El intendente de San Martín dedicó toda la mañana a escuchar los reclamos y pedidos de los que más sufrieron la violenta lluvia del martes. Hubo escaramuzas en la puerta del despacho, pero se apaciguaron con la mediación del jefe comunal, que el día anterior había recorrido la zona de José León Suárez. Se conformó un Comité de Emergencia que brinda asistencia permanente.
Desde la primera hora del miércoles, una veintena de vecinos de Villa Maipú se acercó al despacho del jefe comunal. Manifestaron sus reclamos frente al Comité de Crisis que se estableció en la Comuna para colaborar con los damnificados. Con Katopodis estaba Oscar Bitz, vecino de la zona y subsecretario de Políticas Metropolitanas de la provincia de Buenos Aires, que pasado el mediodía partió hacia La Plata para trabajar junto a Cristina Álvarez Rodríguez, ministra de Gobierno bonaerense.
En el despacho también estaba un hombre clave para estos días de desolación, el secretario de Desarrollo Social, Oscar Minteguía. También Mariela Rossen, secretaria de Salud, que enfrentó horas de trabajo intenso. Se sumó Carlos Rodríguez, secretario de Obras Públicas, y Andrés Alonso, uno de sus susbsecretarios. Más tarde se incorporó Fernando Moreira, secretario de Gobierno. También se acercó Diego Perrella, presidente del Concejo Deliberante
Por el Palacio Municipal se advertían corridas constantes, teléfonos que no paraban de sonar y caras preocupadas. Un funcionario le dijo a LaNoticiaWeb: “Dormí tres horas, estamos todos igual, ayer no paramos en Villa Maipú, y la gente tenía una bronca bárbara”. Este último punto es clave para entender la línea que parece haber bajado el intendente Katopodis según lo que pudo verse en los pasillos: Por un lado, escuchar al vecino y sus reclamos, comprometerse en buscar soluciones, entender que hay mucha bronca y resentimiento y que los primeros destinatarios de los agravios verbales suelen ser los funcionarios municipales; y por otro lado, tener presencia en las calles, no descansar, no dar el brazo a torcer ni retirarse del trabajo hasta que el último vecino haya recibido una respuesta del municipio.
En el hall central se comenzaron a recibir donaciones para los inundados: ropa, colchones, abrigo, leche en polvo, agua, alimentos no perecederos y cualquier artefacto que sirva para pasar el mal momento.
Cerca de las 11 de la mañana se comenzaron a agolpar más vecinos de Villa Maipú en la ventanilla del despacho del intendente. El personal les comunicaba que debían esperar en los pasillos hasta que culmine la reunión que se estaba desarrollando. Pero había poca paciencia. Entre los gritos y reclamos salió David Álvarez, funcionario cercano al intendente, e intentó calmar a la gente. No eran más de veinte, pero algunos tenían mucha bronca. Les comunicó que en el club Almafuerte, en las primeras horas de la tarde, se dispondría un operativo de asistencia.
De todos modos, tuvo que aparecer el propio Katopodis para calmar los ánimos. El intendente dio la cara y todo se calmó, los vecinos pudieron ingresar al despacho y participar de la reunión. Un par de horas más tarde las caras eran distintas, todos se fueron más distendidos y conformes con el diálogo. Para los que sufrieron lo peor, habrá que comenzar desde cero. La Municipalidad prometió apoyo.
"Estamos conmovidos. Evaluando los daños, pero no estamos inmovilizados, trabajamos todo el día, partiendo los equipos para cubrir todas las zonas, en Hidalgo, Lanzone, Carcova, Independencia, La Rana, Villa Maipú y otros puntos de la ciudad", dijo Minteguía a LaNoticia Web. "Compartimos con los vecinos la impaciencia y el dolor que esto significa", agregó. Y luego informó que hubo evacuados en el CEMEF, el centro que destinó la Municipalidad para 80 personas afectadas.
"Estamos articulando la ayuda de la Provincia y la Nación, más los recursos propios, para que lleguen a la gente. ya tomamos nota de las necesidades, pero se demorará todo entre uno y dos días", dijo Minteguía, que además se mostró comprensivo con la situación: "Entendemos la bronca de la gente, que con tanto esfuerzo construye su casa y su familia. Comprendemos ese dolor y nos ponemos a disposición. Y comprendemos también que cuando nos ponemos a disposición algunas cosas pueden salir mal, pero con el intendente a la cabeza vamos en busca de las soluciones. El tema hidraúlico excede al municipio, pero lo que tiene que ver con lo cotidiano nos va a encontrar intentanto corregir todo lo necesario y redoblando los esfuerzos.




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