El intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, se refirió a la situación actual del peronismo. Fragmentación, quiénes son los que pueden liderar esta nueva etapa y posibles candidaturas para el 2017. Por lo tarifazos aseguró que Aranguren tiene que dar un paso al costado.
Gabriel Katopodis, que inicia su segundo mandato al frente del municipio de San Martín, es uno de los peronistas que se posiciona para reorganizar al movimiento en la Provincia de Buenos Aires. En un panorama de deterioro del tejido social y de fragmentación de las distintas vertientes peronistas, el jefe comunal coloca a los intendentes en un rol fundamental de cara al reposicionamiento necesario del peronismo.
¿Cuántos peronismos hay hoy en la política argentina?
Varios. Pero lo importante es cuál es el que va a liderar un frente político y social que proponga una alternativa superadora. Es el que sepa incorporar las nuevas demandas, corregir los errores que se cometieron y no le tenga miedo a un recambio natural de liderazgos. No hay que estar nervioso porque el peronismo vaya hacia un recambio de dirigentes porque además ese cambio lo va a generar la gente. Siempre las ideas, las políticas y los valores son más que las personas y que los mejores candidatos. El gran desafío del peronismo es volver a representar, como lo hizo históricamente cuando aprendió de las derrotas, se renovó y fue para adelante. Hay que coordinar demandas y actores diversos de una amplia mayoría opositora a un gobierno que no cuida y no representa a buena parte de la Argentina.
A las últimas rupturas en Diputados, se suma un sindicalismo peronista que se enemistó con el Frente para la Victoria hace 4 años.
Es la consecuencia natural de una derrota electoral, un proceso que se tiene que dar irremediablemente. Hay que pasar a otra etapa. El peronismo tiene que trazar la raya y empezar a construir. Nos tiene que unir la defensa de las pymes, de la clase media, de los sectores más humildes y de los trabajadores. Cuando el peronismo supo establecer ese vínculo, fue transformador.
Hoy lo que se ve son grupos que huyen en forma desordenada y profundizan la desorientación.
Si, creo dos cosas con respecto a eso. Después de la derrota que vivimos, que este haya sido un tiempo de desorientación, cierto desánimo y un poco de confusión es razonable. Pero también es cierto que desde el desánimo y la confusión no vamos a construir una propuesta hacia adelante. Por eso hay que empezar a construir. ¿Por qué perdió el peronismo? Porque en algún momento se desenganchó del ciudadano de a pie que sufría la inflación y que estaba preocupado por la inseguridad. La gente no pide mucho: quiere vivir más segura, tener una mejor calidad de vida y tener dirigentes honestos.
La agenda que el kirchnerismo deslegitimó y le regaló a la oposición en los últimos años.
La renovación del peronismo supo incorporar la institucionalidad en los ochenta, la estabilidad en los noventa y los derechos en la última etapa. Perdimos cuando le dejamos de hablar a la sociedad. Por eso creo que los intendentes somos los que estamos en mejores condiciones de poder sintonizar con eso.
¿Todos los que se alejen del kirchnerismo van a ser parte de esa nueva etapa?
No, todos los que estén de acuerdo con esta visión, con este sentido de poner las ideas y la política por delante de las candidaturas. Todos los que tenemos esa vocación nos tenemos que ir encontrando en este proceso.
Algunos insisten en que cada ruptura encierra una traición.
El Frente para la Victoria sacó el 54 % de los votos en 2011. Fue perdiendo capacidad electoral porque dejamos de representar y de conectar con las preocupaciones de la sociedad. La tarea es recuperar esa mayoría social y política que nos abandonó. “Traición” es una palabra muy cara y muy importante como para usarla frente a cualquier decisión de coyuntura. Tenemos que ser muy cuidadosos. Lo que nos unen son ideas y no solamente la adhesión a determinada referencia política.
Cuando Cristina Kirchner vino en abril a Buenos Aires para declarar ante Bonadío y reunió a los intendentes, usted fue uno de los pocos que no estuvo. ¿Por qué?
Porque me parecía importante, en ese momento, producir un gesto que significaba empezar a apostar por otra cosa. Tenemos un gobierno que se pasó 6 meses comentando los errores del gobierno que se fue y que no sólo no ha traído soluciones sino que ha agravado los problemas. La inflación y la pobreza no empezaron el 10 de diciembre, pero aumentaron en estos meses. Más pobres, más inflación, más destrucción de empleo. Es rara esa idea de que, para bajar la pobreza, hay que subirla. Sabíamos que este era un gobierno que asumía con problemas a resolver, pero no que iba a complicar más todo. Nosotros queremos mirar para adelante. Tenemos un Gobierno que se pasó seis meses comentando los errores del que se fue y no sólo no ha traído soluciones, sino que agravó los problemas. Es rara esta idea de que para bajar la pobreza, primero hay que subirla.
¿Cree que Cristina convoca a mirar para atrás?
Hay un núcleo de dirigentes que solamente están preocupados por la defensa de un gobierno que terminó el 10 de diciembre y nosotros estamos muy preocupados por representar hoy y construir ese peronismo con visión de futuro.
El peronismo que gobierna
¿La crisis del kirchnerismo habilita la unidad del peronismo para 2017?
Es natural el recambio y la renovación del peronismo. La unidad no puede ser un fin en sí mismo. Tiene que ser un proceso y en esa tarea estamos un grupo de intendentes que queremos liderar en la provincia de Buenos Aires.
¿Qué quiere decir cuando anuncia que los intendentes van a estar a la cabeza de esa renovación?
Que es la responsabilidad que tenemos los que fuimos elegidos y validados en la provincia de Buenos Aires, el peronismo que gobierna. El peronismo tiene que dar cuenta de las nuevas demandas y prepararse para venir después del gobierno de Macri. Hay que liderar desde el peronismo pero con otros sectores y representar a los sectores que este gobierno no representa. Y eso se va a dar en la medida que gobernemos bien nuestros territorios y podamos proponer ese sentido de futuro.
¿Van a ser los intendentes sin los gobernadores del peronismo, que hoy aparecen muy cerca de Macri?
Las elecciones de 2017 son provinciales y la tarea de los 55 intendentes en la provincia de Buenos Aires es reconstituir un peronismo que sea protagonista. Cada gobernador va a estar concentrado en su provincia. Después de 2017, vendrá la reconstrucción de esa fortaleza a nivel nacional. No hay reconstitución del peronismo a nivel nacional si nosotros no ordenamos la provincia, si el peronismo de la provincia de Buenos Aires no se pone de pie y no se renueva. Tenemos que poder expresarnos como una fuerza alternativa de mayorías.
¿Una formula y un proyecto con Massa y Randazzo puede nuclear a los intendentes del PJ?
Los nombres vendrán después, siempre las ideas son más que los mejores candidatos. Hoy se trata de reconstruir, renovar y reagrupar. Después seguramente vamos a encontrar hombres y mujeres.


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