Kammerichs: “Me guardé para Regatas eso de ganar los títulos”

Kammerichs: “Me guardé para Regatas eso de ganar los títulos”
Con tono de broma, el “Yacaré” hizo alusión a que desde su regreso al país en 2008 pudo ir cosechando torneos, siempre con el equipo del parque Mitre. Federico Kammerichs está muy ligado a los éxitos de Regatas Corrientes.
. Desde su regreso al país en 2008, tras siete años en las ligas de España, el ala pivote goyano se coronó campeón del Súper 8 -en dos oportunidades-, la Liga de las Américas y la Sudamericana, aunque el más valorado sin dudas es el flamante título en la Liga Nacional de Básquetbol.

A propósito de esa cosecha y fiel a su buen humor sistemático, el “Yacaré” tiró: “Me guardé para Regatas eso de ganar los títulos (risas)”.

Ya más serio, Kammerichs contó: “Siempre digo que fue una de las decisiones más importantes de mi carrera el hecho de regresar a la Liga Nacional y por supuesto hacerlo en Corrientes. Yo siempre estuve muy pendiente de los inicios de Regatas, primero en el TNA y después en la Liga. Y para mí es muy especial. Uno siempre quiere jugar en un club de su ciudad, de su provincia, con toda su gente y yo lo siento de esa manera. Y así como fue un acierto ese regreso, de a poco fueron apareciendo los títulos y ahora este de la Liga, que era el preferido podemos decir porque cuando yo llegué ya se había logrado una Liga Sudamericana, una Copa Argentina; bueno, se logró el Súper 8 en mi primera temporada con el equipo, pero todos querían ganar la Liga. Por suerte se dio eso y todos muy felices”.

-De todos los años que te tocó estar en Regatas, ¿fue éste el de mayor favoritismo?

“Sin dudas. De todas maneras, uno trata de hacer oídos sordos. Si bien uno siempre quiere estar informado, pero este año por ahí me tenía que contener, trataba de no leer tanto los comentarios sobre el equipo, las crónicas post partido. Porque como que quería centrarme y cerrar ese círculo de entrenamientos y partidos, para no distraerme y tampoco dejarme llevar por nada de afuera. Aunque un poco es inevitable porque la gente en la calle te hacía sentir alegría, felicidad, después de ganar el Súper 8 y la Sudamericana, pero la sensación era que había inconformidad y el objetivo real era la Liga Nacional. Por eso después el desahogo, el festejo y la alegría”.

-¿Es más fácil decir ahora, con el resultado puesto, que fue un acierto desistir de la Liga de las Américas?

“A mí cuando me preguntaron a principio de temporada, yo siempre soy partidario de jugar todos los torneos que tengamos por delante. Pero es verdad que hoy fue un gran acierto no jugar la Liga de las Américas, por cómo terminamos. Además, en lo personal, en este último mes y medio, nunca terminaba completo después de un partido, siempre con alguna molestia ya sea en la rodilla o la espalda. Entonces, tiene mucho más valor el haber hecho bien al bajarnos de esa competencia, en una decisión consensuada con la dirigencia y el cuerpo técnico”.

-Regatas tuvo una regularidad soñada, difícil de sostener.

“Fue vital el hecho de que el equipo estuvo enfocado siempre, pensando en mejorar, en qué le faltaba y lo que transmitía el cuerpo técnico, para nosotros tratar de asimilar. Fue clave. Al principio, aún cuando nos tocó perder algunos partidos y tuvimos jugadores con problemas físicos, el equipo siguió trabajando y nunca bajó los brazos. Creo que después, con el correr de la temporada, ya te vas sintiendo más cómodo, vienen las victorias seguidas, vas tomando confianza, cada uno va entendiendo su rol y el resultado se ve al final”.

¿Cuándo dijiste o pensaste que Regatas podía ser el campeón?

“En ese sentido la verdad que soy especial. Porque siempre trato de mirar lo inmediato, no soy mucho de pensar para adelante... y para atrás tampoco. Siempre trato de centrarme en el momento que estamos viviendo. Obviamente que al ser 1º de la fase regular, ya te da algo extra. Pero sabemos que en los playoffs, muchos dicen que ahí empieza el campeonato; yo no estoy tan de acuerdo con eso. Aunque ahí sabés que podés perder con el que quedó 12º. Y bueno, fue un gran mérito. Sobre todo el hecho de saber que tenías la localía hasta el final. Eso es por ahí lo que nos repetíamos cuando nos tocó el quinto juego con Comodoro (por Gimnasia) o con Boca, ‘bueno muchachos, qué mejor que sacar provecho de esta situación’ (por el desempate en Corrientes). Por supuesto que mejor sería evitarla. Pero fue el premio que nos dio ser el Nº1, jugar estos partidos decisivos en casa. Después la final (contra Lanús) como que cerró todo porque era una mochila con la que cargábamos también de no poder ganar como visitante en playoffs”.

-Dio la sensación que fue Boca el rival lo más complejo en los playoffs.

“Boca fue... y la verdad que Comodoro también porque fueron las dos situaciones similares: se llegó al quinto partido. Incluso en el cuarto partido se dio parecido en ambos casos, ya que tanto frente a Boca como en Comodoro, manejamos gran parte y se nos escapó ahí al final. Pero hoy te queda la sensación y lo digo con el mayor de los respetos, que al haber pasado Comodoro y después Boca, que fue más exigente todavía, nos fortalecimos mucho anímicamente. Está claro que Lanús fue mejor equipo que Boca, durante la temporada lo demostró; la clasificación lo indica. Y pese al 4-0, que todos dicen barrida, contundencia, etcétera, etcétera, fueron partidos muy duros. Sacando el primero, los otros tres se definieron sobre el final y podría haber sido para cualquiera, sobre todo el tercero. De todos modos, siempre se controló el juego en toda la serie o pareció que fuimos superiores, aunque insisto que la mayoría se definieron sobre el final”.

-Le dieron de beber de su propia medicina a Lanús, porque a partir de la defensa lo sometieron a la voluntad de Regatas.

“Sí, bueno, eso también fue un poco lo que buscaba el entrenador (Nicolás Casalánguida) y nosotros lo entendimos muy bien y sabíamos que era clave. Pese a que teníamos talento o algunos jugadores con mucha capacidad ofensiva, la clave estaba en defensa. Sin dudas. Y fueron mensajes, el primer partido dejarlos en 64 puntos, el segundo en 55. Entonces, tenés que hacer muy mal las cosas para perder con un score así ¿no? Después en el tercero nos metieron 76, que sigue siendo una cifra en la que se puede ganar. Por eso digo que fue muy valioso el sacrificio que hizo todo el equipo atrás”.

-¿Cuánto incluyó la tarea del cuerpo técnico que lideró Casalánguida?

“Muchísimo, porque son los que conducen, los que timonean el barco. El entrenador bajando línea y cada uno tiene su importancia, su valor. De los Reyes (Ricardo) en la kinesiología, más la gente que colabora como (Horacio) Sotelo y (Enrique) Palma que son los médicos; después (Horacio) Fontán, todos, ‘Guille’ Stieg el ‘profe’, cada uno cumple su rol y se complementan muy bien, lo cual también es fundamental. Al cuerpo técnico yo lo considero muy valioso y para mí fue un placer haber pertenecido a este grupo de trabajo”.

Durante la entrevista con época, Kammerichs dejó en claro su humildad característica y a la vez fundamental en este Regatas campeón.

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