Humala –ganador de la primera vuelta electoral de abril– y Keiko Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori. En un clima de polarización absoluta y acusaciones cruzadas, los dos candidatos dirimirán los comicios tras una campaña “agresiva”, en la que primaron ataques y denuncias de la prensa, que se manifestó mayoritariamente a favor de la congresista de Fuerza 2011.

En tanto, el fantasma del ex presidente peruano, detenido por violaciones a los derechos humanos y corrupción, marcó a fuego los discursos de ambos candidatos. Y mientras Keiko prometía una y otra vez que no indultaría a su padre, Humala sorprendía el viernes al afirmar, en declaraciones a la CNN, que le daría al ex jefe de Estado un eventual perdón presidencial por temas humanitarios. “No podemos excedernos en castigos y venganzas. Nadie merece morir preso en la cárcel. Fujimori debe recibir un castigo, no un abuso”, respondió el militar retirado, interrogado acerca de si el ex presidente iba a “morir preso”.

La campaña sucia afectó a los dos candidatos por igual. Mientras la agrupación de Humala formuló una denuncia contra el gobierno de Alan García por supuesto espionaje telefónico, la líder de Fuerza 2011 debió responder a acusaciones por las esterilizaciones forzadas de 200 mil mujeres indígenas y la violación de los derechos humanos en el gobierno de su padre.

A pesar de la alta imagen negativa que cosechaban en amplios sectores de la población, Humala y Keiko Fujimori mantenían un empate técnico en todas las encuestas y el resultado del ballottage se anunciaba incierto y reñido. El clima se polarizó al punto que a algunos “les puede dar miedo decir por quién quieren votar”, declaró el director del Instituto de Opinión Pública de la PUCP, Fernando Tuesta. “Los peruanos llegan al ballottage en un país que se dividió en dos partes iguales, como nunca antes en su historia electoral”, completó el analista.

Ante el temor de irregularidades, la jefa dela Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), Magdalena Chu, reiteró ayer que el sistema electoral peruano ofrece todas las garantías de un “proceso limpio”, mientras que los jefes de las misiones de observadores de la Unión Europea y de la OEA afirmaron que las condiciones de un fraude “son mínimas”. Sin embargo, la totalidad de las actas tardarán cinco días en ser procesadas, lo que generaría aún más controversia entre ambos candidatos.

Humala, respaldado por el ex presidente Alejandro Toledo y el Premio Nobel de Literatura 2010, Mario Vargas Llosa, y Fujimori, por los ex candidatos presidenciales Pedro Pablo Kuczynski y Luis Castañeda, estuvieron ayer junto a sus familias, a la espera de la apertura de los comicios. En tanto, el presidente Alan García llamó a la “serenidad”, mientras el primado de la Iglesia Católica, el cardenal Juan Luis Cipriani, instó a iniciar la reconciliación nacional tras la elección del nuevo presidente. “Gane uno u otro, hay que aceptar los resultados porque lo importante es que el país continúe generando bienestar”, declaró García, quien entregará el cargo el 28 de julio

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